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Solidaridad detrás de la barra

Carmen Sánchez
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El Dorado café bar de Logroño inicia el 1 de diciembre una campaña de recogida de productos infantiles en colaboración con Cáritas para ayudar a familias desfavorecidas

Alberto Martín, dueño de El Dorado. - Foto: Óscar Solorzano

Alberto Martín, dueño de El Dorado café bar de Logroño, vuelve a ponerse detrás de la barra para ayudar a los más desfavorecidos. Prefiere posponer cualquier celebración postpandemia de su negocio, que precisamente no ha pasado por su mejor momento a consecuencia del covid, y centrar la Navidad en ayudar. «Para el rock&roll siempre hay sitio, pero ahora quiero estar centrado en echar una mano a los demás», reconoce.

No es la primera vez que se cuelga el delantal solidario; son ya ocho los años que cumple con su cometido más altruista y filantrópico y se afana en aportar su pequeño granito de arena en pro de la infancia. Ni la pandemia consiguió frenar a este hostelero de 53 años que, pese a las limitaciones que tuvo que soportar su negocio por la covid, se puso manos a la obra y consiguió llenar siete furgonetas de productos infantiles para donarlos a Cáritas. «Fue un año distinto por todo. No sabíamos si íbamos a abrir el bar o no, pero decidí tirar para adelante porque lo necesitaba y quería estar bien conmigo mismo», rememora Martín, quien no olvida la ayuda que recibió por parte de sus vecinos para atender las largas colas que se formaron al final de la calle Portales los dos primeros domingos de la campaña. «Solo abríamos los domingos de doce a dos, y solo en dos días conseguimos llenar dos furgonetas de productos que llegaron a ocupar toda la superficie del bar», recuerda aún con sorpresa. 

Este año no pierde la esperanza ni la «ilusión» de superar el volumen de material recogido para poder  ayudar a los niños en situación de vulnerabilidad porque «son muchas familias las que necesitan este tipo de ayudas», asegura. «Las expectativas siempre están ahí. Me gustaría poder llenar ocho furgonetas, pero si al final son solo cuatro estaré igual de feliz», reconoce.

tres productos infantiles. Este año vuelve a colaborar con Cáritas en la recogida de tres tipos de productos infantiles: toallitas, pañales y cereales. Pide a la gente que quiera colaborar que, en la medida de lo posible, se ciña a estos artículos. Indica que, por ejemplo, leche en polvo no es necesaria, ya que hay reservas suficientes para atender a la demanda. No obstante, recuerda que ya alguna persona se ha interesado por hacer llegar biberones o chupetes nuevos, que no ha rechazado.

La campaña se pondrá en marcha del 1 al 31 de diciembre y las personas interesadas pueden hacer llegar el material al bar, que está situado en la calle Portales, 81.

ocho años de solidaridad. Este hostelero, que lleva regentando esta cervecería logroñesa treinta años, ha colaborado con diferentes entidades benéficas en esta última década como el Banco de Alimentos. Ha apostado siempre por ayudar a los niños y centrar las acciones en Navidad, al ser fechas en las que la ciudadanía está «más sensibilizada».

Recuerda con nostalgia la primera iniciativa solidaria que organizó para recoger peluches para los más pequeños. Contaba con recoger medio centenar, pero no con tener que gestionar la llegada de 2.500. «Cuando empecé a ver que la gente me traía peluches, que encima me decían que les hacía un favor, y que el bar se llenaba, me comencé a preguntar dónde metía todo lo que me estaban trayendo y cómo lo distribuía», detalla. A partir de ahí comenzó a moverse. Hizo llegar los juguetes al hospital San Pedro para el día de Reyes. 

Tampoco olvida otra campaña de recogida de material escolar que organizó, para la que un  cliente le dio una tarjeta con un vale para gastar 500 euros en una librería de Logroño. «Pensé que era una broma, pero cuando llamé a la librería comprobé que era verdad», rememora. 

En su recuerdo también perdura la acción solidaria que empredieron unos alumnos de Jesuitas el año pasado para organizar recogida de material para donar a los más necesitados o al «chiquillo» que se acerca al bar a hacer una donación. «Me pega el subidón», afirma.