Un serio correctivo

M. A. G-S.
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La Real B pasa por encima de una Sociedad Deportiva Logroñés que encajó la sentencia cuando mejor estaba jugando

Alkain, a pase de Lobete, hizo el 1-0 en una gran contra en la primera mitad. - Foto: Real Sociedad

Ficha técnica:

Real B: Ayesa, Petxarroman, Arambarri, Pacheco, Ezkurdia, Olasagasti (Veiga, minuto 72), Alkain (Sola, 72), Turrientes, Navarro (Garrido, 79), Jiménez (Aranzabe, 72) y Lobete (Karrikaburu, 79).

SDL: Juanpe, Borja Aizpun, César Caneda, Miguel Ledo, Óscar Loza, Rodellar, Emilio Lozano (Lacruz, minuto 77), Calderón (Diego Esteban, 69), Javito (Achi, 59), Ekain Regil (Bilal, 69) y Juan Antonio Sánchez (Etxeberria, 59).

Árbitro: Rodríguez Carpallo. Amonestó a Petxarroman y Turrientes así como a los blanquirrojos Bilal, César Caneda y Miguel Ledo.

Goles: 1-0,  M. 7:  Alkain, tras una gran contra; 2-0,  M. 68:  Navarro, de penalti cometido por Loza; 3-0,  M. 86:  Losa, recién entrado, fusila libre de marca en el segundo palo.

Incidencias: Zubieta, sin público.

Desde el pasado miércoles la sensación que invade al aficionado blanquirrojo es que la SDL está de vacaciones. Cumplido el objetivo de la permanencia, en Haro se festejó el 2x1, el ansiado (e inesperado) ascenso a la Pro. La próxima temporada el club fundado hace casi doce años figurará entre los 82 mejores equipos de España. Y toca festejarlo en la grada y en el campo.

 La Sociedad Deportiva Logroñés no es que tire la fase de ascenso sin embargo la realidad sanciona que no puede igualar sus fuerzas con Real B, Athletic B o Amorebieta. De momento, en la primera prueba de altura, los riojanos naufragaron.

El 3-0 fue el fiel reflejo de un Sanse lanzado al ascenso.  Pero el marcador exige al menos una cierta explicación. El aficionado txuri urdin tiene razón al pensar que fue escaso; el seguidor blanquirrojo puede argüir que el encuentro sólo se decantó cuando mejor estaba el equipo riojano y con un penalti al menos riguroso.

En cualquier caso, el triunfo del once de Xabi Alonso fue inapelable, especialmente en una primera mitad en la que los guipuzcoanos desbordaron por todos los lados a los riojanos.  El 1-0 fue la mejor noticia de un primer acto blanquiazul. Curiosamente, cuando el encuentro se había igualado, la Real B tiró de vértigo para sentenciar de penalti y alargar la goleada en la recta final. 

Los donostiarras, tras una racha infinita de victorias (ocho de las últimas nueve en juego), miran a la fase de ascenso mientras que la SDL sigue con su rodaje pensando en la Pro. Partidos como el de ayer tendrá hasta 38 más.

Albert Aguilá premió la constancia de Juanpe en portería. El murciano, siempre a la sombra de Jero, volvió a jugar. Fue su debut en liga después de su estreno en el Ruta de la Plata en Copa. Aunque no tuvo responsabilidad alguna en la goleada, el levantino poco pudo hacer ante las continuas llegadas de los donostiarras.

César Caneda y Ledo, siempre exigidos, pudieron frenar el arreón local pero cuando el equipo de Xabi Alonso dio velocidad al juego, las costuras blanquirrojas saltaron por los aires.

El primer gol fue una oda al fútbol. El filial ejerció como tal e hilvanó una obra maestra. Al primer toque, como mandan los cánones:  Ayesa abrió para Pacheco que no tardó en asociarse con Robert Navarro. El hombre con más hambre de gol, habilitó a Turrientes que, al borde del área, tiró la asistencia a Alkain que, por supuesto, al primer toque batió a Juanpe.

Fue el primero de los muchos latigazos que esperaban al cuadro riojano en la primera mitad.

Sólo entró este, el más bonito, el mejor trazado, pero a la media hora la SDL sorteó la ruina por centímetros en dos acciones prácticamente consecutivas. Primero Lobete, con temple, destreza y fiereza, percutió contra la escuadra desde la frontal. Y, a renglón seguido, Turrientes a pelota parada astilló nuevamente la madera.

La Sociedad Deportiva Logroñés, siempre a merced de la Real B, se salvó de milagro. Buscó otro en el área contraria pero el colegio se lo negó. Óscar Loza y Ekain Regil, en el regreso a casa (pertenece al tercer equipo donostiarra), pasaron al ataque en banda izquierda, se asociaron con Juan Antonio Sánchez que cayó al suelo. Pudo ser penalti pero no lo decretó así el colegiado.

Y, al borde del descuento, Óscar Loza se descolgó para desde la distancia probar fortuna ante Ayesa. Fue el último conato de un primer tiempo blanquiazul.

Tras la pausa, la SDL se desmelenó. Se dispuso a discutir el control de juego a los donostiarras y lo hizo. El juego se equiparó y también lo hicieron las ocasiones.

No es que la SDL fuera un vendaval cantábrico pero sí que adelantó sus líneas e insidió al portero local. De hecho, Regil a punto estuvo de igualar en una buena acción desde la derecha.

Cuando más parejo era el encuentro, llegó la acción que descosió al equipo riojano. Debió llegar en la primera mitad pero lo hizo en el 68, cuando Óscar Loza cargó a Alkain que cayó en el área. 

Robert Navarro transformó la pena máxima y hasta ahí llegó el equipo de Albert Aguilá aunque Imanol Etxeberria, con un tímido cabezazo, pudo reabrir el encuentro.

Cabeceó manso, atajó Ayesa y la SDL dijo adiós a sus opciones porque la Real B no perdonó la oportunidad de ampliar distancias.

El recién entrado Sola, que volvía de una larga lesión, se infiltró en el área para, en posición escorada y libre de marca, recoger el rechazo de Juanpe a disparo letal de Turrientes.

Fue el tercero. No hubo tiempo para más. El Sanse, salvo catástrofe, volverá a pelear por el ascenso a Segunda. La SDL no lo hará. Pero su temporada sigue siendo de sobresaliente.