Maksimovic da aire al Eibar

EFE
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Los 'azulones' vencen a los 'armeros' por 0-1 en un encuentro donde los de Mendilibar toman aire para mantener intacto su sueño por la permanencia

Maksimovic da aire al Eibar

Una mano del serbio Nemanja Maksimovic regaló un penalti al Eibar, que ganó 0-1 en Getafe con un tanto de Recio desde los once metros en el minuto 89 con los que el conjunto armero tomó aire para mantener intacto su sueño por la permanencia.

El Getafe se metió en un lío increíble. Salió a por el empate, buscó un punto que habría sido bueno para marcar distancia respecto a los puestos de Segunda División y acabó escaldado. El Eibar, que sumaba seis meses sin ganar fuera de Ipurúa y estaba casi desahuciado, logró su segunda victoria consecutiva y, si el Valladolid pierde, estará a sólo dos puntos de la salvación.

Con mucho en juego sobre el césped del Coliseum Alfonso Pérez, ambos equipos salieron a no fallar. El error iba a ser penalizado de gravedad en un choque en el que se preveían pocas ocasiones sin continuidad en el juego. Un dato al final de la primera parte, fue contundente: cuando se cumplió el minuto 45, el juego había estado interrumpido 31.

Maksimovic da aire al EibarMaksimovic da aire al EibarEn todo ese tiempo, apenas hubo dos ocasiones. Una de Sergi Enrich que acabó con el balón por encima de la portería de David Soria tras un disparo a bote pronto, y otra de Jaime Mata, que remató fatal cuando tenía espacio y tiempo para haber elegido otras opciones.

Entre medias, no hubo nada más. Sólo interrupciones y balonazos de un campo a otro que obligó a los centrocampistas a dejarse el cuello viendo pasar la pelota por encima. Y, sobre todo, hubo muchos golpes.

Los sufrieron el togolés Djené Dakonam, que tuvo que abandonar el terreno de juego tras torcerse las cervicales en un salto con Kike García, Sergi Enrich, que golpeó su cabeza contra la de Sofian Chakla y el uruguayo Mauro Arambarri, que acabó en el suelo tras un codazo del mismo Kike García.

Maksimovic da aire al EibarMaksimovic da aire al EibarLos "artistas" del Getafe, Carles Aleñá y Takefuso Kubo, estaban en el banquillo. El del Eibar, Bryan Gil, era un fantasma sobre el césped, eclipsado por tanto pelotazo que no permitía ni una floritura. El campo de batalla estaba hecho para obreros que no querían colocar mal ni un solo ladrillo.

En la segunda parte, sólo un bajón físico de todos los jugadores podía permitir algo de fútbol. Con menos fuerza física, podían aparecer espacios y sobresalir nombres con más finura para manejar la pelota. Pero, a la salida de los vestuarios, apareció un temporal de viento y lluvia para recibir a los 22 jugadores. La meteorología no ayudó nada en la vistosidad del juego.

Aún así, poco a poco, con mucho esfuerzo, comenzaron a llegar las oportunidades. Las primeras, con dos cabezazos. Uno de Sergi Enrich que detuvo Soria y otro del turco Enes Ünal que se marchó fuera de la portería de Dmitrovic. El tercer aviso lo dio David Timor con un intento desde su campo que estuvo a punto de sorprender al portero del Eibar.

El cuarto, el uruguayo Mathias Olivera, que se encontró con una pelota casi sobre la línea de la portería defendida por Dmitrovic que no acertó a rematar cuando tenía todo a favor. No había acierto por ningún lado. Todos hacían honor a una estadística terrible: Eibar y Getafe, con 26 goles a favor, son los que menos han metido esta temporada.

Hasta que llegó la acción clave. Maksimovic, al filo del final, tocó el balón con la mano dentro del área. Recio no falló y el Eibar pasó de la desesperación a la esperanza en tan solo un instante. Mendilibar y sus jugadores mantienen su sueño de Primera División. El Getafe, especuló, jugó con fuego, y se metió en un lío.