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Una Copa inolvidable

M. Á. G-S.
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Treinta años después, el Arnedo se vuelve a asomar el torneo del K. O.; los jugadores de la 91-92 recuerdan la histórica eliminatoria con el Valencia de Rommel, Leonardo y Hiddink

Los integrantes del Arnedo que jugaron la Copa en la 91-92, en el banquillo de Sendero. - Foto: Óscar Solorzano

Acabe como acabe 2022, está siendo un año histórico para el ClubDeportivo Arnedo, entidad que llevaba desde la 88-89 sin asomarse a la Segunda B y que este domingo disfrutará, 31 temporadas después, de un trago copero. Lo hará recibiendo en Sendero al Atlético Baleares, el segundo equipo de Mallorca.

Si los vecinos de Autol se preparan para su debut en el torneo del K. O. con el primer equipo de las Islas Baleares, el Real Mallorca, diez kilómetros Cidacos arriba saben perfectamente de lo que se trata aunque hayan pasado más de tres décadas de su última incursión copera.

Sin embargo, el recuerdo de la Copa del Rey está bien presente en la memoria arnedana y eso que la aventura acabó mal. Francamente mal. El Arnedo, en la remota 91-92, se enfrentó al Valencia, en eliminatoria resuelta a doble partido y que se saldó con un contundente 12-1. Pero, más allá del marcador, el recuerdo sigue siendo indeleble. No fue una gesta, aunque sí un buen motivo de celebración.

La experiencia copera, más allá del set recibido en Sendero y Luis Casanova (nombre que por aquel entonces recibía Mestalla), fue un premio, un grato recuerdo para un equipo amateur que militaba entonces en la Tercera riojana. La sexta plaza conseguida la campaña precedente les dio la oportunidad de disfrutar las mieles coperas. Desde entonces, una larga sequía que se remedió con el título de campeón del Grupo 16 conseguido hace seis meses.

Carmelo Tomás dirigía a un equipo blanquillo que, en el partido de ida celebrado el 11 de septiembre de 1991 (fecha que no tenía las connotaciones actuales) formó conArrastia, Muñoz, Juan Carlos, Marín, Carlos, Trejo,  Los Arcos, Ortueta, Sotos, Ángel y Esteban. Desde el banquillo partieron Narciso y Miguel.

Guus Hiddink, técnico entonces de los ches, se la jugó con Ochotorena y Voro, que posteriormente integrarían las filas del Logroñés, así como con Nando, Camarasa, Giner, Fernando, Robert Fernández, Toni Gomez, Eloy Olalla y el malogrado Rommel. El panameño, al cuarto de hora, el 'villano' de México 86 y Fernando dejaron su sello con un gol pero un tal Leonardo de Araujo, más conocido por su larga etapa                   -no necesariamente fructífera- de director deportivo del PSG), debutó con los valencianistas con un triplete.

Ocho días más tarde, Arrastia, Muñoz, Juan Carlos, Luismi, David, Dani, Marín, Sotos, Ortueta, Coco y Esteban se plantaron a orillas del Turia y lo hicieron para salvar la honra que no la gloria copera. Los ches, con Torres, Arias y Arroyo en su once, firmaron otros seis goles pero Conrado, partiendo desde el banquillo (también lo hizo José Luis), maquilló el marcador con un tanto de bella factura. 'Los goles no salvaron el espectáculo' tituló el diario Levante que reconoció el mérito del «voluntarioso» Arnedo, «jaleado» por la afición valencianista.

La aventura copera del Valencia acabó en cuartos de final, tras caer con el Real Madrid, subcampeón a la postre (el Atlético silenció el Bernabéu el 27 de junio de 1992 imponiéndose por 2-0).Curiosamente, el Logroñés festejó ese año su mejor clasificación en el torneo, cayendo también en cuartos ante el Sporting de Gijón. 

Tempus fugit. Más de 30 años después, El Día y La 7 de La Rioja Televisión reúne a algunos de los protagonistas de ese duelo. Ninguno peina canas, por ahora, aunque la totalidad de los integrantes de la plantilla arnedana frisa ya el medio siglo de vida.

Los jugadores reconocen que Esteban, alfareño, era el «más talentoso». El interpelado asume que lo que tenían los jugadores del Valencia y no tenía él «eran gemelos». «Fernando, Eloy, todos tenían el doble de gemelos que yo. Su calidad era tremenda pero su físico más».

Luismi Fernández, carrilero de los de antes, se queda, sobre todo, con el periplo: «Me enteré por la calle que nos había tocado el Valencia pero para eso tuvimos que eliminar al Burladés y a la Peña Sport que, nos ganó 2-3 en Sendero y tres días después en liga. Pero en Tafalla vencimos 0-2 y nos clasificamos», se emociona.

El 11 de septiembre, un aguacero a punto estuvo de echar por tierra el partido más esperado «aunque los bomberos achicaron agua como nunca», rememoran. Todos asumen, al unísono, que les tocó «el mejor Valencia en muchos años». «Estaban todos menos Penev», apuntan. Daniel MartínezLosa agrega que las diferencias «entre un Tercera como nosotros y un Primera eran muchas, pero es que era un Valencia de los buenos»

A David Marín, hermano de Fernando Marín, referencia indiscutible del Logroñés, le tocó bailar con la más gorda:«Rommel». El malogrado panameño se permitía, entre córner y córner, «aconsejarnos cómo marcarle» apuntan treinta años después.

En un cuarto de hora, el centroamericano silenció Sendero. Quien se salió fue Leonardo: «Se bajó del avión y marcó tres goles», informan del brasileño que debutó ese día con el Valencia.

El 0-6 de Sendero no menguó los ánimos de los riojanos que a las 7 de la mañana de un jueves 19 de septiembre pusieron rumbo a Valencia. «Paramos a comer en Sagunto», comenta. Para Pedro Eguizábal, por entonces en el filial, fue muy especial «porque faltaba gente y nos llamaron a mí y a otro». «Pasamos de jugar enRegional a pisar Mestalla y encima enfrentándote a jugadores comoRommel que era de los mejores delanteros de la época», agrega.

La plantilla disfrutó de un tour privado por el Luis Casanova y también de la compañía de Arturo Tuzón, presidente che cuya mujer era queleña. «Fueron muy amables, nos dieron una taza que tocaba el himno del Valencia y muchos pins pero ninguna camiseta», señalan. «¡Y mira que se las pedimos en la ida y en la vuelta», se ríen.

«Nos metimos en el vestuario y antes de que empezara el encuentro, ya nos habíamos acabado todas las bebidas», se carcajean. 

Ángel Pérez, capitán de la banda, tenía la orden de cubrir a Leonardo «y nunca había corrido tanto». Lo mismo le pasó a Juan Carlos Hernández, que con 17 años le tocó marcar a «Eloy». «Prácticamente siempre le veía de espaldas», se descojona. Eso sí, pese al marcador asume que hicieron un partido en cierto modo heroico: «Marca tituló 'El Valencia se llevó la eliminatoria y el Arnedo los aplausos».

Aunque el duelo de vuelta acabó 6-1, el Arnedo dio una buena imagen. Conrado hizo el momentáneo 4-1 y «no fue un gol de churro». «Me la pasó Sotos», ausente en el reportaje como Trejo, Arrastia, Ortueta, Muñoz yLos Arcos, «y driblé a Ochotorena». Emocionado asume que «fue un buen gol» al tiempo que informa que, poco antes, «Arias me pedía que le encarara». «Yo pensaba, cómo te voy a encarar si eres uno de los mejores centrales de España», se asombra.

Cruz Fernández, portero, no pudo disfrutar ni de un minuto «porque Arrastia era titular y solo había dos cambios». «Me hubiera gustado llevarme alguno yo», lamenta.

Al frente del banquillo estaba Carmelo Tomás que les pidio «que disfrutaran y que estuvieran tranquilos». «Pero que no se durmieran para que no nos metieran un carro». 

Precisamente ese es el mensaje unívoco que trasladan a los jugadores del Autol que el sábado reeditarán sus pasos: «¡Que disfruten de un premio de Primera!»