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Policías locales dicen que se han dejado servicios sin cubrir

Feli Agustín
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Afirman que sí ha existido riesgo, frente a la opinión de Hermoso, al que culpan de esta situación. Ambas partes difieren también en la existencia de una oferta para la cobertura festiva

Un agente de la Policía Local, ayer de servicio. - Foto: Óscar Solorzano

Logroño encara su cuarto día de unas ansiadas Fiestas de la Vendimia sin que la herida abierta entre el equipo de Gobierno municipal y el colectivo de Policía Local deje de supurar. Sobrepasado el fin de semana que, con el disparo del cohete y la masiva presencia de ciudadanos en la calle, suponía el punto de máxima tensión, las posiciones no se han movido de la casilla de salida e, incluso, el balance que sobre los dos primeros días de fiesta han realizado ambas partes coloca la partida en una situación cuya solución se antoja compleja.

Así,  el alcalde, Pablo Hermoso de Mendoza, estimó ayer que, a pesar de la enorme complicación  que entrañaban las tareas de prevención y vigilancia durante el sábado y domingo, no se han producido grandes problemas. «No ha habido incidencias de seguridad; únicamente alguien que bebió de más y hubo que trasladar al San Pedro», señaló Hermoso, que agradece el trabajo realizado por Guardia Civil, Policía Nacional, Protección Civil, Cruz Roja y Policía Local.

Señaló que hubo «momentos puntuales» donde se acumularon mucho actos que hubo que gestionar y, en particular, destacó el trabajo de los mandos, inspectores, subinspectores y comisarios de la Policía Local porque están realizando un «esfuerzo muy personal e importante para cubrir alguna baja o la ausencia de quien no estaba en el puesto». «Agradezco la tarea de la Policía Local porque hay que hacer mucho trabajo y se está cubriendo», aseguró Pablo Hermoso de Mendoza, que reconoció a La 7 de La Rioja que se ha producido algún «tema» con los servicios que «estamos ajustando en las horas en las que se están desarrollando».

 En la otra parte del tablero, Eduardo Ochoa, representante del Sindicato Profesional de Policías Municipales de España (SPPME) en Logroño, dibuja un panorama muy diferente y asegura que  de la noche del sábado al domingo se dejaron de atender alrededor de 102 llamadas o durante el fin de semana no se pudieron prestar servicios por accidentes o ruidos «porque las patrullas que había no llegaban a cubrir todos los servicios». 

Esta carencia de personal es, según entiende el representante sindical, responsabilidad del alcalde, que «ha hecho resoluciones a gente que sabía que no iban a poder atenderlas; a agentes que tienen exención nocturna les ha hecho resoluciones para trabajar de noche», asegura, algo que también ha sucedido con personal con licencia de paternidad.

«Es imposible cumplir las resoluciones de Alcaldía, que ha hecho mal adrede», reitera el responsable del SPPME, que añade que  «se está en una situación de desatención, ha habido hurtos, peleas, delitos de alcoholemia e incluso gente que ha sufrido lesiones más graves». Al respecto, entiende que  sí se pone en riesgo la seguridad de los ciudadanos porque las patrullas no llegan a atender todos los servicios «porque es imposible cubrirlo todos». En este contexto, contradice  las afirmaciones de Hermoso de Mendoza sobre la tranquilidad con la que ha transcurrido el fin de semana porque, señala, «como las patrullas no llegan, no se hacen partes;pero sí han pasado cosas, vaya que sí».

Las entrañas del conflicto. ¿Dónde radica la raíz del conflicto». Las explicaciones varían según quién las ofrezca. El responsable del SPPME contextualiza las diferencias en un escenario general  en el que, según sus cuentas, para poder  dar un servicio 24 horas 365 días a la semana, en Logroño se necesitan «como mínimo» 310 policías, cuando la plantilla la componen 208 agentes.

Continúa relatando que Corporaciones anteriores hacían sus cálculos y suplían esta carencia con un acuerdo de disponibilidad, que ofrecía el cobro de los servicios extraordinarios que prestaban los agentes. «Este alcalde, con su desprecio al colectivo funcionarial, suprimió el acuerdo de disponibilidad porque dijo que iba a hacer otro;lo quitó en junio y no nos ha presentado ninguno. El servicio se va a quedar desatendido en muchas ocasiones», afirma.

El alcalde asegura que  han dispuesto todas las acciones tanto para quien trabaja con un calendario ordinario como  resoluciones para reforzar los  servicios en estas jornadas festivas. El alcalde, que apela  «a la obligación que tiene cualquier servidor público de atender la norma y la ley y cumplir los servicios»,resalta que  pusieron sobre la mesa una cuantía económica, «muy generosa», la misma que  años pasados, 1.200 euros por una semana. «Pero los sindicatos no quisieron acordar;incluso se habilitó un proceso para que quien quisiera se adhiriera de manera voluntaria cobrando la hora ordinaria o extraordinaria, más el complemento», cuenta el alcalde, que cree que las organizaciones sindicales han  boicoteado el proceso. «Miente como un bellaco, no hemos recibido oferta alguna», asegura Ochoa, que le exige que muestre las actas de la mesa de negociación que lo acreditan, al tiempo que señala que la oficina del sindicato está abierta a cualquier ciudadano para que vea la documentación «y saquen sus propias conclusiones».

Sobre la coacción  y el rédito político. Las discrepancias entre el alcalde y algunos miembros de la Policía Local han ido en crecendo en los últimos tiempos -el enfrentamiento que mantuvieron en un pleno municipal se convirtió en viral-, y  se han agudizado con la seguridad de las fiestas. Pablo Hermoso de Mendoza aseguró a La 7 de La Rioja que algunos policías que querían «colaborar y trabajar» y adherirse de forma voluntaria a la propuesta municipal para San Mateo  se ha echado atrás debido, según su opinión, a la «fuerte» presión sindical.  Al respecto, argumentó que serán unos hechos que habrá que analizar cuando concluyan las fiestas y muestra su «preocupación»  porque «en libertad, la gente tiene derecho a trabajar sin sentirse coaccionado».

En el otro lado, Eduardo Ochoa asegura que al alcalde le interesa mantener el conflicto con la Policía Local porque «le renta políticamente» y señala que esta situación obedece al deseo de Hermoso de ganar «un puñado de votos».