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El parón de los cribados por el covid no provoca más cáncer

Bárbara Moreno
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En 2021 se diagnosticaron 2.057 tumores malignos, una tasa mayor que la media, algo que los expertos atribuyen a que los controles de detección se redujeron menos que en el resto del país

El Hospital San Pedro en una imagen de archivo - Foto: Óscar Solorzano

El 4 de febrero se recuerda cada vez con más conciencia como el Día Mundial contra el Cáncer, pero hay miles de personas en La Rioja que viven esa batalla contra este mal día a día. Se trata de una enfermedad que cada año tiene una incidencia más alta, debido a que se diagnostica más con los nuevos medios y la detección precoz, pero también por el envejecimiento de la población y que se trata a personas mucho más mayores que hace dos décadas; pero también por los peores hábitos de vida.

El Observatorio de Cáncer de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) ha registrado en 2021 un total de 2.057 nuevos diagnósticos de cáncer en La Rioja, 25 más que el año anterior, de ellos 1.200 en hombres. La mayor parte son de colon 298, pero también de próstata (256), de mama (235) y de pulmón (213). Estas cifras se traducen en una tasa de incidencia de 644 casos por cada 100.000 habitantes, por encima de la media española, que se sitúa en 603.

Lo cierto es que la cifra de nuevos casos en 2021 es un 20 por ciento más alta que hace justo 10 años, pero el porcentaje de curación también es más alto. La tasa de mortalidad es de 258 casos por cada 100.000 habitantes, mientras que la media nacional es de 231. En 2021 murieron 824 personas de cáncer, la mayor parte de ellas por tumores de pulmón (145) y de colon, con 127. El cáncer de mama provocó 48 fallecimientos. Y en 2020 murieron 811. La jefa del Servicio de Oncología de La Rioja, Martina Alonso, explica que de los diagnosticados, muchos se curan con cirugía, otros van a la unidad de paliativos, otros no se puede tratar porque se puede aportar toxicidades a otras enfermedades anteriores, y otros, como los de linfomas o leucemias son transferidos a la unidad de hematología y los de menores a unidades pediátricas oncológicas de referencia fuera de La Rioja. Si bien, por la Unidad de Oncología se atienden al año 800 nuevos casos.

El tumor de colon es el más frecuente. La doctora Alonso incide en la importancia de la prevención y en el diagnóstico precoz. Y explica que en el conjunto de España, la Comunidad autónoma riojana tiene una mortalidad más baja en colon, teniendo la misma incidencia. «Algo estaremos haciendo bien», comenta en declaraciones a El Día de La Rioja. De hecho, tras el año más aciago de la pandemia y el confinamiento de 2020, los cribados para detectar precozmente turmores de colon, mama y cérvix tuvieron que paralizarse durante un tiempo, por lo que algunos programas se suspendieron; sin embargo, ese parón no se ha traducido en un mayor número de casos de cáncer en 2021.

Así lo hacen notar tanto la doctora Martina Alonso como la presidenta de la Asociación Española contra el Cáncer en La Rioja, Elena Eguizábal, que apoya esta impresión con un dato más: en España se diagnosticaron en 2021 un 20% menos casos que el año anterior y en La Rioja, los mismos, «porque no se redujeron tanto esos cribados». «Aquí tuvimos la suerte de tener una medicina cercana, no se han parado tratamientos, ni operaciones. Y aunque tengamos más incidencia, la respuesta es buena». El cáncer que más mata por su agresividad es el de páncreas, además es el que más está creciendo en La Rioja. También se aprecia más cáncer de pulmón en mujeres que antes. Pero, en números, el que más muertes causa en La Rioja es el de pulmón, colon y el de mama.

Supervivencia. Pero lejos de números de incidencia, Alonso y Eguizábal dan cifras de esperanza. La media de curación es del 60%, pero hay algunos como el de mama que pasa del 90%. Y como dice la oncóloga, «estamos avanzando a que los cánceres que no se curan duren más». Un oncólogo tiene que hacer también de psicólogo, porque, «un diagnóstico de estos es un mazazo. Y les invade la impotencia en los pocos casos en los que un diagnosticado se niega a tratarse, aunque el miedo del paciente se da más por la pérdida de calidad de vida», apunta Alonso. Eeso sí, matiza que afortunadamente «la mayor parte de la gente se agarra a la vida, y quiere luchar». Con todo, Alonso lanza un mensaje: «Ee podría evitar un tercio de los cánceres con hábitos saludables como dejar el tabaco, el alcohol y hacer algo de ejercicio».