Las reservas de cenas de empresa, llenas a pesar del covid

El Día
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La restauración resurge tras lo peor de la pandemia. Los restaurantes se llenan en diciembre, sin recuperar niveles prepandemia. El aumento de la incidencia no produce grandes cancelaciones pero sí merma los comensales

Un grupo de compañeros, en una comida de empresa en el Wine Fandango. - Foto: Óscar Solorzano

Esta Navidad regresan las cenas y comidas de empresa. Y lo hacen con fuerza, aunque también con prudencia. Los restaurantes están completos desde hace semanas y los que no pueden presumir de colgar el cartel de completo hasta el momento están confiados de que en las próximas semanas lo harán, si es que el covid no echa por tierra lo andado hasta ahora.  

La restauración recupera la alegría que había perdido por la pandemia ante la llegada de las navidades, pero con muchos matices, ya que los números no son como los de la prepandemia... ni los clientes, por cuestiones de aforo y distancias en interiores. Este cierto optimismo recelado mantiene al sector con los pies en el suelo. Se muestra prudente a la hora de lanzar las campanas al vuelo, ya que no pierde de vista el aumento de la incidencia ni las informaciones relacionadas con el pasaporte covid o el nuevo semáforo de restricciones. 

Y es que el aumento de la incidencia ha motivado en esta última semana se hayan producido ya algunas cancelaciones de varias empresas o la reducción de los grupos al darse de baja comensales por la situación con el covid. Pero esta situación no es generalizada y las reservas se mantienen, un hecho que se atribuye a la vacunación y a la necesidad de la gente de recuperar la normalidad. «La gente tiene ganas de salir e ir a cenar, y los que están vacunados con más razón», apunta Francisco Martínez Bergés, el presidente de Hostelería Riojana de la FER.

La semana más demandada es la posterior al Puente la Constitución y anterior al inicio de la Navidad, especialmente el viernes y sábado, aunque muchos restaurantes están dando servicio ya los días previos a grupos de empresas y amigos. 

El precio medio ronda los 40 euros por un menú que, por norma general, incluye entrantes, un segundo, postre, bebida y café. Pero, ante las últimas informaciones relacionadas con el coronavirus, hay restaurantes que están pidiendo una señal a los clientes para asegurarse la reserva y cancelaciones de última hora, que suele ser del treinta por ciento del precio del menú del grupo.

NAVIDAD. Las reservas no solo están copando las semanas previas a las fiestas navideñas, sino que también están al completo para las fechas más señaladas como Nochebuena, Navidad, Nochevieja y Año Nuevo. «Todo el mundo de los restaurantes que pertenecen a la FER está muy contento, animado y con muchas reservas para las próximas fechas», afirma Bergés, quien recuerda que el sector rechaza de plano más restricciones con el 89 por ciento de la población vacunada.  Es más, advierte a la administración que si éstas se endurecen la hostelería recurrirá a la vía judicial para reclamar daños y perjuicios.

Bergés recuerda que poner en marcha nuestras restricciones en la hostelería llevará a la gente a reunirse en espacios privados, que es donde, afirma, se han dado el 15,5 por ciento de los contagios, mientras que en la hostelería y restauración se reduce al 2,9 por ciento. 

DELICATTO Y CHEF NINO. El restaurante logroñés Delicatto y el calagurritano Chef Nino tienen el cartel de completo para las próximas fechas. Su máximo responsable, el cocinero Ventura Martínez, así lo confirma e incide en que el pico máximo será el fin de semana del 17 al 19 de diciembre. Reconoce que recientemente ha sufrido alguna cancelación, con la de alguna empresa «potente», pero puntualiza son las «mínimas» y que las perspectivas son buenas. De hecho, dice que para Navidad ha recibido más de un centenar de llamadas de clientes que querían reservar las fiestas, aunque no ofrecerá servicio porque cierra sus dos restaurantes hasta finales de enero, en el caso de Calahorra, y febrero, el Delicatto. «Vemos que la gente está muy animada; hay un cambio brutal. Se está viendo que somos espacios seguros y que la vacunación funciona», afirma. Aunque la facturación no ha alcanzado niveles prepandemia, el cocinero sí que reconoce que se está recuperando, en su caso en torno a un noventa por ciento respecto a 2019.

LA PARRILLA DEL COLMADO.En La Parrilla del Colmado el ritmo ha sido constante poco después del puente de Todos los Santos, que es cuando han registrado el pico de reservas por parte de sus clientes, aunque desde octubre ya se han empezado a registrar. Su responsable, Íñigo de Pablo tiene todo completo para medio centenar de comensales, aunque puntualiza que la capacidad no es la misma que la de la prepandemia y que, por tanto, la facturación tampoco. Pese a todo, dice que en estas dos últimas semanas del mes de noviembre el número de comidas se ha incrementado, especialmente de grupos más numerosos, y que el fin de semana del 17-18 de diciembre es el más demandado para grupos de hasta una veintena de personas. También está todo reservado para Navidad, Nochevieja y Año Nuevo. No obstante reconoce que debido a las últimas informaciones sobre el covid, ha habido más llamadas de grupos con reservas para reducir el número de comensales. «Los ánimos están bien, aunque ahora estamos a la expectativa de ver por dónde va la situación», señala en relación a la situación del coronavirus.

LA DESPENSA DEL MARQUÉS. «Estamos en una montaña rusa hasta que termine la pandemia».Así resume el responsable de la Despensa del Marqués, Roberto Cuadrado, la situación actual. En su caso no está al completo. En sus tres salones, con capacidad para cerca de medio centenar de personas, tiene reservas de grupos para el mes de diciembre. Lo explica por dos razones: pide una señal a los clientes para evitar cancelaciones de última hora que asegura que devuelve si es causa de «fuerza mayor», como marca la ley; y ha mantenido un precio que supera la media y «no es barato», de 47 euros con entrantes, segundo plato, postre, café y bebida. Pese a todo insiste en que están conteniendo precios, teniendo en cuenta la subida de todos suministros, incluyendo la luz, que se ha doblado. «Lo que no puede ser es que haya cafeterías dando comidas de Navidad con manteles de papel y cobrando 40 euros». Reconoce que ha tenido alguna cancelación fruto de la incidencia del covid, pero confía en que las reservas terminen por completarse como ya le ocurre para Nochevieja y Año Nuevo. 

WINE FANDANGO. En el caso de Wine Fandan las reservas están funcionando bien y desde hace ya tiempo. Cuentan con grupos de empresa para cenas y comidas más reducidos, que suelen rondar los 25 comensales. No obstante, desde el restaurante reconocen que no se han recuperado los niveles prepandemia en los que han llegado a contar con grupos de hasta un centenar de personas. Como en toda la restauración, las fechas más demandadas son las de la semana posterior al puente y previa a la Navidad, aunque también hay muchas reservas y movimiento desde mediados de noviembre. Para este tipo de grupos, Wine Fandango tiene menús concertados a partir de 40 euros. La pandemia ha afectado a este establecimiento, pero cuando ha podido estar operativo «ha funcionado bien en todo momento», reconocen, especialmente tras el verano, donde la clientela ha estado más animada aún si cabe.