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Bermejo y Garijo dejan Cs pero seguirán como concejales

Efe
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Reprochan a Ciudadanos en La Rioja que "ha dejado de ser un partido comprometido con los intereses reales de la ciudad de Logroño" y que prima las estrategias políticas que marcan la política nacional por encima de la ciudad

De izquierda a derecha, los concejales de Cs Rocío Fernández, Javier Garijo, Ignacio Tricio y Marina Bermejo. - Foto: Ingrid

Los concejales Marisa Bermejo y Javier Garijo han anunciado este martes que se desvinculan del partido Ciudadanos (Cs) pero continuarán en el Ayuntamiento de Logroño como ediles "no adscritos".

En un comunicado, han detallado que desde mañana, 1 de septiembre, dejan el grupo municipal de Cs y pasarán a formar parte de la Corporación municipal como concejales no adscritos.

Ambos han justificado su renuncia en que "Cs en La Rioja ha dejado de ser un partido comprometido con los intereses reales de la ciudad de Logroño", ya que creen que "priman las estrategias políticas que marcan la política nacional por encima de los verdaderos intereses de la ciudad".

Así, ambos han constatado su "pérdida de confianza en un proyecto ideológico, orgánico y ejecutivo".

En una rueda informativa, el portavoz parlamentario de Cs y coordinador autonómico de la formación naranja en La Rioja, Pablo Baena, ha reconocido este martes "desconocer" esta renuncia y ha asegurado que, "hasta ahora, la relación con el grupo municipal de Logroño era cordial".

El portavoz municipal de Cs de Logroño, Ignacio Tricio, ha declinado hacer declaraciones a Efe sobre la nueva configuración de su grupo, en el que solo queda la concejal Rocío Fernández.

En su comunicado, Bermejo y Garijo han recordado que se presentaron en las listas naranjas a las elecciones municipales de 2019 porque "Ciudadanos representaba una ideología de centro, capaz de aunar la regeneración, entusiasmo, moderación y renovación desde un centro integrador para la ciudad de Logroño".

Los dos concejales han asegurado que han entregado su tiempo y capacidad para representar al partido, combinando la dedicación profesional con la de cargo institucional, "siempre con el objetivo de mejorar la ciudad y la calidad de vida de sus ciudadanos".

A su juicio, el origen de Cs es un partido de centro con la capacidad de negociar y moverse por los intereses reales de la ciudadanía para conseguir sacar adelante proyectos políticos globales o particulares.

Ambos ediles han recalcado que quieren "trabajar por la ciudad, Logroño y los logroñeses, así como, por La Rioja", algo que han visto "dificultado por la propia organización del partido".

"Somos concejales comprometidos y profesionales. Creemos firmemente en el potencial de Logroño (comercio, crear empleo, cultura, hostelería, turismo) y pondremos todo de nuestra parte para defender sus intereses desde el sentido común, la coherencia política y luchando por los intereses reales de nuestra ciudad, no los impuestos desde una formación política desde una perspectiva nacional", han subrayado.

Además, han recalcado que su único objetivo es "sacar proyectos y propuestas adelante para mejorar la ciudad y la vida de nuestros vecinos", objetivos que también veían "dificultados" dentro del grupo municipal.

"Tenemos la seguridad que desde esta posición vamos a poder pelear por aquellos valores y proyectos que nos trajeron hasta aquí y que ahora Ciudadanos por su hacer y decir no los representa", han añadido.

Bermejo y Garijo han reconocido que sienten abandonar un proyecto con el que se han mostrado "identificados, ilusionados e implicados", pero "el deber moral con la ciudad" les ha obligado a tomar esta decisión.

"Tras dos años de inoperancia en la oposición, sentimos desaliento y frustración en el tiempo y forma invertido. Tras un periodo de reflexión intenso por ambas partes, queremos un Ayuntamiento centrado en las personas, con valores de verdad, no escritos sino demostrados cada día, desde la igualdad. Centrados en las personas y en construir un futuro mejor con lo esencial y prioritario para la ciudad", han destacado.

Los dos concejales creen que desde su nueva posición como no adscritos "va a cambiar sustancialmente la capacidad para sacar proyectos adelante" y han añadido que existe de fondo "una obligación moral de representar a esos votantes defraudados con el devenir del partido a nivel nacional y en La Rioja".