"El coronavirus ha sido la gota que ha colmado el vaso"

G.B.
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Nieves Escribano, propietaria de 'El koala verde', es uno de los comercios abocados al cierre

"El coronavirus ha sido la gota que ha colmado el vaso" - Foto: Ingrid Fernández

El Koala Verde es uno de los pequeños negocios a los que la crisis del coronavirus ha llevado a colocar el cartel de cerrado. «El COVID nos ha dado la puntilla, pero no solo ha sido eso», se sincera Nieves Escribano, propietaria de esta tienda de productos para mamás antes y después de dar a luz, que reconoce que la situación del pequeño comercio no era ya muy halagüeña antes de la llegada del coronavirus. 
En su caso, el parón ha supuesto «la gota que ha colmado el vaso» de un proyecto ilusionante que emprendió hace dos años, con la ayuda desinteresada de su hija. Nieves admite las dificultades desde el inicio para sacar adelante la tienda (Calvo Sotelo 53), pero tras ese periodo de rodaje el negocio, que tenía como filosofía en todos sus productos la sostenibilidad, la calidad y la producción cercana, había llegado a la conclusión de que podía vivir de ello. 
Esa percepción cambió al ver el cariz que tomaba la situación por las restricciones de la pandemia. «Esto no es un producto de primera necesidad», comenta la dueña de El Koala Verde, que pone fin a dos años de mucho trabajo, pero también a muchas experiencias positivas. ¿Un nuevo proyecto en perspectiva? Como ‘mente inquieta’ que es no lo descarta, pero de momento busca trabajo como cuidadora de niños o mayores o como cocinera, ya que tiene experiencia también en esa faceta. 
el ‘batacazo’ de hacienda. Como tantos autónomos, considera que los impuestos cercenan en gran medida la viabilidad de los pequeños negocios. «Hacienda nos da el batacazo», señala Nieves, que reconoce que el Ayuntamiento de Logroño sí ayuda con sus campañas de promoción del comercio y agradece la sensibilidad mostrada por el dueño del local de su tienda. Agradecimiento infinito, igualmente, para «todas las personas que han participado en nuestro proyecto». Detrás de esta aventura, El Koala Verde deja un hueco como un comercio singular que ofrecía, además de la ropa para madres, productos de crianza sostenible, artesanía, portabebés con cursos de porteo incluido y hasta actividades con familias.