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Sandoval y Calderón no bastan

M. A. G-S.
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La SDL, pese a adelantarse en dos ocasiones, pierde en casa de un Celta B que fue superior en la segunda mitad pero que se aprovechó de un generoso penalti para firmar el momentáneo 2-2

Sandoval festeja el momentáneo 0-1. - Foto: SD Logroñés

Ficha técnica:

Celta B: Ruly; Thomas Carrique, Castro, Álex Martin (Fabricio, 67), Carlos Domínguez, Pampín; Veiga (Medrano, 84), Holsgrove, Javi Gómez (Fran, 67); Lauraro (Cedric, 67) y Miguel (Yoel, 84).
SDL: Castillo; Cubero, Caneda (Pirri, 88), Pelayo, Jaime Paredes; Calderón (El Haddadi, 76), Arnedo (Llacer, 88), Emilio, Sandoval (Jon Ander Pérez, 76); Javito (Diego Esteban, 65) y Soberón.
Árbitro: Vicente Moral (colegio castellano y leonés. Amonestó a Cubero y Caneda así como a Holsgrove.
Gol: 0-1, M. 11: Sandoval; 1-1, M. 52: Miguel, en acción personal; 1-2, M. 59: Sandoval, de cabeza; 2-2, M. 74: Holsgrove, de penalti; 3-2, M. 80: Fabricio.
Incidencias: Barreiro, unos 200 espectadores.

Sandoval, autor de dos goles, y Calderón, que repartió dos asistencias, no bastaron para que la Sociedad Deportiva Logroñés pusiera fin a su mala racha. El equipo blanquirrojo mereció mejor fortuna ante un Celta B que remontó los tantos del asturianos. En un encuentro muy físico plagado de ocasiones, el equipo celeste tuvo más entereza.

El Celta B remontó. Lo hizo apoyado de grandes jugadores, como Miguel, pero también con un generoso penalti de Pelayo sobre el '27' vigués. Los de Onésimo siguen creciendo tras 45 minutos primorosos. La SDL continúa en el diván. Su fútbol le sigue acompañando. Los resultados, no. El descenso aguarda a seis puntos. La clasificación no preocupa; la racha, sí.

La SDL se encontró con el primer gol en la primera llegada de peligro riojano. Hasta el minuto diez, el Celta B había percutido a base de córners. Los vigueses tiraron de físico para superar a un equipo logroñés temeroso en los primeros minutos. Tres saques de esquina no lograron vencer a Castillo pero en la primera estirada visitante, la SDL se reencontró con el gol. Necesitó fortuna, tras un buen centro de Calderón. Sandoval, el más listo, aprovechó el estado terreno para, con rechazo incluido, superar a Ruly.

El tanto sentó bien al equipo de Raúl Llona aunque el Celta B  tuvo el empate. Miguel, con un disparo desde la frontal, impactó de pleno el poste derecho de Castillo. Y, a continuación, Javi Gómez cabeceó al centro de la portería.

Fue el último susto de una primera mitad en la que los blanquirrojos crecieron con el paso de los minutos. Calderón, de nuevo el más incisivo, fue una amenaza continua. Solo le faltó completar tanto desequilibrio con un gol. En el 18, Sandoval volvió a intentarlo aunque su remate, bien dirigido, se fue fuera por poco. La asistencia del '7' riojano mereció mejor desenlace. El manchego pudo doblar la renta en el 34. No lo hizo en el último destello de una primera mitad que sonreió al cuadro riojano.  

Tras el descans, el Celta B aumentó su intensidad en la circulación y comenzaron los agobios para el equipo riojano que, además de recuperar el balón, necesitaba un segundo gol para cerrar el partido. La contra ahora era su única opción.

Jaime Paredes fue, en campo rival, flojo al corte y el balón cayó en los pies de Miguel que, en acción personal y tras irse de Arnedo, se adentró en el área para ajustar el balón al poste izquierdo de Castillo. Fue un golazo.

La SDL respondió con  una buena circulación pero Soberón, sin sitio, cabeceó fuera. El partido se abrió, circunstancia que no necesariamente beneficiaba al equipo riojano que, en cualquier caso, respondió con un lanzamiento de Emilio Lozano tras contra conducida por Sandoval. El '19, en cualquier caso, a la hora de juego, volvió a castigar a los vigueses. Mario Soberón buscó el poste, Ruly se rehizo y el balón le llegó a Calderón que firmó su segunda asistencia del día. Sandoval, libe de marca, cabeceó a placer.

Onésimo realizó el movimiento ganador. Se la jugó con un triple cambio, renovó todo su ataque y Fran, recién entrado, rozó el empate. A continuación, llegó la polémica con un generoso penalti concedido por el árbitro. Pelayo fijó a Miguel que hizo todo lo posible por caerse. El colegiado no lo dudó, Holsgrove lanzó por el centro, fuerte y elevado, para rehacer la igualada.  

Quedaba un cuarto de hora de sufrimiento porque las fuerzas logroñesas eran las justas. Y aunque de nuevo Sandoval se marchó de su marcador, Calderón, mejor como asistente que como rematador, no tuvo colmillo.

Lo remedió Llona situando a Jon Ander pero Fabricio, en la segunda que tuvo, castigó otra desatención defensiva riojana. La SDL tenía diez minutos para recuperar lo que sin  duda merecía. Soberón tuvo la igualada tras un control casi imposible. El cántabro tiró de potencia en vez de colocación. Fue la última salva de un encuentro que nunca debería habérsele escapado a la SDL.