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El quebrantahuesos vuelve a reproducirse en La Rioja

El Día
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Los expertos destacan la noticia, al haberse producido de forma natural, después de 70 años, como consecuencia de un proceso de expansión de la especie desde su área de distribución original en los Pirineos

Ejemplar de quebrantahuesos. - Foto: Gobierno de La Rioja

Una pareja de quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), especie en peligro de extinción y que no se reproducía en La Rioja desde los años 50 del siglo pasado, inició su reproducción a principios de este año 2022 en la cuenca alta del río Najerilla, en concreto, en la Sierra de Urbión, por primera vez en los últimos setenta años. El sistema ibérico es una zona muy apropiada para la especie con la presencia de cortados rocosos para la instalación de nidos, así como pastizales de montaña en un paisaje muy abierto con presencia de ganadería extensiva, ungulados silvestres y abundantes recursos alimenticios.

De hecho son numerosos los ejemplares juveniles, y en menor medida adultos, que a lo largo de los últimos 15 años han frecuentado la zona en sus desplazamientos dispersivos, y que permanecen largas temporadas aquí, procedentes del Pirineo y de otros macizos montañosos donde se están desarrollando proyectos de reintroducción.

El Gobierno de La Rioja, a través de la Consejería de Sostenibilidad, Transición Ecológica y Portavocía del Gobierno, ha colaborado con el Gobierno de Aragón y la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos durante todo el proceso de seguimiento realizado, en el que han participado agentes forestales y técnicos de la Dirección General de Biodiversidad.

La pareja está formada por dos ejemplares procedentes de los Pirineos, un macho de 13 años y de nombre Cenarbe y una hembra llamada Biescras de 8 años y marcada con emisor GPS. Este marcaje ha proporcionado una gran información sobre sus movimientos, comportamiento espacial y ritmo de actividad muy útil para su seguimiento durante la fase reproductora. A este respecto, el Gobierno de La Rioja agradece especialmente la colaboración del Gobierno de Aragón que ha facilitado el acceso a las geolocalizaciones del ejemplar durante todo el proceso.

Por parte de la Dirección General de Biodiversidad se han controlado las actividades que pudieran provocar molestias a la pareja de aves durante la fase crítica de reproducción, regulando los aprovechamientos forestales y cinegéticos en la zona, así como el uso de pistas y de senderos por paseantes.

En enero de este año se produjeron indicios de puesta e incubación pero, tras observar un comportamiento extraño de la pareja de aves con abandono progresivo del nido durante el mes de marzo, la Dirección General de Biodiversidad decidió intervenir y recoger el huevo. En este sentido, el Gobierno regional ha lamentado que el proceso no haya progresado, aunque ha reconocido que el éxito reproductor es bajo en parejas de quebrantahuesos que crían por primera vez. Esta especie necesita varios años y experiencia acumulada en la cría para culminar con éxito la reproducción con el vuelo de algún pollo. Se procederá a realizar una necropsia del huevo para averiguar las posibles causas del fracaso reproductor.

El sistema ibérico, espacio de asentamiento. El sistema Ibérico norte con las sierras de la Demanda, Urbión, Cebollera y Cameros se configura con este acontecimiento como un lugar adecuado para conseguir el asentamiento de la especie en un proceso natural de dispersión desde las poblaciones pirenaicas hacia otras montañas ibéricas. Además supone un nudo de conexión entre proyectos de reintroducción en marcha como los existentes en el Maestrazgo de Castellón y Teruel, y en Picos de Europa.

La zona forma parte de un espacio integrado en la Red Natura 2000, con montes declarados de Utilidad Pública y en una zona que el Ejecutivo riojano quiere declarar parque natural. Con este intento de cría cobra aún más importancia la declaración y con este anidamiento se valoriza aún más el interés natural del futuro Parque Natural del Alto Najerilla, actualmente en fase de creación.

Durante todo el año, se mantienen activos varios comederos en el entorno con aportes periódicos de alimento en los que participan los ayuntamientos locales, en una zona en la que, además, el Gobierno de La Rioja está colaborando con Grefa mediante un nuevo convenio para la reintroducción de otro buitre vulnerable, en este caso, el buitre negro (Aegypius monachus).