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"La magia de la literatura es no saber la fórmula para acertar"

María Albilla (SPC)
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Si aún no conoce a María Oruña, pregunten a alguien de su alrededor porque el boca a boca la ha posicionado entre los que más venden. El boca a boca... y una tremenda imaginación que ha demostrado en la serie 'Los libros del puerto escondido'

"La magia de la literatura es no saber la fórmula para acertar" - Foto: Carlos Ruiz

De Cantabria a Escocia solo hay un paso y allí va a resolver su próximo caso la teniente de Valentina Redondo, el personaje al que la escritora gallega María Oruña (Vigo, 1976) creó en 2015 y que tantos éxitos le ha dado. Esta vez, Redondo y Oruña se sumergen con un domestic noir en la bruma de las Highlands en El camino del fuego (Destino), la quinta novela de la saga que arrancó con Puerto escondido y que transcurre entre la actualidad y el siglo XIX.

La teniente Valentina Redondo viaja de Cantabria a Escocia. ¿Ha sido una manera de que ambas salierais de vuestro escenario de confort?

Ha sido una táctica para construir un domestic noir porque cada libro de la serie trata de practicar un tipo de novela detectivesca diferente. Si la dejaba de vacaciones en España iba a querer ejercer, así que preferí sacarla del país para que estuviera al mismo nivel que los lectores. Para mí misma, además, cada título tiene que ser un reto y también quería espolear un poco a los lectores, acostumbrados a un entorno más o menos previsible.

¿Por qué Escocia?

Oliver, la pareja de Valentina, es de ascendencia escocesa y siempre está hablando de Stirling... En un viaje que hice en 2019 a Escocia encontré por azar un castillo que había pertenecido a los Gordon, el de Huntly, y un libro antiquísimo de crímenes locales en el que me llamó la atención uno que me pareció imposible. Tiré de hemeroteca, investigué el tema... 

Y apareció, además, Lord Byron, que es el nexo entre el pasado y el presente.

Es la excusa porque tampoco entro demasiado en su vida, pero sí he querido destacar su carisma, lo irrepetible de su personalidad... Le escogí porque era escocés, porque sus memorias fueron quemadas y me interesaba dar voz a esas páginas que han sido prohibidas o censuradas, porque son las que nos retratan, y luego que era un Gordon, como Oliver... Era toda una casualidad que emparentara con un personaje que yo cree en 2015. Es que todo me iba llevando... Tenía el Gordon, tenía el castillo...

Habrá al menos una sexta entrega en la que ya he empezado a trabajar"

Faltaba el muerto...

De eso ya me encargo yo como aderezo de todas mis novelas. En este caso parece que el muerto no preocupa mucho porque no cae muy bien... Al final es una excusa para entrar en el juego de astucia, aunque en realidad luego se traten otros temas.

¡Cuántas historias puede ocultar la trama de un libro!

Yo siempre digo que a mí se me aparecen las historias o quizás es que las busco de manera subconsciente. Siempre voy a sitios que me aporten algo. Es raro que me veas en un resort del tipo Punta Cana en los que estás 10 días apenas sin salir. Creo que me aburriría terriblemente. Por eso me gusta irme de viaje a sitios que tengan algo histórico, un componente científico o algo que me atraiga. Siempre voy un poco investigando... 

¿Cuál es el elemento diferencial de El camino del fuego respecto a las novelas anteriores de la saga?

Este es mi libro más metaliterario y quizá el más independiente de todos ellos. En los demás está Valentina con su equipo, hay un contexto habitual... pero aquí solo están dos de los personajes habituales sin su equipo de siempre. Son Valentina y Oliver mano a mano, sin perjuicio de que ella quiera hacer un poco de trampa y llame alguna vez a la forense a ver si le ayuda...

¿Continuará...?

Sí, habrá al menos una sexta entrega en la que ya he empezado a trabajar, lo que pasa es que he tenido que parar porque con tanto viaje es inviable.

En esta novela me he visto influenciada por la técnica de Stephen King"

La teniente Redondo ni puede ni quiere saberlo todo... ¿Es una manera de que el personaje se convierta un poco en persona?

Valentina nunca ha sido una investigadora extraordinaria que llame la atención al estilo de Sherlock Holmes o Hércules Poirot, no tiene una mente preclara que deduce cosas que a los demás se nos escapan. Es una mujer muy trabajadora y muy persistente, muy pesada, que busca cada matiz. Ahora bien, sí es cierto que aquí deliberadamente la muestro de una manera distinta que en las otras  novelas. En ellas está muy alerta, muy resolutiva porque siempre está trabajando, sin embargo aquí, al estar de vacaciones, pues está como cualquiera... Deja el tono categórico de la oficina, la ropa del trabajo... eso quería yo, desvestirlos de sus roles para que fueran personas sin más. 

La trama transcurre entre la actualidad y el siglo XIX a través de la relación entre Mary y Jules Berlioz para hablar también de la sociedad, las costumbres  y las peculiaridades de una joven con inquietudes en un mundo en el que las mujeres no tenían permiso a tenerlas.

Quien haya leído a Jane Austen o las hermanas Brönte ya sabe las circunstancias en las que vivían aquellas mujeres, que se tenían que dedicar a cazar marido, lo que era el respeto social o lo que suponía para Jules Berlioz ser un buscavidas. No quiero que el lector los juzgue de manera severa ni a uno ni a otro porque tendremos que ver quién es el lobo y quién el cordero en esta historia y desde la mirada del siglo XIX. Me divirtió mucho y fue un reto técnico escribir esa voz porque para hacer otro guiño más a las novelas románticas hice narrativa epistolar, que nunca lo había hecho, y siendo muy escueta, sin preciosismo. Que sea el lector el que deduzca pasos.

Reconozco que estuve influenciada por Stephen King porque mientras escribía estaba leyendo su autobiografía y contaba los detalles técnicos de su escritura. Muy oportunamente, opinaba que la ambientación no debía ser exageradamente detallada porque cualquiera puede verlo dando a un botón en internet, pero sí hay que saber dar en unas pinceladas esos escenarios.

¿Cómo ha evolucionado María Oruña desde Puerto Escondido (2015) hasta El camino del fuego (2022)?

Creo que me he profesionalizado. Tengo mucho más cuidado con la técnica, la estructura... Yo ahora si cojo Puerto Escondido lo leo y quiero seguir, pero noto fallos técnicos, frases muy largas, esos gerundios tan típicos del mundo de la abogacía del que vengo... Corregiría muchas cosas, pero lo cierto es que le sigue volviendo loca a la gente. Y esa es la magia de la literatura, que nunca sabes dónde está la fórmula para acertar.