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El turismo riojano vive uno de los mejores veranos

Bárbara Moreno
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Los viajeros nacionales han llenado los alojamientos de las zonas rurales en busca de seguridad y naturaleza. Agosto está siendo extraordinario con estancias ya vacacionales de una semana

El turismo riojano vive uno de los mejores veranos - Foto: Óscar Solorzano

El turismo riojano está viviendo uno de sus mejores veranos en ocupación y servicios a pesar de la covid y quizás gracias a esta pésima pandemia. Así lo aseguran sectores turísticos, y el Gobierno de La Rioja, desde donde manejan los datos que indican que en julio y en agosto los alojamientos, en especial los de las zonas más rurales, están rozando el 95% y los fines de semana están llenos. Es más, el director general de Turismo, Ramiro Gil,  indica que «podríamos estar viviendo el mejor agosto de los últimos tiempos». Y atendiendo a sus cifras, «en otros ‘agostos’ la ocupación era del 75% y ahora superamos el 95%».

La pandemia no es ajena a esta tendencia al alza en el turismo de La Rioja, ya que, lo que parecen demandar los turistas es tranquilidad y seguridad frente a las masificaciones por el covid, además de naturaleza y aire libre. Y el turismo nacional es el que está llenando los destinos de interior y La Rioja. 

«Este crecimiento es la apuesta del turismo nacional por los planes de naturaleza y aire libre y en esto tenemos mucho que ofrecer y ofrecemos», apunta Gil.

Otro de los puntos fuertes que demanda ahora el turismo y que La Rioja ofrece es que es una comunidad pequeña y segura, «el turismo nacional ha visto una alternativa segura para pasar sus destinos vacacionales, que es algo también novedoso en La Rioja». Durante este verano el turismo de La Rioja está consiguiendo estancias de entre cinco a siete días, y antes era de dos a tres días. «Hemos pasado de  ser un destino de fin de semana a vacacional de una semana». Esto permite además que el turista conozca más zonas de La Rioja. «Sí que es cierto que hay más ocupación en los alojamientos turísticos de pueblos en  zonas rurales, pero se están moviendo a todos los sitios, no hay más que ver cómo está Logroño este mes», apunta el director general.

 Las estadísticas que maneja la Oficina de Turismo de La Rioja ubicada en Logroño indican que la demanda de información o consultas ha aumentado en julio un 40% respecto a 2020 y en agosto ya hay un incremento del 74%. La media es del 55%. «Y también está por encima de los niveles de 2019. Para nosotros era un reto», apunta el director general. En julio han pasado por la oficina 2.069 personas , y hasta la fecha de agosto, 5.676. 

Hay recursos turísticos que gestiona directamente el Gobierno que apoyan la afirmación del buen verano que está registrando el sector turístico. Por ejemplo el Barranco Perdido, el parque de paleoaventura en Enciso, tiene más ocupación que cualquier otro año (a pesar de que el aforo está limitado al 75%). Y durante todos los días de entre semana de julio y agosto está lleno. En julio registró 8.000 visitantes, y en agosto hasta ayer, 9.100.

Otros recursos como El Rasillo y  la oferta náutica del pantano y de restauración que ofrece está teniendo una actividad del 100%, en cuanto a los elementos deportivos y hosteleros. 

«La Rioja ha sido elegida como destino seguro y referente de interior para pasar las vacaciones de verano». Y el perfil del turista también ha variado al pasar al 86% nacional y 14% extranjero, mientras que otros años era del 60 y el 40% respectivamente.  Y en cuanto a los extranjeros, antes la mayor parte procedían de Alemania y Francia, y ahora el perfil es más variado. 

Precisamente este martes el Instituto Nacional de Estadística publicaba los datos de la coyuntura hotelera de toda España. En los hoteles de La Rioja, estadística que cuenta con las plazas hoteleras de Logroño también, la ocupación no parece ser tan alta, al menos en julio. De hecho, es agosto el mes que está marcando más la buena acogida. El grado de ocupación en julio fue del 39% y en fin de semana del 53%. Un total de 42.374 viajeros durmieron en alguno de los 140 hoteles abiertos, un 20% menos que en 2019.  Hace dos años había 19 alojamientos más abiertos en julio, y 220 empleados más (este julio había 658). Y se puede apreciar que el porcentaje de turismo nacional y extranjero ha variado. Mientras en julio del 2019 el porcentaje de nacionales respecto a todos los viajeros que pernoctaron en hoteles era de un 75%, este año ha sido del 89%.

Por su parte, los hosteleros también constatan el buen verano que están teniendo tanto en zonas rurales como en las ciudades. 

«Hay que pensar en septiembre ya»

El presidente de la Asociación de hoteles de La Rioja, integrada en la FER, Demetrio Domínguez, explica que está siendo un agosto casi similar al de 2019, que fue uno de los mejores años de turismo. De la misma forma que explica que lo que está pasando este mes es lo  mismo que está ocurriendo en otras comunidades de interior, que el turista nacional ha optado por el interior para evitar las aglomeraciones de playa. Pero, lejos de entrar a valorar las estadísticas, el hotelero prefiere hacer hincapié en cómo se va a presentar septiembre, uno de los mejores meses de turismo para La Rioja. «Hay que pensar en septiembre, y en el otoño ya», propone.

El presidente de la Asociación de casas rurales de La Rioja, Ascarioja, Joaquín Sanz,  apoya que este está siendo uno de los mejores veranos en las zonas rurales, con las casas llenas durante la semana.

Con todo, las perspectivas de otoño son buenas. En septiembre la vendimia está en pleno auge y con ella el enoturismo y toda la oferta que proporcionan las bodegas. « Viene a ser un mes muy bueno y esperamos un comportamiento muy positivo. Que sigamos con esta tendencia, del 95 y 100% de ocupación al menos los fines de semana», apunta Gil, que espera que  los alojamientos aún cerrados se vuelvan a abrir en breve. Y recuerda las lineas de financiación que siguen vigentes.