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La calle vibra en un Fárdelej sin complejos

Bárbara Moreno
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Los conciertos gratuitos del primer festival de música estival se han llenado, los de abono se quedaron a la mitad. La hostelería no ha dejado de trabajar en uno de los fines de semana más concurridos del año en Arnedo

La calle vibra en un Fárdelej sin complejos

El primer festival musical estival de La Rioja, el Fárdelej en Arnedo, se ha celebrado con buena nota y con gran afluencia de gente a pesar de que amenazaban grandes tormentas que solo hicieron pequeñas apariciones el sábado por la tarde para asustar a los cientos de personas que estaban en las calles de la ciudad del Calzado de vermú torero o tardeo.  Ha sido la edición más heteróclita de la esencia del Fárdelej que ha atraído así a un público heterogéneo y sin complejo de bailar y escuchar lo que sea, pero sin llegar quizás al fin deseado de llenar el aforo de abonado. 

El formato de todo exterior para el Fárdelej en su novena edición sí ha sido de gran agrado para aficionados aunque, ha vuelto a faltar ese apoyo del público en los conciertos de abono. Parece claro que no importa el cartel a la hora de acudir a esta cita en Arnedo ya que en las bandas gratuitas cabían pocos alfileres en el espacio habilitado entre el Teatro Cervantes y el Cinema. Lo que parece que cuesta más es gastarse los 20 euros del abono (15 euros la entrada de día). Podría ser incluso que la organización pudiera darle otra vuelta al formato. Sería el casi noveno giro que se le diera por tanto a la apuesta por un festival que quiere ponderar la ciudad de la mano del Ayuntamiento de Arnedo, en el que está más que claro que la hostelería sale beneficiada. 

Los hosteleros no dejaron de trabajar desde el viernes por la tarde y el sábado en despachar bebidas, y en especial comidas. Había comensales en las terrazas el mismo sábado que a las cinco de la tarde aún no habían empezado a comer porque estaba lleno. Y poco importaba, la fiesta estaba ya en la calle. 

The Gulp comenzó con fuerza en la tarde del viernes aún con escaso público que fue llegando poco a poco al escenario principal.  Aun siendo una banda británica cantante y guitarra son calagurritanos, y aunque se hayan puesto de moda porque les lleva el famoso Alan McGee, el manager de Oasis,  dijeron sí al Fárdelej por ser un festival de su localidad vecina. Entre los aficionados hubo calagurritanos y se apreció el guiño que estos chavales hicieron a su tierra.

Con Veintiuno el ritmo paró un poco pero no defraudaron ni bajaron tanto la velocidad como alguno imaginó cuando el vocalista se puso al piano. Y con el DJ ya fuera de abono, muchas más personas que esperaban fuera del recinto entraron y llegó la fiesta del baile. Oscar Mina supo poner a danzar a los festivaleros hasta las dos de la mañana.Porque muchos tenían ganas de fiesta, que para eso este iba a ser el primer Fárdelej 'normal'. En el 2020 se suspendió. Y en el 2021 fue un intento de festival entre calle e interior de Teatro con el público sentado y mascarilla. 

El sábado desde las doce y media del mediodía la Orquestina Anarcoyeyé puso su acento particular y a bailar a los arnedanos y foráneos en la Puerta Munillo. Y como siempre, la calle llena y alguna que otra despedida de soltero y soltera que ya aprovecharon para poner en apuros a los futuros contrayentes. Nada más concluir IPU DJ ya estaba preparado en el carro móvil para seguir por el Paseo de la Libertad y la calle República Argentina, donde se concentran la mayor parte de los bares. Y mientras unos aprovecharon para comer, otros ya seguían bailando con el carro móvil sin perder ni un segundo para evitar que el ritmo se frenase. Y al llegar de nuevo a la zona central de conciertos el también DJ local César Gallard ya estaba con todo su equipo preparado para poner a bailar a los cientos de personas que se fueron congregando en el recinto hasta casi llegar al límite de aforo. Seguía siendo actuación gratuita. Lo mismo ocurrió con los siguientes en subir al escenario. Los Artistas del Gremio, de Ejea de los Caballeros, llegaron con sus instrumentos y con un atuendo nada típico de una charanga y sorprendieron a todos. Tras su actuación invitaron a salir a los asistentes del recinto con ellos casi a modo conga. Y ahí acabó el sumun del festival gratuito pero no de la noche. Se vació el recinto. Y en poco más de una hora llegarían de nuevo los conciertos de pago, Los Zigarros,  con su rock que llena salas en Pamplona o Barcelona, y en Arnedo ya con la mitad de gente. Pero hubo ambiente, el frío quizás ayudó a que los más frioleros bailaran casi por obligación.  Y con David Van Bylen sí que llegó el clímax, pero el de la fiesta. Este DJ dio lo que se esperaba de él, unas mezclas con las que el público sucumbió a sus encantos. Para acabar un festival con broche de oro como reza el Columpio Asesino ¡Te voy a hacer bailar, toda la noche! Y con ganas de que la próxima edición la décima, haya Fárdelej sea con el formato que sea. 

El director del festival, Ernesto García, indicó ayer que «temíamos la lluvia pero al final solo asustó y la gente ha estado en la calle y ha disfrutado». Estos días se hará un balance oficial con posibles anuncios.