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«Propondremos repetir como vendimiadores al año que viene»

Bárbara Moreno
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A Andrea Morón y Abel Alonso les gustaría ser ejemplo de jóvenes orgullosos de su tierra y sus tradiciones. La pena para ellos es que este año se van a perder los actos más emotivos como el Pisado de la Uva, las carrozas, el entierro de la cuba

Los vendimiadores de este 2021, Abel Alonso y Andrea Morón - Foto: Óscar Solorzano

Para Andrea Morón era un sueño poder ser alguna vez vendimiadora de Logroño y para Abel Alonso, una ilusión, más que alimentada por su madre, la que le animó a presentarse, incluso con demasiada vehemencia. 

Ambos son los vendimiadores de estas fiestas de San Mateo. Tienen 19 años, de hecho son de los más jóvenes de la historia en ocupar este ‘cargo’ que les llena de orgullo, a pesar de las primeras risas que se echaron sus amigos cuando se enteraron de que se habían presentado. Eso sí, cuando sus amigos vieron que consiguieron ser los elegidos, se enorgullecieron mucho.

Los dos son estudiantes, Andrea  cursará auxiliar de Enfermía en Asturias, y Abel el Grado de Lengua y Filología Hispánica en la Universidad de La Rioja. Y los dos han vivido de niños hasta ahora las fiestas de San Mateo, Andrea incluso ha sido danzadora del Grupo de Danzas de Logroño. 

Lo cierto es que aunque están más que contentos y agradecidos con que hayan sido los elegidos como vendimiadores, son conscientes de que este año la agenda de actos festivos es más descafeinada que nunca. Lo que, por una parte les está viniendo bien para no tener que acudir a tanto evento, pero por el otro se van a perder los actos que para ellos son los más emotivos y especiales, como el cohete «donde das la bienvenida desde arriba a las fiestas después de haberlas estado viviendo siempre desde abajo», las carrozas, el Pisado de la Uva y la entrega del primer mosto a la Virgen de Valvanera, las visitas a los chamizos de las fiestas o el entierro de la cuba.

Por ello, les gustaría poder repetir como vendimiadores en 2022, es más, «propondremos repetir como vendimiadores al año que viene», dijeron Abel y Andrea casi al unísono en una entrevista con El Día de La Rioja, en la que se les podía ver en todo momento el entusiasmo que tenían. 

El hecho de que hayan sido elegidos chicos tan jóvenes para vendimiadores podría abrir las puertas a que se presente más jóvenes para las próximas candidaturas. Eso sí, «cuando vimos que éramos los más jóvenes, nos miramos y pensamos, no nos cogen», explica el vendimiador. Una mirada de complicidad que ya tuvieron casi al principio de conocerse, justo en el día en el que llegaron al Ayuntamiento para acudir a la elección. Ambos reconocen que para hacer el examen de 20 preguntas que les hacen a los candidatos a vendimiadores estudiaron un poco, al menos miraron en internet curiosidades de Logroño, y aunque no les cayó en el examen la pregunta típica de ‘¿cómo se llama la calle Mayor de Logroño?’. Sí que entró una que sabían que entraría, ‘el nombre de los tres últimos alcaldes de Logroño’.

Ahora, una vez pasado ese mal trago de la elección, Andrea y Abel solo piensan en disfrutar de su ‘mandato’ en lo que puedan, con el único miedo y vértigo precisamente ante las entrevistas que les hacen en directo en televisiones o radios. Pero siempre con el orgullo de representar a su ciudad, de la que están encantados por la alegría que muestran los logroñeses, y por el interés patrimonial de la misma. 

Eso sí, esperan que los jóvenes de su edad se comporten ante lo más temido este año, el botellón. ‘Experiencia’ en la ribera del Ebro a  la que aseguran que han ido alguna vez ‘por ver’. Que consideran que no es nada cívico en el caso de la suciedad y de que la gente esté sin mascarilla, pero que por otra parte entienden, «porque no hay otro sitio a donde ir, y si estuvieran abiertos los bares de ocio nocturno seguro que muchos no estarían en el río». En cualquier caso, Andrea, que tiene que pasar por ahí cuando va a su casa en los fines de semana, asegura que hay personas desde los 14 años, «que no deberían beber», hasta de más de 60 años, «que se preparan hasta una especie de pic nic con nevera y todo y silla de playa». 

Con todo, estos dos jóvenes logroñeses quieren dar un ejemplo y sentirse más que orgullosos de la tradición de su ciudad y de su tierra. Y por ello brindarán en estas fiestas (o no fiestas de San Mateo, como las quieran llamar), eso sí, siempre el brindis con un Rioja, en el caso de ambos, con un blanco semidulce, hasta en eso coinciden estos dos jóvenes llenos de vitalidad, y a la vez de patriotismo logroñés y riojano. Y como dicen ellos, «también coincidimos en que tenemos unas madres que han insistido en que nos presentáramos, y que aunque no lo sabían, ambas trabajan en el hospital San Pedro, y ahora se han hecho muy buenas amigas». Algo que les ha ocurrido también a ellos, no solo son los vendimiadores de al menos este 2021, sino también muy buenos amigos.