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«Falla el respeto y la convivencia mutuos entre ciudadanos»

Javier Alfaro P.
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La vida de Beatriz Zúñiga Reinares, jefa provincial de Tráfico de La Rioja, gira en torno al parque del Carmen. Esta riojana con acento considera que Logroño es perfecta para ir andando o en bicicleta

Beatriz Zúñiga en su bicicleta BH roja con cesta, junto al carril bici del parque del Carmen en Pío XII. - Foto: Ingrid

Que la principal responsable de Tráfico en La Rioja se mueva, fundamentalmente, andando o en bici, puede llegar a llamar la atención.


«En Logroño yo siempre he sido de ir andando a todos los sitios, al instituto (Hermanos D'Elhúyar), a la facultad (Derecho en la Universidad de La Rioja)... porque es una ciudad súper cómoda y te permite llevar una vida activa, además de fijarte en los escaparates», indica Beatriz Zúñiga Reinares (Logroño, 1979), en su despacho de la DGT en Logroño, situado en Pío XII 17 y con vistas al parque del Carmen, un paraje que es parte de su vida.


Funcionaria de la Administración General del Estado, especializada en Tráfico, empezó como empleada pública en la Consejería de Servicios Sociales, en la calle Villamediana, posteriormente estuvo destinada en San Sebastián hasta que, de repente, hubo una vacante en la Jefatura Provincial de Tráfico de La Rioja «y acabé aquí, al frente de la misma oficina en la que trabajaba mi padre cuando yo era pequeña y que entonces no me parecía un lugar atractivo para trabajar».


Parece que nunca ha salido del mismo barrio, porque se crió en ese entorno. Fue alumna «de Agustinas y ahora mis hijos van al mismo cole que yo y juegan en los mismos sitios donde yo lo hacía». 


Recuerda «grandes tardes jugando» con sus tres hermanos en la cercana plaza Monseñor Romero, «la plazoleta» para los vecinos de la céntrica zona situada entre las estaciones. «Cuando eramos niños era ahí donde dábamos vueltas con la bici, alrededor del foso de la plazoleta y en los soportales de las torres de General Espartero». Fue en esas calles en las que estrenó su «bici BH roja con cesta, un clásico» que le acompaña hasta hoy, aunque también usa otra más moderna.


«Si no voy andando, cojo la bicicleta, me resulta mucho más cómodo que el coche, porque en una ciudad del tamaño de Logroño me parece que no es tan necesario y porque al final si tienes que buscar aparcamiento, tardas más», indica.


Sí reconoce que «a veces falta respeto mutuo, me da igual que sea entre coches y bicis, o con peatones, o entre bicis con el resto de usuarios, porque muchas veces lo que falla es la falta de respeto a las normas y, a nivel general, el respeto mutuo entre ciudadanos y la convivencia». La jefa provincial de Tráfico de La Rioja subraya que «parece que todo el mundo tiene derechos y nadie tiene obligaciones, pero las normas son para todas las personas, independientemente del medio de transporte que usen, así que hay que mentalizarse que todos tenemos que convivir y respetarnos».


Casada y con hijos, aprovecha el poco tiempo libre que tiene para «dar paseos en bici o viajar con ellos y descubrir sitios, hacer excursiones por la naturaleza y pueblos o, a veces, más lejos».