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Aguado: "Es cierto que tenemos un nivel alto de contagio"

Bárbara Moreno
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El director general de Salud Pública de La Rioja admite que la incidencia es elevada y que sobre la mesa están todas las posibilidades, incluido volver a dar bajas laborales, aunque por el momento "no proceden"

Aguado: "Es cierto que tenemos un nivel alto de contagio" - Foto: Óscar Solorzano

El nuevo director de Salud Pública del Gobierno de La Rioja, José Ignacio Aguado, asumía este cargo en mayo, tras el cese por motivos personales del anterior, Pello Latasa. Y en un ambiente más calmado en cuanto a la pandemia, este médico de Familia decía sí a un puesto conocedor de primera mano de todo lo que había detrás, después de haber trabajado como inspector jefe de los servicios médicos de Educación con responsabilidades en gestión y control de la pandemia desde su inicio. Reconoce haber estado muy cerca por tanto de la Dirección general de Salud Pública en este ejercicio político, y con el verano por delante y a sabiendas de que los equipos humanos están más parados, aun así Aguado tiene una agenda llena de proyectos que piensa desarrollar en este ejercicio y en lo que queda de legislatura y apuesta por la prevención y la promoción de la Salud, destacando la Mental.

Llega al cargo en el mejor momento de la pandemia, o no. ¿Cómo estamos ahora? En realidad somos de las comunidades con peores datos.

Hay que tener en cuenta la forma de contabilizar los casos. Hubo un cambio de la estrategia como todo el mundo sabe desde febrero por la que ahora solo se contabilizan los casos de la población a partir de los 60 años. Y, por otra parte, la vacunación, la ventilación, el uso de las mascarillas supuso un antes y un después y la gravedad no es la misma.  Pero es importante que sigamos dando ese mensaje de que hay que tener cuidado, de que el virus está ahí.  De que esto no ha acabado. Es cierto que tenemos un nivel alto de contagio. Pero habría que ver exactamente como se contabiliza en cada sitio. Gracias al tamaño que tenemos en La Rioja, nuestra situación es bastante real. Hay que centrar sobre todo la importancia en la presión asistencial. Con esa visión hay que actuar y es donde estamos actuando. Por tanto, podemos decir que la situación está bastante controlada. Esperamos que la evolución sea similar a la de Portugal, en la que hubo una subida de casos muy rápida, y una bajada muy rápida. Pero aunque no se den públicamente los indicadores a diario, nosotros los seguimos todos los días. 

Después de haber vivido tan de cerca los peores momentos de la pandemia,  nos preguntamos, ¿cómo se le ocurre asumir este puesto, pensaba quizás que esto acabaría?

Al final yo creo que la mayoría de las personas asumen estos puestos con ilusión o con la idea de que pueden aportar. Tenía bastante conocimiento de esta Dirección. Creía que podía aportar. La Salud ?Pública es muy importante y la pandemia ha tenido una visión muy extendida y se ha convertido en lo más importante. Pero hay muchas más cosas importantes dentro de la Dirección desde el Consumo hasta todos los temas de Prevención. 

Ha sido conocedor de la pandemia como Inspector jefe de los servicios médicos de Educación y coordinador responsable del Covid. Desde ese puesto es consciente de que en los centros es donde menos contagio hubo. Y al principio se intentó echar la culpa a los pequeños.

Los niños han servido de mantenimiento de las medidas. Me consta que llegaban a casa y seguían diciendo a sus padres cómo se tenían que hacer las cosas incluso. Soy totalmente consciente de cómo se ha actuado y de lo bien que se han hecho las cosas. La actuación de los docentes en La Rioja ha sido ejemplar. El porcentaje de casos ha sido muy bajo. Nunca se llegó ni al 1%.

En las aulas también hubo un antes y un después con las vacunas. ¿Qué opina de la cuarta vacuna, se va a potenciar desde el Gobierno esta dosis?

En los entornos tanto técnicos como en las comisiones de Salud se tiene claro que es necesaria la cuarta dosis. Pero hay que elegir bien el momento. La parte técnica está haciendo mediciones para ver cuándo hacer las agendas. No es buena actitud elegir una fecha. Hay que ver cómo evoluciona todo. Tenemos un margen para seguir.

¿Qué ocurriría si tuviéramos en cuenta los casos de covid de todas las edades? 

Podemos extrapolar los datos pero eso sería hacer un poco ciencia ficción.  Hay que tener en cuenta la estrategia que se sigue ahora. Y los indicadores que seguimos.  Y tener en cuenta lo que hemos dicho, la gravedad, la hospitalización y la ocupación en UCI.

 ¿Tendríamos datos de contagios superiores a los de la sexta? 

No se puede saber. Hay que estar en el momento. Y dirigirnos a las personas vulnerables. Estamos con una inmunidad muy alta. Todo es una situación distinta. No se pueden extrapolar los datos por lo que hemos dicho. 

Con el verano y los festivales de música al aire libre, se está viendo que después salen muchos más casos en esos pueblos, aunque no se contabilicen porque son menores de 60 años.

Puede ser. Pero lo que hoy podemos decir es que tenemos las personas que tenemos en la UCI y las ingresadas. Hay que tener en cuenta que hay que actuar con las medidas que hay que actuar

Hay quien habla de una séptima o incluso una octava ola, o de la ola muda.

Estas fluctuaciones podrían venir. Hay que actuar y no dar situaciones de comparativa.

¿Es partidario de tomar más medidas? Las recomendaciones no parece que funcionen y parece que solo se hace caso a las obligaciones. 

 Yo creo que las recomendaciones si funcionan. Es lo que yo aprecio. Hay que utilizarlas. La actitud  es seguirlas. 

En otras comunidades ya hablan de volver a dar bajas laborales por dar positivo en covid.

Todas las medidas están encima de la mesa. Todo lleva su nivel y si hace falta se introducirán pero este no parece que sea el momento. Esto puede cambiar día a día. Pero de momento no procede.

En cuanto a la viruela del mono. La Comisión de Salud Pública ha recomendado que se pongan dosis a personas que mantengan prácticas de alto riesgo. Aquí no tenemos casos pero, ¿adquiriremos vacunas, o tenemos ya?

Es competencia del Ministerio de Sanidad. Pero sí tenemos vacunas y si fuera necesario se pondrían. Ahora se ha cambiado el escenario a poner dosis en una preexposición. Y aún no tenemos casos. Pero no quiere decir que no estemos atentos.  Y si fuera necesario se pondrán esas vacunas.

Con la pandemia y el covid parece que el resto de enfermedades contagiosas de publicación obligatoria no interesan. ¿Qué ha pasado por ejemplo este verano con la legionella o legionelosis?

 Se siguen haciendo públicos los datos. Es obligatorio. Pero estamos estudiando como se hace la comunicación de Salud Pública en general a la opinión pública. En este periodo no ha habido ningún brote de legionella por ejemplo. Es lo que tenemos que explicar, que seguimos trabajando en todo lo demás, que no todo es covid. Se sigue haciendo todo el trabajo de Salud Pública como es la salud ambiental, la promoción de la salud, o consumo. Hay unos profesionales que hacen el día a día y que quizás no se ve tanto como la parte epidemiológica.

Es como la gripe, en los últimos años los medios no hemos reflejado el número de contagios ni de muertes. 

El covid acaparó todo. 

En cuanto a Consumo y las inspecciones. Con la vuelta a la normalidad habrán reflejado por tanto esa vuelta también al crecimiento de la actividad y de las consecuentes sanciones 'normales' a cualquier otro año, ¿no? 

El servicio de Consumo en la Dirección General tiene mucha experiencia y continuamente se le felicita por sus actuaciones. Están muy bien programados. Hay muchos inspectores, y están todos coordinados por los servicios de prevención. Recientemente por ejemplo han estado trabajando en festivales como el Holika en Calahorra, como ejemplo de que también tienen que atender actuaciones nuevas. Pero no dejan de trabajar por ejemplo en los mataderos, y revisan todo tipo de productos que se consumen,  de comercios, servicios de hostelería, comedores, y ahora en verano hay más trabajo por ejemplo con las piscinas. 

¿Qué retos se ha marcado para este año  que al menos le queda por delante?

En principio quiero desarrollar un plan de Salud que es muy importante que ya se presentó con unas líneas estratégicas. Así en resumen, porque de lo contrario estaríamos aquí horas, puedo decirte que en Epidemiología se está modernizando la red de alertas con fondos europeos y con el Ministerio, para que sea si cabe mucho más ágil y moderna. Por ejemplo con programas para vigilar más los vectores y garrapatas. 

En  promoción de la salud, estamos trabajando con unos programas de obesidad y nutrición muy importantes. También en los primeros auxilios, con educación en distintos factores, o en drogodependencias ya en su fase final para  que sea aprobada. Para nosotros la salud mental es muy importante, sobre todo en las fases en las que hemos visto que ha sido más candente tras la pandemia, en adolescentes, niños y en personas mayores, también estamos trabajando con la perspectiva de género, la equidad e igualdad.  Y en salud ambiental hay proyectos muy importantes por ejemplo sobre aguas. Tenemos en desarrollo toda la parte de consumo e inspecciones por ejemplo de la carne y apoyo a los distribuidores.

¿Cómo solventar ese tema de Salud Mental si como dicen los propios psicólogos en el Sistema público no hay suficientes profesionales?

Porque hay que trabajar precisamente en la promoción y en la prevención. Trabajamos en empoderar a los pacientes para que pidan ayuda cuando se necesite. Estamos impulsando la Escuela de Salud. Haremos la presentación en otoño. Nuestra política es evidente, todo lo que hacemos en nuestra vida cotidiana interviene en la salud y hay que aprenderlo ya desde los colegios, desde pequeños. Lo que se necesita no son más recursos humanos. Sino por ejemplo prevenir las enfermedades mentales, y todo tipo de enfermedades para no colapsar los centros de salud, ni los hospitales, ni las consultas de especialistas. La prevención tiene que hacerse en primaria para no colapsar la especialidad por ejemplo. Hay que hacer promoción y prevención con la participación en la Salud Pública. Por ejemplo hay que promover unos buenos hábitos de nutrición y el deporte para evitar la obesidad y que esa persona no tenga que acabar en el cardiólogo con problemas más graves.