Canalejas retiene parte de su glamour

Bruno Calleja Escalona
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Algunas de las viejas casas de la céntrica calle logroñesa, dedicada al político liberal asesinado, conservan sus fachadas de rica ornamentación

Los miradores y las fachadas ornamentadas eran característicos de las casas de la calle Canalejas. - Foto: Archivo Histórico Provincial de La Rioja

Enclavada en el ensanche logroñés, la calle Canalejas conserva casas con ricas yeserías en fachadas de vistosos colores que retrotraen a la arquitectura de un siglo atrás. Por contra, otras, como el primer edificio que se levantó en esta arteria, no han resistido a la piqueta. Canalejas surgió para unir el cuartel de Infantería de Avenida de Bailén con la calle Marqués de Murrieta, por entonces carretera de Burgos. El nacimiento oficial tuvo lugar el 6 de agosto de 1910, cuando el Ayuntamiento permitió a Ángel Moreno edificar el primer bloque de viviendas de la calle, en la esquina con Marqués de Murrieta. El edificio lo proyectó Agustín Cadarso, con un chaflán para solucionar la esquina, rematado con un torreón. El inmueble ha sido derribado este verano, con la premisa de que la nueva construcción deberá respetar la tipología de la antigua. 

En la esquina opuesta, se erigió otro importante edificio, el de Gráficas Laborde, que se aprovechaba de la cercanía al ferrocarril. Su diseño arquitectónico combinaba nuevos materiales con estilos del pasado. Las fachadas de aquel edificio industrial se componían tanto de ladrillos como de elementos de vistosos colores. Aquella imprenta, propiedad de Casimiro Laborde, producía láminas y dibujos de gran calidad, como muestran las ilustraciones de sus cartas. 

En 1913, Miranda y Ruiz solicitaban autorización para levantar otro bloque de pisos en la esquina con Avenida de Bailén. Empezaba así el trazado de la nueva calle, que se fue completando con otros inmuebles de arquitectos insignes, como Fermín Álamo, socio de Ángel Moreno en Cerámicas Riojanas, y Joaquín Muro, entre otros.

Guirnaldas, atlantes...  Las construcciones presentan miradores de madera, ricamente decorados, con motivos vegetales en forma de guirnaldas, medallones con rostros humanos y atlantes sustentando frontones. Apenas dos de estas notorias casas conservan en sus interiores portales y escaleras originales. El resto fueron vaciadas y reconstruidas hace unos años, como los portales 3 y 5, ahora unidos en un único edificio. El portal del número 5 ha desaparecido. Los colores de algunas fachadas también han cambiado con tonos más vistosos y llamativos.

La sede de Gráficas Laborde destilaba arte por fuera y por dentro. La sede de Gráficas Laborde destilaba arte por fuera y por dentro. - Foto: Colección de Taquio UzquedaEl nombre de la calle honraba la visita del presidente José Canalejas a Logroño el 6 de diciembre de 1908. Llegó en ferrocarril y fue recibido por miles de habitantes, con cohetes, música y un desfile de antorchas, en un ambiente claramente festivo. La figura de Canalejas fue relevante en la política de finales del siglo XIX. Su asesinato el 12 de noviembre de 1912 tuvo enorme eco en la prensa del momento y marcó el final del Partido Liberal. La importancia de este político hizo que su nombre tuviese que estar en el callejero de Logroño. Se sopesaron varias opciones, hasta que se optó por designar con este nombre a la que acabó como calle Canalejas.

El paso del tiempo y el avance urbano colocó a esta vía en el centro del ensanche urbano por el oeste. La llegada del siglo XXI y de las remodelaciones llevaron al Ayuntamiento de la ciudad a peatonalizar esta calle, que fue reinaugurada el 3 de marzo de 2001. Desde entonces, sigue manteniendo su importancia y glamour, pese a la pérdida de varias de sus piezas arquitectónicas.