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El comercio confía en Navidad y es reticente con Black Friday

Feli Agustín
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Es el sector más castigado de la economía, al que cuesta levantar cabeza tras la pandemia. El Black Friday no logra el apoyo general y es aceptado con resignación a la espera de una remontada navideña tras un flojo otoño marcado por el clima

Escaparates anuncian ya el Black Friday. - Foto: Óscar Solorzano

El sector comercial riojano no acaba de levantar cabeza. Según los Índices de comercio al por menor, esta comunidad registró la mayor caída de ventas de los comercios minoristas en septiembre, un 0,4%, frente a una subida nacional de medio punto. «Solo tienes que mirar los bajos de los edificios para realizar una radiografía del sector», comentaba ayer, de manera gráfica, el presidente de la Cámara de Comercio, Jaime García Calzada, tras el  análisis de la entrega del tercer trimestre de la Encuesta de Coyuntura, que constata que este sector es el que peor lo sigue pasando y, aunque presenta una mejoría de 9 puntos con respecto al trimestre anterior,  experimentó una pérdida de 4 puntos. 

En medio de una «senda de depresión», el director general, Florencio Nicolás, reconoce que se trata de un sector «muy castigado», una vez que la pandemia ha incentivado la compra online. Al respecto, el presidente destacó que los negocios que no se hayan sumado a las plataformas de venta online lo tienen muy complicado en un contexto caracterizado por la debilidad de la demanda.

No obstante, Nicolás manifestó sus expectativas más optimistas de cara a un futuro cercano. «El Black Friday [que se celebra el 25 de noviembre] dará el pistoletazo de salida a una temporada que esperamos que sea positiva», señaló el responsable de la Cámara, que estima que el 20% de la facturación del sector -en actividades como juguetes o regalos es aún mayor- se realiza en Navidad.

Los comercios.  Con 245 establecimientos que han cerrado de manera definitiva? en los dos años de pandemia, los comerciantes confían en el buen desempeño de Navidad, aunque se muestran más reticentes con la celebración de Black Friday, una actividad en la que no todos van a participar. Quien sí va a hacerlo es SummerTime by Bianca, cuya propietaria, Bianca Mahnken, reconoce que la tardía llegada del invierno ha propiciado un caída en las ventas de ropa. «Ha faltado movimiento y la gente también anda con incertidumbre a la hora de gastar su dinero», señala la comerciante, que reconoce una relación de «amor-odio» con el Black Friday. «Está ahí y te unes o es muy complicado», constata Mahnken, que avanza que hay prendas que no pondrá a la venta en esta jornada, «porque perdemos el margen de beneficios».

A Gosia Czartoryska, propietaria de Petit Explorers, establecimiento de ropa sostenible, juguetes y decoración, que estrenó el negocio en marzo, tampoco le gusta mucho Black Friday. «No nos queda otra que sumarnos, como todo el mundo», apunta la empresaria que,  contenta con la marcha de una tienda que ofrece ropa «original de marcas pequeñitas europeas», se muestra optimista con respecto a la campaña de Navidad.

La propietaria de la tienda de ropa EME,Marina Torres, afirma que el negocio está «fatal» desde San Mateo, con ventas que se sustentan, particularmente en el bono comercio y los descuentos. 

Con una climatología adversa para la venta de prendas de abrigo, vaticina que se dispararán en Black Friday. Destaca, al igual que sus colegas,  que la gente «ya está preguntando por la fecha» con intención de demorar la compra hasta esa jornada. Al igual que sus compañeras», se confiesa «obligada» a participar en una iniciativa en la que toman parte las grandes cadenas. «Eso o cerramos», señala la emprendedora, que espera que la campaña de Navidad sea buena.

Quien sí estuvo presente en la pasada edición de Black Friday y se abstendrá este año será la perfumería Angulo, cuya propietaria, Rosa Brieño, relata que no resultó una experiencia muy exitosa. «Tuvimos poca recepción porque igual la gente prefiere gastar en electrónica o ropa», reflexiona la comerciante, que señala que, con descuentos actuales y promociones previstas de cara a la campaña navideña espera  buena respuesta por parte del público. Nota que el negocio se va activando, «aunque no es para echar cohetes», y constata la importante subida de costes.

Y quien no ha participado nunca en esta campaña promocional es Curtidos Domínguez, cuya propietaria, Cristina Domínguez, confía en las campañas de bono comercio, «que nos ha funcionado desde el principio». Asegura que el Black Friday «no le ha gustado nunca», afirmación que justifica en que hay productos «que nunca» pone en rebajas, mientras hay otros artículos que «siempre» tiene con descuentos. Menciona el esfuerzo que supone para vestido y calzado este tipo de iniciativas en su campaña «fuerte», que es invierno. «Estamos ahogando al comercio, no se puede soportar una política continua descuentos», afirma Domínguez, que está «repleta de género e ilusión» de cara a Navidad. «Somos la mejor opción, explicamos, asesoramos y estamos para servir al cliente», resalta.