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ASAJA pide el cese inmediato del presidente de Agroseguro

SPC
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La OPA argumenta que hay más preocupación por hacer dinero que por los agricultores, pero los datos que maneja la entidad dicen que los beneficios son inapreciables e incluso negativos en los últimos ejercicios

ASAJA pide el cese inmediato del presidente de Agroseguro - Foto: Rubén Serrallé

El Comité Ejecutivo nacional de ASAJA ha analizado la preocupante situación que atraviesa el sistema de seguros agrarios, con graves deficiencias de funcionamiento motivadas por el encarecimiento de pólizas, el recorte de coberturas y la subida de franquicias, con el único objetivo de obtener máximos beneficios a corto plazo. Según la organización agraria, todo ello está provocando el abandono de la contratación por parte de muchos productores que ya no encuentran en el seguro una herramienta útil para estabilizar sus rentas cuando sufren siniestros en sus explotaciones.

Desde hace varios años, el sistema de seguros agrarios adolece de graves fallos de funcionamiento derivados, casi todos, del interés denodado del pool Agroseguro por priorizar la obtención de máximos beneficios. Con este objetivo, se han endurecido las condiciones para los asegurados, elevando los costes del seguro, recortando coberturas y modificando las tablas de bonificaciones y recargos.

Agroseguro, por su parte, manifiesta que las condiciones técnicas de los seguros se debaten y establecen en las diferentes comisiones territoriales (presididas por las diferentes comunidades autónomas) y en los grupos de trabajo (presididos por la Entidad Estatal de Seguros Agrarios, ENESA), de los que forman parte las organizaciones agrarias y cooperativas, el Consorcio de Compensación de Seguros y Agroseguro. La entidad manifiesta que, por tanto, carece de «autonomía para definir las coberturas».

En cuanto al coste de la pólizas, Agroseguro declara que «se determina por cultivos, riesgos y/o ámbito geográfico en función de la siniestralidad histórica, sin añadir márgenes de beneficio». Y añade que el coste del seguro para los agricultores y ganaderos asegurados «se ha incrementado un 2,9% en los últimos cinco años, mientras que el capital asegurado se ha incrementado un 13,2% en ese mismo periodo».

En cualquier caso, ASAJA argumenta que ENESA, dependiente del Ministerio de Agricultura y encargada de elaborar los planes anuales de seguros agrarios, ha perdido buena parte de su protagonismo y el tradicional modelo de colaboración entre las instituciones implicadas (la propia ENESA, el pool asegurador y las organizaciones agrarias), donde las decisiones se tomaban por consenso y existía una correlación de fuerzas, se ha roto. La organización agraria denuncia que ahora es Agroseguro quien impone, muchas veces de forma unilateral, sus planteamiento de régimen de funcionamiento del sistema.

Esto, asegura ASAJA, ha llevado a casos de supresión de coberturas para evitar las indemnizaciones cuando ocurre un siniestro, como las ocurridas con los cítricos, los frutales y la uva, añade la OPA. En su opinión, es el camino fácil que escoge Agroseguro pero que resulta totalmente inaceptable para los productores.

Desde ASAJA entienden que el sistema de seguros tiene que ser económicamente sostenible para las compañías, pero no aceptan que los seguros agrarios se equiparen, por sus especiales peculiaridades, con otros ramos de seguros como autos, hogar o salud. En este aspecto, Agroseguro expone que, efectivamente, el agrario «no es comparable con ningún otro ramo de seguro» y sostiene que «las aseguradoras obtienen, históricamente, un margen inapreciable (por debajo del 1%), y en los últimos 5 años, negativo». Esto ocurre, según explican, porque «el ratio de siniestralidad (siniestralidad sobre la prima de riesgo de los seguros) se ha situado en 2021 en el 119%, muy por encima del equilibrio técnico (100%). Este ratio ha rebasado el límite del equilibrio en cuatro de los últimos cinco ejercicios».

El Comité Ejecutivo de ASAJA considera esencial reconducir la actual situación que atraviesan los seguros agrarios, «una herramienta de política agraria creada y desarrollada para estabilizar las rentas de los productores que sufran daños climáticos», comenzando por el cese inmediato del presidente de Agroseguro, Ignacio Machetti, y siguiendo por la recuperación de la función de ENESA de defensa del sistema y su labor de coordinación, con eficacia y eficiencia, de todos los agentes implicados.

De igual modo, ASAJA entiende prioritario avanzar en la consolidación de un sistema de seguros agrarios transparente, accesible y en mejora continua: estudiar medidas, no solo de incremento de primas, para hacer frente a los desequilibrios actuariales; procurar un sistema económicamente sostenible; una apuesta clara por una cultura de Gerencia de Riesgos y el diseño de una cartera de productos y soluciones aseguradoras atractivas que den respuesta a las necesidades de los productores. Así, se estimulará la contratación, la fidelización y la universalización del seguro agrario, algo que fortalecerá al sistema en su conjunto.

Por su parte, desde la entidad aseguradora mantienen que los agricultores y ganaderos no están dejando de contratar seguros y los datos que maneja parecen darle la razón. Según aseveran, «la implantación del seguro es alta o muy alta en la mayor parte de las principales producciones agrícolas españolas. Así es en frutales (79%), caqui (84%), cultivos herbáceos -cereal, oleaginosas, leguminosas, arroz- (78%), uva de mesa (77%), uva de vino (55%), hortalizas al aire libre (51%), cítricos (46%) o plátano (100%). Además, el seguro de recogida y destrucción de animales muertos tiene una implantación superior al 90% entre el total de ganaderos españoles». En algún caso, y por causas individuales, «distintas de la cobertura y condiciones», la implantación es aún baja. Esto ocurre en olivar (11%) y en frutos secos (26%), «si bien este último ha incorporado nuevas técnicas de cultivo y ha duplicado su aseguramiento en los últimos dos años».

En cuanto al número de asegurados, Agroseguro habla de que «la contratación se ha mantenido estable a lo largo de los últimos años, por encima de las 400.000 pólizas anuales».

ARCHIVADO EN: ASAJA, Agricultura