Negados de cara a portería

Roberto Morales (EFE)
-

La falta de pegada del Madrid le ha colocado a nueve puntos del Barça y con un pie fuera de la Copa del Rey

El atasco ofensivo del Real Madrid en un momento clave de la temporada, cuando se deciden las opciones reales a los títulos grandes, con un solo gol en sus tres últimos partidos y de un canterano como Álvaro Rodríguez en acción a balón parado, dejan al equipo de Carlo Ancelotti al límite, a un paso de jugarse toda su temporada a la carta de la Champions. 

Desde la exhibición de pegada en Anfield, en un partido en el que pudo correr y explotar sus virtudes ante un rival abierto, con cinco goles que le permiten tocar con los dedos el acceso a los cuartos de final de la Liga de Campeones, los jugadores merengues han sufrido un bloqueo en el ámbito ofensivo.

Realizaron hasta 18 remates, siete de ellos a puerta para lograr un solo tanto en el derbi del Santiago Bernabéu ante el Atlético. Este llegó de cabeza, tras un saque de esquina, y lo anotó un jugador cuya aparición no estaba planificada, Álvaro Rodríguez, del Castilla, y cuyos minutos en los últimos encuentros plasman un problema en ataque de los jugadores de la primera plantilla.

Unos, como Eden Hazard o Mariano Díaz, ya no cuentan para Ancelotti. Otros, como Marco Asensio, han rebajado su protagonismo sin minutos en los dos últimos compromisos. La dependencia a la inspiración de Vinícius Junior y Karim Benzema es máxima.

La situación se agravó en el clásico de ida de semifinales de la Copa del Rey. Incapaz el Madrid de tirar una sola vez a la portería de Ter Stegen y sacar partido de las bajas de jugadores importantes del Barcelona. Con LaLiga a una distancia nunca remontada por un club en la historia de la competición, el 0-1 del torneo del KO fue un golpe del que no se ha repuesto el cuadro blanco, como demostró en Sevilla ante el Betis. Rebajó su número de remates (ocho) y le faltó puntería en los cuatro que fueron entre palos para hacer una diana que evitase que la distancia con el líder aumentase a nueve puntos.

Afectado por un bajón inesperado, menos previsible que el de enero tras la disputa del Mundial de Qatar, el técnico italiano apuntó a la falta de «equilibrio» como explicación de sus problemas. «Nos falta eficacia, hacemos un regate de más, un tiro a portería menos, un pase de más, demasiadas paredes en espacio reducido. Falta equilibrio, atrás nos encontramos bastante mejor». Desde el 22 de octubre, cuando cerró la undécima jornada, el Real Madrid no ha sido capaz de vencer tres jornadas seguidas. En tres de las siete últimas se quedó a cero, incapaz de hacer un tanto a  la Real Sociedad, al Mallorca y al Betis. El total en esos siete duelos fue de nueve goles, bajando la media que exhibía y que aún le mantienen como equipo más goleador de LaLiga con 47 en 24 citas.

Intermitencia

Desde que el fichaje de Kylian Mbappé dio un giro final inesperado y el francés decidió renovar su contrato con el PSG, el bloque de Chamartín tomó la decisión de no acudir al mercado a por un delantero que compitiese con Benzema. La confianza ciega en que el último Balón de Oro mantuviese su nivel ha chocado con una realidad inesperada: su ausencia en 12 partidos.

Ofensivamente, el fútbol del Real Madrid sufre de 'Vinidependencia' y, pese a que el brasileño ha mejorado su definición los dos últimos cursos, no es un goleador que pueda tapar todas las carencias. El brasileño lleva nueve jornadas ligueras sin marcar lejos del Bernabéu, un dato clave para que su equipo no protagonice un mano a mano apretado con el Barça.

Para encontrar el último gol de 'Vini' como visitante en la competición doméstica hay que remontarse al 28 de agosto. Apenas dos tantos, a Celta y Espanyol, en su participación en 12 salidas de los merengues. Un contraste con su importancia en el Mundial de Clubes o en la exhibición de Anfield con un doblete al Liverpool.

Los problemas físicos marcan el curso de Benzema, incapaz de encontrar regularidad en sus apariciones. Cuatro de sus seis últimos tantos fueron de penalti. Su influencia en zona de remate ha meguado.