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La Rioja crecerá un 3,5% y recuperará niveles precovid

Feli Agustín
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En un «delicado» contexto, hay «moderado optimismo», ya que el PIBde 2021 fue solo 100 millones inferior al de 2019

Embalajes Novalgos, en Cenicero. - Foto: Ingrid

En un contexto geopolítico internacional complicado, marcado por los efectos socioeconómicos de la pandemia y la guerra en Ucrania,  con los precios de la energía y la inflación disparada en España,  La Rioja experimentará este año un crecimiento del PIB entre el 3,5 y el 3,7%, una tasa algo superior a la estimada por el servicio de estudios del BBVA, que la ha elevado al 3,4%, y una «buena» cifra, que se convierte en el nivel «idóneo» para comenzar a crear empleo.

Así lo señala el decano del Colegio de Economistas, Ernesto Gómez, que, acompañado por el consejero de Hacienda, Celso González, y el responsable de empresas de la Dirección Territorial de La Rioja, Burgos y Guadalajara de Ibercaja, José Ignacio Juez, presentaron el tercer número de la revista Economía Riojana, que estima que la riqueza regional alcanzará a fin de año las cifras prepandemia.

Este incremento es, sin embargo, inferior a la nueva previsión de crecimiento del PIB para nuestro país que  ha elaborado, «sobre la base de la máxima prudencia», la  ministra de Economía, Nadia Calviño, que lo ha recortado al 4,3%, alineado con el ofrecido por la Autoridad Fiscal (AiReF), pero superior a la de Colegio de Economistas, que lo ha fijado en un margen de entre el 3,7-3.9%.

«Hay que ser optimistas, aunque indudablemente nos encontramos en una situación delicada», concedió el presidente de los economistas, que calificó como «bueno» un avance en una horquilla de entre el 3,5 y el 4% «en una economía avanzada y envejecida», como es la riojana, que aguanta a duras penas cierta estabilidad demográfica gracias a los ciudadanos extranjeros, que representa cerca del 13% de la población total.

Gómez argumentó que hay que trazar las previsiones en consonancia con la realidad heredada  del tremendo batacazo que sufrió el PIB en 2020, que se desplomó un 9,3%, bastante mejor, no obstante, que  el nacional, que se hundió un 10,8%. «Si alguien nos hubiera dicho hace un año que  las cosas iban a ser así estaríamos encantados de la vida», reflexionó el decano de los economistas, que, consciente de  que las expectativas de crecimiento «no son tan elevadas», señaló que «tampoco son malas».

Lo que no se atreve a augurar es la evolución del empleo,una variable «muy difícil de prever», a expensas de conocer datos sobre productividad u horas de trabajo, aunque los datos, de momento «no son negativos».

Baja la inflación. Ni sobre una cosa ni la otra quiso pronunciarse el consejero de Hacienda -por prudencia, le echó un capote el decano del Colegio de Economistas-, aunque  Celso González se mostró igualmente optimista en cuanto al progreso de la economía de La Rioja en el futuro cercano.

El responsable de las arcas públicas, que se detuvo en destacar que los datos de paro en abril, con 15.203 desempleados y una tasa del 9,62%, mantienen a La Rioja «como una de las comunidades con mejores datos», puso el foco en el importante aumento de contratos indefinidos -cuatro de cada diez- y calificó como «buena noticia» el anuncio de Calviño de que la inflación seguirá decreciendo -hoy se conocerán los datos de abril- durante el segundo semestre para situarse bajo el listón del 2% en 2023.

«El PIB cayó menos en 2020 por el menor peso de los servicios y el mayor peso de la industria agroalimentaria, y siguió avanzando en 2021 de una manera firme, de tal manera que se encuentra más cerca de España de alcanzar las cifras del 2019», afirmó el consejero, que argumentó su previsión en cifras. Según informó, el PIB de 2021 se elevó a 8.800 millones, solo 100 menos que los 8.900 de 2019, «por lo que ya nos encontramos muy cerca de lo que teníamos», objetivo al que ayudarán los fondos europeos para la recuperación Next Generation, de los que La Rioja ha recibido ya 188,5 millones.

«Son una oportunidad que no podemos dejar escapar;son proyectos transformadores que nos van a hacer avanzar en dos o tres años lo que en condiciones normales nos hubiera costado 10 o 12», apuntó el responsable de la Hacienda regional. Sobre la importancia de aprovechar las sumas que llegarán a través del Plan de Transformación para realizar un cambio de la estructura de la economía coincidió el responsable de Ibercaja,  que se confesó «moderadamente optimista» respecto a la evolución del PIB.

Razonó, para justificar su percepción, que las entidades bancarias están en una «buena» situación, al contrario, reconoció, a lo que sucedió durante la crisis de 2008-2012.

«Estamos más fuertes y predispuestos para seguir otorgando créditos», afirmó José Ignacio Juez, que animó a empresas y administraciones públicas a acometer las inversiones que han dejado aparcadas a lo que puede ayudar «la palanca» que van a suponer los fondos europeos.