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Teletrabajo en destino vacacional, en lucha con el presentismo

Rebeca Palacios (Efe)
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El profesor del Máster en Prevención de Riesgos Laborales de la UNIR, Iván Fernández, considera que esta nueva modalidad es efectiva con "una buena planificación" pero exige cambiar la cultura laboral

Un hombre teletrabaja desde su furgoneta, en mitad del itinerario de su viaje. - Foto: Standsome Worklifestyle (Unsplash)

"Workation", la modalidad de teletrabajo desde el destino vacacional, "aporta un salario intangible" para el empleado, pero exige cambiar una cultura laboral basada en el "presentismo", ha asegurado a Efe el experto en riesgos laborales Iván Fernández.

 Este profesor del Máster en Prevención de Riesgos Laborales de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) considera que esta nueva modalidad es efectiva con "una buena planificación" y tiene numerosas ventajas para los empleados, "siempre que se organicen de una forma adecuada".

Así, la empresa ofrece al empleado "flexibilidad" para trabajar desde su lugar de descanso, lo que permite "ampliar un poco la sensación de vacaciones", siempre que aproveche para "disfrutar del entorno" en su tiempo libre, ha indicado.

Sin embargo, el "presentismo" está muy anclado en la vida laboral española, "donde es más importante estar, que hacer", ha constatado.

Por ello, el diseño de muchos trabajos se basa en la presencia física de un empleado en su puesto laboral, de modo que "una persona que pasa diez horas en la oficina está mejor valorada que un compañero que sale a su hora pero que ha hecho sus tareas a la perfección".

La pandemia, con la imposición del teletrabajo durante los meses de confinamiento, permitió romper el tabú de esta modalidad laboral y se comprobó que muchas empresas funcionaban "perfectamente" con los trabajadores en su casa.

Por ello, ha defendido el concepto de "hacer, no de estar" en el puesto laboral, porque es los mismo que "si a un deportista se le exige hacer una marca, nadie le pregunta si ha entrenado 20 horas o 5, se le pide un resultado, y a nivel laboral debería ser igual".

Este investigador del grupo "Trabajo líquido: Riesgos emergentes en la Sociedad de la Información" de UNIR ha reconocido que hay muchos oficios en los que no se puede imponer el teletrabajo, pero en casos como el suyo, la docencia a través de internet, se puede ejercer desde un hotel de costa o un pueblo.

En este sentido, es fundamental contar con un buen medio de conexión digital para poder trabajar, pero gracias al desarrollo de la tecnología en los últimos años ya es algo que se puede hacer con un teléfono móvil dotado de 5G.

Aunque ha reconocido no todos los trabajos pueden realizarse mediante el teletrabajo, en la mayoría de ellos se pueden desarrollar algunas de las tareas desde casa o el lugar vacacional.

"El teletrabajo se va a acabar imponiendo. Durante la pandemia, se creó la necesidad y se aceleró el proceso de implantación de esta modalidad, que facilita la conciliación, evita desplazamientos, reduce la contaminación y ahorra costes", ha dicho.

En su opinión, el principal objetivo de una empresa debería ser cuidar a sus recursos humanos, de modo que el teletrabajo puede funcionar como "un salario emocional" y lograr que se aumente la productividad laboral.

Fernández cree que la implantación de estas nuevas modalidades laborales, más frecuentes en los países del norte de Europa, ya forman parte de muchas culturas empresariales, entre las que ha citado a Google, que "se ha sabido adaptar a los tiempos".

Este consultor de Prevención de Riesgos Laborales para Fraternidad-Muprespa ha agregado que "el valor de una empresa se puede ver resentido si no se actualiza con las nuevas tendencias laborales, porque sus trabajadores huyen hacia jornadas más flexibles".