"Cocinar es como un deporte, no todos llegan a lo más alto"

D.Villafranca (EFE)
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Polémico, descarado y con un carácter explosivo, este exitoso chef británico, que cuenta con tres estrellas Michelin, es uno de los maestros de cocina más reconocido del planeta y un serio referente en su profesión

"Cocinar es como un deporte, no todos llegan a lo más alto" - Foto: EFEI0023

Nadie duda de la maestría de Ramsay en los fogones, que le ha llevado a abrir restaurantes de prestigio por todo el mundo.

Pero, al margen de ser una figura de la alta cocina, el chef ha dejado un impacto en la cultura popular aún más grande con programas televisivos como Hell’s Kitchen o Kitchen Nightmares, que han contribuido de manera decisiva a que la fiebre por la gastronomía se colara en la pequeña pantalla.

Un profesional con un gran carácter que, según dicen quienes le conocen más de cerca, tiene muy mala leche y, a menudo, también unos arrebatos de ira característicos que le hacen ser muy exigente con lo que hace y con los que trabajan con él.

 

¿Cómo intenta mantener una perspectiva fresca de la alta cocina durante tantas temporadas que ha estado al frente del programa Hell’s Kitchen, para tratar de sorprender al público?

En cada año y en cada temporada tratamos de ser más y más creativos. Esta última edición número 19 es un sueño y somos mucho mejores de lo que fuimos en la primera que salimos en antena.

Igual que hacemos en nuestros restaurantes, intentamos estar al tanto de lo que pasa en la industria, ya sea una innovación en los superalimentos o en la cocina molecular, para convertirlo en un gran reto.

 

Más allá de unas cualidades propias del oficio, ¿qué capacidades busca en un verdadero cocinero?

Busco a alguien que tenga visión, a alguien que sea atrevido, tenaz. Y a alguien que tenga determinación.

Cocinar es como un deporte: hay muchas divisiones y no todos llegan a lo más alto. Ser disciplinado, ser un visionario y tener un gran sentido de la dirección en el plato son las claves fundamentales que buscamos en el talento joven.

Cuando cocinas en este nivel no se trata de ganar dinero. Y si eres bueno en tu trabajo y es una pasión, en lugar de un empleo normal de 9 a 5, el dinero seguro que llegará.

Para mí, la comida es como la medicina. Los nuevos cocineros necesitan tener un aprendizaje de ocho, 10 o 12 años antes de obtener nada. La paciencia en esta profesión es una virtud a la hora de cocinar: tienes que ser súper paciente, los resultados no llegan cuando empiezas y los orígenes son muy difíciles.

 

Usted puede ser divertido y encantador algunas veces, pero también muy serio y brutalmente honesto en otras. ¿En alguna ocasión pensó que había ido demasiado lejos o que había sido extremadamente duro con alguien? ¿Se arrepiente de algo?

Nunca me arrepiento de nada. Soy un tipo apasionado.

El pasado domingo fui a ver un partido increíble de playoff de hockey y uno de los jugadores quedó noqueado. A nadie le importó nada. El público siguió gritando y chillando, los jugadores tuvieron que continuar...

¿Dónde me deja esto? Simplemente, creo en lo que hago. Quiero solo lo mejor. Y, sabes, tengo días buenos y día malos. Creo que los días malos parecen más interesantes y los buenos parecen más aburridos. Para mi seguidores es una combinación de ambos.

Pero, no. Definitivamente, no me arrepiento de nada. No, no, no.

 

Mirando al futuro, ¿cuál le gustaría que fuera su legado? ¿Cómo le gustaría ser recordado por las personas que siguen su trayectoria con la misma pasión que dedica usted a la cocina?

Creo que si hubiera algo por lo que me gustaría ser recordado sería por lo saludable de la presión, por abrir nuevos horizontes profesionales.

Mira, he trabajado con algunos cocineros geniales. He visto a Ferrán Adrià acabar consumido en El Bulli hasta que dijo: «Stop, se acabó». Y este hombre estaba cocinando cinco o 10 años por delante de cualquier otra persona en el planeta. Hace unos años celebramos los 21 años del Restaurant Gordon Ramsay (Londres) y sus 19 años con tres estrellas Michelin. Así que, sí: pasión y honestidad brutal, eso es realmente importante.