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¿Camino de una huelga general?

Leticia Ortiz (SPC)
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La ruptura de la paz social agita el fantasma de un paro en todo el país, pero tanto Moncloa como sindicatos descartan esta opción

¿Camino de una huelga general? - Foto: Ricardo Rubio

Doce huelgas generales ha vivido España desde 1981, siete con el PSOE en el poder y cinco con el PP en La Moncloa. La de mayor seguimiento (casi ocho millones de trabajadores la secundaron así como cuatro millones de estudiantes) se produjo el 14 de diciembre de 1988 y a punto estuvo de acabar con el Gobierno de Felipe González, que apenas unos meses antes había arrasado en las urnas hasta rozar la mayoría absoluta (se quedó con 175 diputados). El Plan de Empleo Juvenil presentado por el Ejecutivo fue la gota que colmó el vaso, pero la percepción de que la recuperación económica «no estaba redistribuyendo la riqueza», como apuntaron los sindicatos, había creado un importante malestar social que se demostró en la movilización masiva de la ciudadanía.

Ese clima de malestar social se repite ahora en España. Ya avisó el Fondo Monetario Internacional de que el fin de la pandemia iba a provocar un estallido de revueltas en todo el mundo. Prueba de ello es la multitud de sectores -metal, agrícola, funcionariado o transportes, entre otros- que tienen previstos paros y movilizaciones para denunciar la mala situación por la que atraviesan tras la crisis sanitaria y, en algunos casos, también para clamar por el abandono que sufren por parte del Ejecutivo. ¿Es caldo suficiente para que se convoque una huelga general?

Los sindicatos mayoritarios, UGT y CCOO, lo tienen claro: no. Una opinión que comparte el Gobierno, que aunque no niega la preocupación por la creciente movilización social, subraya que están abordando cada problema con los sectores implicados para intentar llegar a una solución. También los sindicatos defienden la importancia del diálogo social y la buena predisposición de Moncloa como claves para no plantearse un paro generalizado en España a pesar de unos problemas -falta de suministro, encarecimiento de las materias primas, subida de la luz- a los que se enfrenta la actividad económica.

Señalan, además, que algunas de las huelgas generales que ha sufrido España tenían como germen las reformas laborales acometidas por los diversos Ejecutivos. De hecho, la que ahora quiere derogar -como mínimo parcialmente- el Gabinete de coalición desencadenó un paro general contra el Gobierno de Rajoy en marzo de 2012. Sin embargo, la situación actual es muy diferente, ya que los sindicatos van de la mano de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, para elaborar el nuevo marco normativo de las relaciones laborales. Es más, quien se ha descolgado en algún momento de la negociación ha sido la patronal. Una muestra más de la buena relación entre el Gobierno y las centrales de trabajadores que, de momento, disipa la sombra de una posible huelga general.