La Rioja, desde las alturas

M. A. G-S.
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Millán Jiménez, que ya ha debutado en la ACB y en la Euroliga, nos presenta sus 10 Lugares preferidos

Millán Jiménez, en Peña Isasa. - Foto: El Día

Su tío Luis Jiménez fue uno de los mejores jugadores riojanos, crecido en Zaragoza junto a Aldama. Millán Jiménez (Calahorra, 2002) ha seguido sus pasos en el deporte de la canasta y es ya una de las firmes realidades del básquet nacional.

Ha debutado con el primer equipo tanto en Euroliga, en la pista del Armani Milan. Lo hizo en diciembre de 2019. Después llegó el debut en la Liga ACB.

Ahora acaba de disfrutar del  ascenso a LEB Plata con el filial valenciano mientras espera seguir progresando en el club taronja. Estos son los 10 Lugares preferidos de Millán Jiménez:

 

1. Pozas de Arnedillo. Es uno de los sitios icónicos de La Rioja Baja, el escenario ideal para disfrutar de las propiedades relajante del Cidacos. A esta localidad acude «con mi familia pero también con mis amigos». «Es algo que echo en falta en Valencia», lamenta. Acudir a las pozas de Arnedillo es un placer de día y de noche aunque el jugador de la cantera del Valencia prefiere acudir de «noche». Y si tiene que elegir una estación, «en invierno».

2.La catedral de Calahorra. Es un sitio icónico de la ciudad bimilenaria y, «aunque no soy especialmente religioso», siempre le ha gustado este templo católico. Además, fue bautizado, como tantos calagurritanos, en el interior de la misma. Eso sí, si tiene que escoger una fecha para visitarla, lo tiene claro: el 3 de febrero. «Solemos ir en San Blas. Siempre que estoy en Calahorra, vamos», informa. «Desde fuera quizás no diga nada pero la catedral por dentro sobrecoge», agrega.

3.La Laurel. Esta calle no es patrimonio exclusivo de los logroñeses. Al calagurritano le gusta subir a la capital y detenerse en este escenario privilegiado de la gastronomía popular. «Como vivo fuera hace tiempo que no voy pero suelo acudir siempre que puedo», informa. Si tiene que elegir un pincho, lo tiene claro. «El champiñón de El Soriano», sentencia. Para mojarlo lo tiene claro: «No soy muy de vino. Lo mío es la agüita». 

4.Pantano de Calahorra. A El Perdiguero no va con la caña de pescar. Va con la bici o con unas buenas zapatillas deportivas. «Cuando se podía ir, iba en bici, como muchos calagurritanos, porque es una zona muy placentera para practicar deporte. Cuenta con sendas bastante interesantes, exigentes en cierto modo porque tienen cuestas y bajadas», apunta sobre uno de los pulmones que los calagurritanos tienen más a mano.

5.San Millán de la Cogolla. Por supuesto, los monasterios patrimonio de la UNESCO también maravillan en La Rioja Baja. «Son impresionantes. Ese es el recuerdo que tengo», destaca un jugador que ha acudido a SanMillán en visitas escolares y familiares. Además de su riqueza arquitectónica y su importancia cultural, de San Millán se queda también «con el paisaje espectacular que le rodea».

6.Barrio de las bodegas de Haro. Es más de agua que de vino pero eso no lo importa reconocer la singularidad de este barrio harense así como de la importancia para la cultura riojana que tienen las bodegas centenarias. «El mundo de la enología me parece muy curioso. Visitar una bodega es muy entretenido», apunta.

7.Casco antiguo de Calahorra.  La Plaza del Raso, La Plaza de la Verdura, la Calle Grande dan fama al casco antiguo calagurritano que más le gusta a Millán Jiménez.«Sin ser una zona espectacular, tengo que reconocer que tiene alma», apunta.

8.Munilla y Peroblasco. Munilla es una localidad a la que acude cuando puede. «Estuve en invierno», informa. Si tiene tiempo, le gusta perderlo «camino de Larriba», aldea a mitad de camino entre Ajamil, a la que pertenece, y Munilla. Si va con los amigos, aprovecha la escapada para acercarse a Peroblasco. «Además de ser un pueblo muy sugerente, tiene unas pozas muy agradables», apunta. Pozas y fiesta del humo son una buena propuesta «para escaparnos de Calahorra».

9.Enciso y las icnitas. Está en uno de los rincones de La Rioja pero tiene un paisaje y un patrimonio histórico «a preservar». «En realidad, todo el alto valle del Cidacos es de lo más curioso. Enciso es muy bonito pero es que además tiene los restos de huellas de dinosaurios», agrega. «Creo que no damos la importancia que tiene a las icnitas», lamenta.

10.Peña Isasa. Y como Millán Jiménez es deportista de alto nivel, una ruta que no se pierde cuando visita Calahorra es acercarse a Peña Isasa. «La subida no es especialmente exigente pero sí que es muy reconfortante. En invierno (ver imagen), cuando hay nieve en la cumbre, es muy atractivo. Hago la subida desde Turruncún, una aldea que no necesita presentación», se despide.