El comercio no esencial cerrará a las 5 de la tarde

Víctor Zurrunero
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El Gobierno regional confina, de forma conjunta, Logroño, Villamediana y Lardero. Las medidas entrarán en vigor el sábado

Imagen de una calle comercial de Logroño - Foto: Óscar Solorzano

Ante el agravamiento de la epidemia en la región, con una incidencia acumulada en alza - ayer rozaba los 600 casos por cada 100.000 habitantes- el aumento de la presión asistencial, y una previsión a futuro muy negativa, el Gobierno de La Rioja ha endurecido la restricciones en la Comunidad. 

La presidenta del Ejecutivo regional, Concha Andreu, anunció ayer las nuevas medidas que entrarán en vigor el sábado 16 de enero y que se mantendrán hasta el 31 de este mes, aunque podrán prorrogarse en función de la evolución de la situación epidemiológica. Entre ellas, el confinamiento perimetral, como una única unidad, de Logroño, Villamediana y Lardero. Por tanto, se limitan las entradas y salidas de personas en ese área, salvo excepciones justificadas. 

También se ha decretado el cierre de todos los establecimientos abiertos al públicos no esenciales a partir de las 17:00 horas, en todo el ámbito de la Comunidad Autónoma. Entre los negocios que podrán permanecer abiertos desde las cinco de la tarde se encuentran farmacias y supermercados, centros de formación, teatros y cines. En cambio, deberán cerrar gimnasios y hostelería, entre otros, según explicaron desde la Consejería de Salud, aunque la lista completa se publica hoy en el Boletín Oficial de La Rioja (BOR). La medida no afecta al transporte público de viajeros ni a las competiciones deportivas profesionales. 

Además, se suspenden las visitas de familiares o salidas al exterior de los residentes en los centros de mayores y de atención a personas con discapacidad. También se recomienda el autoconfinamiento de la población, especialmente a los mayores de 65 años.

Junto a estas nuevas medidas, el Ejecutivo mantiene el cierre perimetral de la Comunidad, la limitación de las reuniones sociales a un máximo de cuatro personas y el toque de queda nocturno entre las diez de la noche y las 6 de la madrugada. 

La presidenta del Gobierno explicó que «pese a las medidas consensuadas y adoptadas entre el Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas, la movilidad geográfica y social de las fechas festivas que dejamos atrás ha tenido un impacto considerable en el empeoramiento de la situación de la pandemia de coronavirus» y que «sin haber consolidado la tendencia decreciente de la segunda ola, La Rioja se encuentra ya inmersa en la fase ascendente de la tercera ola». En este sentido, describió que la curva actual dibuja una tendencia ascendente exponencial, por lo que «no nos enfrentamos a una curva ascendente, nos enfrentamos casi a un muro vertical de contagios» y afirmó que «la situación es grave y no va a ser mejor en las próximas semanas». 

Actuar sobre la movilidad. «No son medidas que hubiéramos querido adoptar, pero son medidas que establecemos por responsabilidad y con el único fin de salvar vidas», aseguró Andreu. 

«Con estas intervenciones actuamos directamente sobre la movilidad y las agrupaciones de personas. Cualquier lugar donde se junte gente implica riesgo», apuntó e hizo un nuevo llamamiento a la colaboración de los ciudadanos  para reducir la ola de contagios y proteger el sistema sanitario. «Esto no ha acabado. El virus  sigue ahí, y sus efectos son devastadores».

La presidenta anunció también que, ayer, iban a llegar a La Rioja los primeros viales de la vacuna de Moderna, que se sumarán a las de Pfizer-BioNtech, y animó a no «flaquear  cuando ya vemos la luz al final del túnel».