Cuando Perú nos dijo adiós

Mónica Martínez (EFE)
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Netflix ofrece una serie firmada en el país sudamericano que cuenta cómo se independizó de la Corona gracias al general De San Martín

Los protagonistas de esta ficción, que está documentada de forma magistral.

Toda la ilusión, el drama y los conflictos sociales que se vivían en Perú, poco antes de su independencia de España, son retratados en la serie El último bastión», la primera producción peruana de este formato que llega al streaming, a través de Netflix, en el año del bicentenario del país.

Una de las producciones más ambiciosas de la televisión del país sudamericano de los últimos años, y que gozó de alta sintonía desde su estreno en 2018, mostró desde la visión del ciudadano común los dramáticos cambios que se produjeron en el territorio peruano los meses previos a la llegada del general argentino José de San Martín, quien proclamó la independencia el 28 de julio de 1821.

La serie estrenada en la televisión estatal es la primera grabada en Perú con la tecnología 4-K, con un equipo de 150 personas, y la producción llevó alrededor de dos años, después de que el guion estuvo terminado por los hermanos Adrianzén.

La cercanía de la celebración del bicentenario de la independencia en Perú llevó al productor Hugo Coya a idear con los hermanos Adrianzén una forma de contar lo que se vivió en el país en ese momento histórico, sin caer en la clásica fórmula de darle la voz a los héroes y a los combatientes en armas.

La serie, de 35 capítulos, muestra «cómo afectan las grandes decisiones al ciudadano común y corriente, cómo alteró sus vidas, porque era como una especie de cataclismo, la ruptura de un virreinato tan importante que de pronto se quiebra».

Los creadores decidieron mostrar cómo la independencia del Perú afectó la vida de sus ciudadanos, a partir de las historias de cuatro familias. Los protagonistas son los integrantes de una familia española, que tenía un hijo a favor de la independencia y otro hijo a favor de mantener el vínculo con la Corona.

«En esa época, muchas familias se dividieron entre los criollos que habían nacido acá, o se habían criado acá, y que defendían la independencia, y los hijos que estaban en contra de esta separación de España», recordó el productor. Además, estos personajes se enlazan con otras tres familias cuyos integrantes representan a los mestizos, indígenas y afrodescendientes, que formaban la sociedad peruana de entonces.

 

Una mujer valiente

La serie dirigida por Marco Mendoza resaltó el papel femenino en la gesta de la independencia y, por ejemplo, cuenta que una mujer tuvo que disfrazarse de hombre para poder firmar el acta de la independencia porque, de otra forma, no se lo iban a permitir.

También subraya la intervención de los afrodescendientes, que encontraron en la independencia una posibilidad para acabar con la esclavitud que sufrían. «El ejército de San Martín no habría tenido el éxito que tuvo sin la activa participación de los afrodescendientes y la historia oficial los ha marginado», anotó Coya.

La grabación de la serie, presentada en dos temporadas, se aprobó y echó a andar cuando Coya presidía el Instituto Nacional de Radio y Televisión del Perú.

La banda sonora responde a los acordes del siglo XIX, la forma de hablar de los personajes tiene expresiones del castellano antiguo y el vestuario reproduce los cuadros de José Gil de Castro y Pancho Fierro, dos de los más famosos pintores de la época virreinal.

Desde hace varias semanas, los espectadores podrán ver la primera temporada de El último bastión en varios idiomas, a través de Netflix, y si tiene acogida, llegará su segunda temporada.

Los creadores confían en que la audiencia los impulse a producir una tercera entrega en la que puedan contar qué pasó después de la independencia, los conflictos y los apetitos de poder que siguieron en la flamante república.

«Hay más de tres millones de peruanos que viven en el exterior que no pudieron verla por razones obvias, ellos son los primeros entusiasmados con el estreno en Netflix», expresó ilusionadísimo el productor ejecutivo.

No obstante, la expectativa del productor es que también «el público no solo peruano, que no conoce el Perú, lo conozca a través de la historia que vamos a contar».