Regreso a santa Prisca de Háchigo

El Día
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El escritor Jesús Miguel Alonso Chávarri ambienta su última novela, La sonrisa de Trajano, en el enclave imaginario inspirado en su Leiva natal. La obra recorre el siglo XX a través del devenir de la familia Tondeluna

Jesús Miguel Alonso Chávarri, con un ejemplar de su última novela. - Foto: Editorial Buscarini

Jesús Miguel Alonso Chávarri regresa a Santa Prisca de Háchigo, el lugar imaginario reconocible como su Leiva natal, con una nueva novela La sonrisa de Trajano, con la que cierra la trilogía que abrió con Tasugo y continuó con El año del hambre. Alonso Chávarri (Leiva, 1949) recorre en esta historia buena parte del siglo XX a través de las visicitudes de la familia Tondeluna.


La novela La sonrisa de Trajano, de 316 páginas, hace el número 12 de la colección ‘Motivos Personales’ de Editorial Buscarini. Finalista del Premio Juan Pablo Forner, la última obra de este autor riojano está protagonizada por la familia Tondeluna que, tocada por ‘la don’ –su lanza y su condena-, permite al autor hacer un recorrido por el siglo XX a través de las diferentes miembros de la estirpe y sus visicitudes. A través de varios hilos argumentales, con los que el narrador alterna el protagonismo de los diferentes integrantes de la familia, el tiempo de la novela hace parada en hitos como los prolegómenos y estallido de la Guerra Civil, la dura posguerra vivida en las estrechas paredes de un internado, los años 80 o la Ruta del Bakalao, explican fuentes de Buscarini.


Narciso es el patriarca de la familia Tondeluna, protagonista de La sonrisa de Trajano, y que ya desde pequeño mostraba «esa peculiaridad con que el cielo tocaba, de vez en cuando, a ciertos miembros de la familia Tondeluna, no más de uno por generación, a veces ninguno, y que entre los conocidos se resumía en la frase: Este hijo nos ha salido con la don», resume la editorial.

 

En la historia que relata Alonso Chávarri, ya nadie jamás explicó por qué la palabra ‘don’ había cambiado de género. «Tampoco importaba, pero siempre se había trasmitido con el artículo incorrecto y así habría de seguir, y esta singular denominación se correspondía con la causa: una especial disposición para la lectura, incluso complacencia, memoria fuera de lo común y gusto por repetir listas de objetos o personajes inverosímiles, así como ciertos rasgos de carácter que hubieran llevado al tocado por la don a ser objeto de chanzas, bromas y rabistacas si no fuere por su superior capacidad, aceptada por todos», apostilla.


«La voluntad de estilo de Jesús Miguel Alonso Chávarri, con una escritura sinuosa y un léxico que, a ratos, recuerda a Miguel Delibes, algodona el descenso a los infiernos de la estirpe Tondeluna que, a pesar de todo, al final de la obra, es capaz de superar su estigma y tener una segunda oportunidad sobre la Tierra», añaden desde la editorial riojana.


La novela La sonrisa de Trajano se puede adquirir en las librerías Santos Ochoa, La Casa del Libro y Entrecomillas en Logroño o bien haciendo el pedido a través de www.editorialbuscarini.com y del correo editorialbuscarini@gmail.com o www.iberlibro.com.
Jesús Miguel Alonso Chávarri es licenciado en Ciencias por la Universidad Complutense de Madrid y ha ejercido como catedrático de Matemáticas en el IES Práxedes Mateo Sagasta de Logroño. Ha publicado las novelas: Tasugo (Premio Villa de Madrid de Narrativa y Premio Gómez de la Serna, 1995), La hipótesis del continuo (1995) y El año del hambre (2011), así como del libro de relatos De Buena Fuente (1996).


Ha ganado una veintena de premios literarios, entre ellos el Letras Riojanas 2013, el Ensayo Universitario, el Juan de la Cuesta de la Biblioteca Nacional, el Antonio Machado, el De Buena Fuente y el Villa de Avilés, además de ser finalista del Rejadorada 2008 y del Juan Pablo Forner 2010. Autor y director de obras para el Grupo de Teatro de Leiva, ha colaborado con publicaciones como Antaria, Codal, La voz cultural, Matices, Piedra de Rayo y Segisamunulum.