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El conflicto encarece el precio del trigo un 27%

Feli Agustín
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El sector ya nota los efectos. «El coste para alimentar a un animal ha subido cinco céntimos por kilo en una semana», relata el ganadero Alejando Campo

Una cosechadora recoge cereal en una imagen de archivo - Foto: Óscar Solorzano

Señala Ígor Fonseca, secretario general de ARAG-Asaja, que Ucrania, el granero de Europa, lo es también de España, país del que se importan  2,7 millones de toneladas de maíz, el 22 % del total; 233.000 de toneladas de torta de girasol, que suponen el 68 % de las compras que España realiza de este producto, así como 500.000 de toneladas de aceite de girasol. La paralización de estas importaciones, unido al incremento del precio de estas materias primas, ha tenido ya consecuencias y el coste del pienso se ha incrementado en un 10%, según el secretario general de Asaja, que estima que puede ir «en escalada si el conflicto no se detiene». La guerra, además, va a encarecer el precio de semillas, carburantes, fertilizantes u otras materias primas para la labor agrícola, señala Fonseca, que augura una subida general de los alimentos.

«Ya no faltaba más que esto; estábamos como estábamos y ahora nos viene Putin», exclama el presidente de la UAGR, Óscar Salazar, que afirma que el conflicto va a influir de forma «totalmente negativa» en el campo riojano.

Informa de que muchas materias primas y productos fitosanitarios con los que se fabrican fertilizantes provienen de Rusia, lo que le hace vaticinar que «se van a disparar» los costes. El presidente de la Unión de Agricultores menciona también las importantes cantidades de cereales, girasol o maíz que España importa de Ucrania, suministros que se verán interrumpidos, lo que unido a la sequía, provocará escasez y, consecuentemente, incrementos de muchos productos, incluidos los precios de los piensos y, consecuentemente, de los que abona el consumidor final. «Va a se inaguantable para pequeñas y medianas explotaciones», teme Salazar, que recuerda que Rusia es el octavo destino exterior de vinos de la Denominación, unas ventas que se verán interrumpida y suman «un problema más» al sector vitivinícola riojano.

Ganadero. Alejandro Campo, ganadero de Baños de río Tobía, confirma sobre el terreno que los precios de trigo, cebada y maíz han vuelto a repuntar.  «Los cereales ya estaban por las nubes y esta semana se han incrementado entre un 8 y un 10%», afirma,  al tiempo que no se atreve a vaticinar un escenario futuro en un contexto en el que «además de los cereales, la soja, el gasoil o la luz tienen precios muy elevados», lo que está perjudicando pequeñas y medianas empresas de todo el país. 

«Estamos abocados al cierre», se queja Campo, que cuenta en su explotación de 400 cerdas madre con una fábrica de piensos para alimentar a su ganado. Al respecto, explica que el coste para dar de comer a un animal «ha subido esta semana cinco céntimos por kilo, y eso que estaba disparado»;ha pasado de 1,17 a 1,22.

«No estamos cobrando lo que gastamos en pienso;no te hablo de sueldos, ni de gasoil, ni medicamentos,solo de pienso», lamenta este ganadero, que asienta sus argumentos en cifras.Según el boletín que elabora la sección de nutrición y salud animal de la farmacéutica Faes Farma, el comienzo de la invasión rusa sobre Ucrania ha impulsado los precios de nuevo de manera  significativa hasta alcanzar «máximos históricos». Así, recoge una subida del 28% de la cebada, hasta 310 euros la tonelada;el 27% el trigo para alcanzar 325;mientras el ascenso del maíz de un 25% fija el precio en 305 euros la tonelada. El precio de la soja, el más elevado, subo a 538, un 15% más.

 Todos estos insumos, necesarios para la fabricar pienso, hacen que alimentar a un cerdo suponga 1,22 euros el kilo, «a lo que hay que sumar otros gastos, lo que eleva el coste a 1,42», mientras que un kilo de cerdo se pagaba a 1,17 euros el kilo. «De momento, el pienso ya ha subido un 10%»; afirma.