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La avispa asiática ralentiza su expansión en La Rioja

R. Muro
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La dirección general de Biodiversidad concreta su presencia fundamentalmente entre Haro y Agoncillo y puntualmente en zonas de montaña de la Comunidad

Un nido de vespa velutina en la copa de un árbol - Foto: A.C.

La expansión de la avispa asiática (vespa velutina) se va ralentizando.  Así lo constatan desde la dirección general de Biodiversidad a través del plan puesto en marcha en el 2015 por el Ejecutivo regional, meses después de detectar en el Alto Najerilla el primer nido de esta especia invasora. Un frenazo en el avance de un insecto, que puede alcanzar un tamaño de hasta 4 centímetros, y que viene motivado «por las condiciones ambiantales exigentes en amplias zonas de la región, además de por las medidas que se vienen adoptando», detalla José Luis Rubio. 

Desde su aparición en la Comunidad, procedente de la zona de Rioja alavesa, su expansión en los primeros años reflejó una tendencia marcada por dientes de sierra. Es decir, de los 4 nidos detectados en 2015, se pasó a los 20 en 2016. Un año después se localizaron 5 nidos de vespa velutina y ya en 2018 se detectaron 24. En 2020 y 2021 se retiraron 26 y 25 nidos respectivamente en diferentes zonas de La Rioja, en base a los datos que maneja el área de Biodiversidad del Gobierno regional. Es pronto aún para conocer el balance que deja 2022 de la zonificación que año a año realizan los técnicos de la dirección general. 

Lo que sí tiene constatado el área que gestiona Rubio, es que la avispa asiática se extiende por municipios próximos al Ebro, «desde Haro hasta Agoncillo. Ha penetrado también por el valle del Oja-Tirón llegando incluso a las aldeas de Ezcaray».  También ha avanzado por el río Najerilla, «llegando más arriba de Anguiano», describe José Luis Rubio.  

Rioja baja, donde menos. Por el valle del Iregua, se ha visto a esta especia en la zona de Torrecilla en Cameros. Por su parte, La Rioja Baja es la que, al menos hasta el momento, ha librado de la presencia de esta especie de grandes dimensiones. Tan solo «ha aparecido puntualmente en el río Linares, en el municipio de Cornago, en el Ebro en Alfaro y en el río Jubera en la localidad de Santa Engracia». Tampoco se ha detectado su presencia «en amplias zonas de montaña del  Sistema Ibérico» riojano.

El nideo encontrado en Cornago arroja varias condiciones atípicas. Por un lado, por la zona geográfica donde apareció, y por otro «porque se localizó en un cortafuegos a medio metro del suelo cuando suelen levantar los nidos en árboles y a bastante altura del suelo», detalla Rubio.

A pesar de los datos, fundamentalmente de los últimos dos años ya cerrados desde el área de Biodeversidad, «no pdoemos decir que no haya avispa asiática en La Rioja pero sí que no avanza en la Comunidad como sí lo está haciendo en otras regiones» como Barcelona, Valencia o Málaga. 

Al margen de las condiciones ambientales exigentes y de las medidas adoptadas desde el Gobierno, en el ámbito de La Rioja «contamos con la colaboración de los apicultores», principales afectados ante un especie que ataca, merma y depreda las colmenas de la abeja. Los mieleros «colocan, previo permiso de la consejería gestionada Álex Dorado, cajas-trampa» para detectar la presencia de la vespa velutina. «En el momento en el que se detecta un ejemplar, saltan las alarmas ante un preaviso de que algún nido habrá cerca», explica el director general de Biodiversidad del Ejecutivo.