Comienza un otoño cálido con una 'sorpresa' polar

Bárbara Moreno
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Tras registrar uno de los veranos más tormentosos en La Rioja, la nueva estación arranca con temperaturas suaves y una bajada de más de 12 grados para mañana

El otoño comienza con buen tiempo - Foto: Clara Larrea


Ayer mismo comenzó el otoño, exactamente a las 15.31 horas. Y  si arrancó con unas temperaturas suaves y típicas de esta estación, lo cierto es que esta misma semana habrá una 'sorpresa' que llega de las latitudes polares con una entrada de aire frío que hará que haya una reducción drástica de las temperaturas para mañana viernes, y que, en comparación con el inicio de la estación, la bajada será de más de 12 grados, con un máxima  en Logroño de 14,8 grados centígrados. Eso sí, «al día siguiente se suavizará un poco esta temperatura pero seguirá una tendencia por debajo de la media para un mes de octubre y los días no serán como los que estamos viviendo ahora de cierre del verano», según detalla el delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología, Aemet, José Antonio Pellitero.
El meteorólogo explica a El Día de La Rioja que estamos en una región con gran variabilidad de temperaturas y de meteorología en general. Y el ejemplo más cercano que tenemos es el verano tan variable que ha habido, siendo este uno de los más tormentosos de la historia, y con picos de temperaturas acogiendo efemérides en algunas estaciones. Como por ejemplo en Anguiano que se registró la temperatura más baja de un mes de agosto desde que se tienen datos, con 3,6 grados en pleno agosto. O lo mismo ocurrió en Haro con un registro de 5,9 grados centígrados en agosto, siendo esta también la temperatura más baja recogida en esta estación en este mes de toda su historia. De hecho, según ejemplifica Pellitero,  ha habido más efemérides este verano que muestran también la variabilidad que se puede encontrar en una región tan pequeña como La Rioja. Durante el pasado agosto hubo un total de 8 días con tormentas, el tercer agosto con más días de tormentas de la historia, y menos inusual es aún, según explica Pellitero que de esos ocho días de tormentas, seis fueron en días seguidos. Solo en 1997 con 12 días de tormentas en agosto y en 1983, con nueve, se ha superado este estado en La Rioja.
Lo que parece claro, según analiza el experto, es que hay una tendencia clara en verano hacia que cada vez aumentan más las temperaturas en La Rioja. El ejemplo se puede verificar con la tendencia de la media de las máximas mensuales en la estación de Agoncillo en la que la diferencia entre las máximas de 1949 con 27 grados y 2020 con 30, «supone un incremento de 3 grados en 70 años, y es algo muy importante». Por ejemplo en el caso de las temperaturas medias, en estos 70 años han aumentado unos 2 grados, y las mínimas son prácticamente las mismas.
Lo cierto es que en toda la Península este verano ha sido el noveno más cálido del siglo XXI. En La Rioja el verano ha sido también cálido, con una anomalía de 0,7 grados por encima de la media, «lo que supone que ha sido ligeramente cálido, tampoco ha sido extremo». Y dentro de esta media, el extremo más bajo se registró en Mansilla, con 0,1 grados y el más alto en Santo Domingo con 1,3 grados por encima de la media de años anteriores.
Y en cuanto a precipitaciones, el verano ha sido húmedo, con un 117% de precipitaciones por encima de la media. Y de nuevo se han registrado variaciones «muy importantes y grandes». Por ejemplo, la precipitación más baja fue del 77% en Rincón de Soto y la más alta del 152% en Cenicero.
Y tras este «verano variable», el otoño se antoja de igual forma, sin modelos que confirmen una estación clara en cuanto a previsiones. Lo que muestran los modelos es que la nueva estación va a ser más cálida de lo normal en La Rioja, incluso con anomalías más importantes que en verano. Por ejemplo atendiendo a las temperaturas medias de la estación de Agoncillo  septiembre tiene una media máxima de 25,8 grados, octubre de 20,1, noviembre de 13,8 y diciembre de 10,2 grados.


Un año agrícola húmedo.

Y en cuanto a las precipitaciones, se prevé que este otoño sea más húmedo. Lo que vendrá bien para continuar con un año agrícola fructífero, después de haber cerrado un año hidrológico en La Rioja que, en términos generales, los porcentajes de precipitación acumulada con respecto a la media de referencia (1981-2010) durante el recientemente finalizado año agrícola (1 de septiembre del 2019 a 31 de agosto del 2020), muy bueno, ya que han presentado para el conjunto de La Rioja un valor promedio del 129%. 
La variación en su distribución territorial osciló durante todo el año agrícola entre totales pluviométricos, en relación a la normal, de alrededor del 108% en Rincón de Soto y del 161% en Cornago, con un superávit promediado para toda la Comunidad de 141 milímetros. Lo cierto es que ha habido abundancia de precipitaciones que se han podido ver en los ríos que han soportado unos niveles muy buenos, al igual que las presas de La Rioja que durante toda la primavera y el verano se han mantenido en niveles buenos. 
Eso sí, para este otoño, de momento tampoco se prevé que vaya a haber exceso de agua, incluso va a empezar el próximo mes seco. Por ejemplo la media de las precipitaciones en la estación de Agoncillo son en octubre de 37 milímetros, en noviembre de 40 y en diciembre de 38. Yesta parece que será la tendencia este otoño.
La previsión a más corto plazo y actualizadas a ayer, según puntualiza el meteorólogo, son que para esta semana se prevé algo de lluvias, pero octubre empezará más seco con temperaturas más bajas de lo normal, incluso más cercanas a las de un mes de noviembre.