La presidenta reivindica el diálogo y convivencia

Feli Agustín
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«El sistema autonómico ha sido la clave de bóveda de la convivencia y avance de la España democrática», señaló la presidenta, que destaca que el Estatuto está en fase de reforma en el ecuador de la pandemia y la legislatura

La presidenta reivindicó el diálogo y convivencia en San Milán. - Foto: Óscar Solorzano

Sobre la base de la lengua, que fue el hilo conductor de su discurso en el acto institucional del Día de La Rioja, la presidenta del Gobierno, Concha Andreu, reivindicó el «diálogo, la convivencia y el entendimiento en este país»  desde San Millán, que Concha Andreu aspira a que sea siempre un «símbolo de encuentro».

«El sistema autonómico ha sido la clave de bóveda de la convivencia y avance de la España democrática», señaló la presidenta, quien avisó de que olvidarlo «entrañaría una grave irresponsabilidad y un gran peligro de consecuencias insospechadas».

En este contexto, recordó que el Estatuto está en fase de reforma en un momento en el que «nos encontramos en un doble ecuador», el de la «superación -dilatada y con altibajos- de la pandemia, gracias al comportamiento responsable de una inmensa mayoría de la ciudadanía y a la vacunación», y el de la legislatura que preside.

Pero ahora, dijo, «toca ahora reactivar agenda y el programa con el que nos comprometimos con la sociedad riojana; un trabajo que se ha visto en ocasiones mediatizado cuando no imposibilitado por el orden de prioridades impuesto por la crisis sanitaria, y su gestión».

«Esta ha centrado nuestra preocupación y nuestros esfuerzos; siendo conscientes de los otros efectos colaterales de la pandemia, que han abierto brechas y frentes en zonas sensibles de nuestra sociedad: el empleo y la economía. Solo desde la inmunidad frente a la covid-19 podemos afrontarlos con fuerza y recursos», destacó.

La fuerza de la palabra.  La jefa del Gobierno, que apuntó en su intervención que la pandemia ha obligado a incorporar nuevas palabras a nuestro vocabulario, también reconoció que ha dado la oportunidad de subrayar otras, como «solidaridad, entrega, sacrificio o prójimo».

«Nunca sentimos tanto, tan dramáticamente, no poder despedir con palabras guardadas en el corazón a las personas que nos habían dado y cuidado nuestras vidas», dijo la presidenta que, a pesar de que indicó que la situación de la pandemia se encuentra en un momento en el que hace un año «no podíamos ni imaginar», no pudo obviar la situación que todavía nos acecha.

Pero, dijo Andreu, «ha llegado el momento de renovar el voto de nuestras palabras y los compromisos y propósitos que conllevan» y de «volver a recuperar el ritmo de lectura de la realidad, de sus problemas y retos, de cada uno de nosotros, pero también de nuestra región».