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Rioja mantiene su batalla para desarticular Viñedos de Álava

Feli Agustín
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Mutismo en ABRA, la promotora la creación de la nueva marca, que el Gobierno vasco tramitará si así se lo piden

De salir adelante Viñedos de Álava, coexistirían en el mismo territorio dos denominaciones de vino. - Foto: Ingrid

La remisión el pasado viernes por parte del Ministerio de Agricultura a la Comisión Europea de los documentos para inscribir en el registro comunitario la denominación Viñedos de Álava siguió ayer centrando el foco de atención en La Rioja. Aunque cierto es que se trata de un trámite administrativo que había que cumplir, hasta que la Comisión Europea no adopte una resolución definitiva, ABRA, la asociación impulsora de su creación, podrá solicitar al Gobierno vasco una Protección Nacional Transitoria (PNT) que le permitiría comercializar vinos con este etiquetado en territorio español.

En el inicio del pleno del Parlamento, la presidenta del Gobierno, Concha Andreu, expresó  ayer su respaldo a la actual configuración de la Denominación;casi a la misma hora, el Consejo Regulador colgó en su página web un comunicado  reforzando su mensaje de «oposición absoluta» a la creación de una nueva denominación en territorio Rioja. 

En él, asegura que continuará con su «plan de desarticulación» de Viñedos de Álava y combatirá haciendo uso de todas las armas legales y administrativas disponibles, cualquier acción que «menoscabe o represente una amenaza para cualquiera de los aspectos por los que vela el Consejo Regulador de Rioja o para los miembros a los que representa legítimamente».

José Luis Lapuente, director general de la institución, recuerda que  ya ha elevado el asunto a la Justicia, estrategia que volverán a poner en práctica si el Gobierno vasco da luz verde a  la PNT que permita nacer a Viñedos de Álava, un asunto que, no obstante, se antoja complicado.

Informa de que su creación lleva aparejada la formalización de un registro de viñedos  y  un consejo regulador «antes de llamar a la puerta del Gobierno vasco» que les permitiera utilizar esa designación en las etiquetas. «No es algo inmediato; ABRA,como organización solicitante, debe cumplir una serie de deberes», señala Lapuente, que añade que una vez cumplidos los requisitos, podrá recibir el visto bueno del Gobierno vasco, que ha de publicar la resolución en el BOE. «Y siesto sucede, el Consejo instará al Gobierno vasco a que lo pare;si  no lo hace, se llevaría al TSJ del País Vasco para que adopte medidas cautelares», explica el directivo de la Denominación, que señala que esta actuación impediría que Viñedos de Álava «tenga carta de naturaleza» antes de la decisión europea.  Se abre ahora una «larga carrera de fondo», en la que ABRAtendrá al Consejo «enfrente» , aunque vaticina que una vez llegados a la meta, «es posible que no llega nadie».  Lapuente constata así el desconocimiento sobre los artífices de la iniciativa, que está causando un «profundo» desgaste a uno y otro lado del Ebro por el que, destaca, «alguien deberá pagar responsabilidades».

En manos de la Comisión Europa queda ahora la tarea de analizar un expediente complicado, de unas 1.000 páginas, donde figura la adhesión de 17 organizaciones, como la Conferencia Española de Consejos Reguladores, la Federación Española del Vino o el informe negativo que el Ministerio elaboró a petición del Consejo Regulador. En el mismo, destaca que no se justifica que Viñedos de Álava tenga una existencia distinta de los vinos de Rioja Alavesa porque «no existe ninguna distinción» entre los vinos que se pretenden proteger con una y los que ya se amparan con la otra.  «La partida ahora se juega en Bruselas», afirma Lapuente, que estima que su éxito en las instituciones europeas no es imposible, pero sí muy improbable

Y, precisamente, los políticos van posicionándose y el eurodiputado riojano César Luena ha remitido una carta a la Comisión Europea -en quien recae el poder de decisión al respecto-, en la que resalta la «unidad indivisible» de la DOCa Rioja y pide que se dejen las cosas como están. En caso de que Viñedos de Álava se aprobase «las consecuencias serían muy negativas», afirma Luena, que apela al Ejecutivo comunitario a preservar la «unidad e indivisibilidad» de Rioja».

Mutismo en ABRA. Y mientras tanto, la consejera vasca de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia, confirmó ayer  que si las bodegas promotoras de una nueva denominación al margen de Rioja lo solicitan, tramitarán la petición. Opina que crear Viñedos de Álava es «una decisión privada, de negocios privados, que si se tienen que arriesgar a salir de la DOCa Rioja para ir a otra denominación, serán ellos los que piensen que lo tienen que hacer. A nosotros nos queda realizar el acto administrativo».

Y en este escenario, y tras seis años, se desconoce -más allá de un puñado de nombres- quién está detrás de la nueva denominación. Ayer en ABRA, remitieron a las declaraciones de su presidenta, Itxaso Compañón, «que está en Prowein», feria que concluyó el martes.

El ministro. El ministro de Agricultura, Luis Planas, defendió ayer en el Senado el valor de la marca Rioja, en respuesta a preguntas de la senadora de Bildu Idurre Bideguren. Confirmó que su departamento, cumpliendo sus obligaciones legales, ha transmitido el expediente a la CE y también le ha comunicado el trámite a la Denominación, que ha recurrido judicialmente la iniciativa para impulsar la indicación Viñedos de Álava.

Planas declinó pronunciarse sobre el expediente y optó por hablar de una forma muy «administrativa». Sin embargo, añadió que Rioja engloba a un sector y a «una marca muy consolidada, una de las más potentes del sector agroalimentario español y, por tanto, todo aquello que pueda incrementar su presencia y potencia es positivo». «Todo aquello que no la pueda incrementar, no me parece tan positivo, creo que mi punto de vista es bien claro al respecto», concluyó.