La economía se reactiva entre incertidumbre y restricciones

Víctor Zurrunero
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La limitación de aforo en el interior de los locales ha desincentivado la apertura de algunos establecimientos

Imagen de la terraza de un establecimiento de hostelería de Logroño con tres clientes consumiendo tras la reapertura este lunes. - Foto: Óscar Solorzano

Tras la aprobación del Plan de Medidas según Indicadores, conocido como ‘semáforo’ de la Covid-19, ayer entraba en vigor en La Rioja el nivel 4 de las restricciones. Lo que ha supuesto la reapertura de la hostelería y de toda la actividad no esencial, así como la libre circulación entre los municipios de la comunidad. Así, ayer lunes los bares y restaurantes levantaron la persiana tras un mes de cierre en el que solamente ha estado permitido el servicio para llevar. Una vuelta a la actividad marcada por las restricciones de aforo, establecidas para este cuarto nivel del ‘semáforo’ y que marca una limitación del 30% en el interior de los establecimientos y un 75% en las terrazas. Además, la ocupación máxima por mesa será de 6 personas y queda prohibido el consumo en barra. 

El sector esperaba con ganas este momento tras las reivindicaciones de las últimas semanas para la vuelta a la actividad, pero reconocen que el rango de aforos complica la viabilidad de muchos establecimientos. «Hay mucha gente que no puede abrir porque con los aforos marcados no les da», explicaba ayer Francisco Martínez-Berges, presidente de la asociación de Hostelería Riojana, integrada en la FER. 

Una circunstancia que se ha notado especialmente en la calle Laurel, donde la configuración de los locales, de reducido tamaño y muchos sin mesas en el interior, ha hecho que fuera un minoría la que hoy ha abierto sus establecimientos. «Nuestros bares son pequeños y la mayoría no tiene mesas. Habremos abierto entre un 20 y un 25% de los locales, el resto están cerrados», apuntaba Fernando Elías, presidente de la Asociación de Hosteleros de la zona de la Calle Laurel, quien exponía que «con el 30% de los aforos es complicado, por eso la mayoría ha decidido no abrir» y reconocía que «algunos han abierto para que no esté la calle Laurel cerrada y se mantenga un poco el espíritu de seguir abiertos».

Para el cocinero Francis Paniego «es un error medir la ocupación de los restaurantes en función del porcentaje» y apuesta por «llegar a un acuerdo con la consejería de Salud para definir la ocupación de los espacios en función de la distancia interpersonal» . Paniego que forma parte de la asociación Eurotoques en La Rioja, que engloba a 28 cocineros de la región, defiende una reapertura segura y duradera en el tiempo. «Necesitamos que la incidencia baje lo máximo posible para poder trabajar una larga temporada». 

El Gobierno de La Rioja y representantes de la hostelería mantuvieron ayer por la tarde una reunión en la que sector planteó las dificultades que supone la normativa sobre los porcentajes de ocupación y las medidas establecidas en los diferentes niveles del ‘semáforo’. En este sentido, Francisco Martínez-Berges, explicó a El Día de La Rioja que el sector va a elaborar «rápidamente un planteamiento»  que se estudiará conjuntamente con el Ejecutivo riojano en próximos encuentros. 

De acuerdo con las limitaciones estipuladas en el Plan de Medidas según Indicadores, en el nivel 3 el aforo en el interior de lo establecimientos de hostelería se amplia al 50%, manteniéndose en el exterior al 75%. Unas restricciones que permanecen igual en el segundo nivel. Habría que espera al primer estadio del ‘semáforo’ para disponer del 100% del aforo en exteriores y servir en barra. Una situación que se alcanzaría con una incidencia acumulada por debajo de 50 casos por cada 100.000 habitantes y una presión asistencial con entre un 2 y un 5% de las camas ocupada por pacientes Covid y una tasa de ocupación de la UCI que no supere el 10% de pacientes ingresados con coronavirus, entre otros indicadores. 

Otro de los sectores que recuperó ayer su actividad fue el del comercio no esencial. El presidente de FER Comercio, Fernando Cortezón, explicaba ayer que la reapertura se ha producido «con ilusión pero con mucha incertidumbre. En este sentido, apuntaba que, por ejemplo, las tiendas de moda han abierto ayer «sin vender lo de la temporada pasada». Respecto a la normativa de los aforos, Cortezón destacó que «el pequeño comercio no tiene afluencias como otros formatos comerciales». 

Por último, desde fuentes de Salud recuerdan que aunque La Rioja ha entrado en Nivel 4 y «eso signifique que vuelven a estar permitido realizar determinadas actividades, no podemos bajar la guardia porque el virus continúa entre nosotros. Cumplir las medidas antiCOVID, es el único modo de contrarrestar al virus», y agradecen «el esfuerzo que ha hecho la ciudadanía, cumpliendo las medidas y entendiendo que ese cumplimiento es lo mejor para la salud de los riojanos».