Fácil, repetitiva y con mucho ritmo

Maricruz Sánchez
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Un estudio la encumbró como la preferida de los españoles de todos los tiempos, pero 'María' (1995) fue mucho más que un éxito de temporada: anticipó el reinado de la música latina

Fácil, repetitiva y con mucho ritmo

Cuando ya habían pasado más de 15 años de su lanzamiento mundial, en 1995, un estudio que preguntó a los españoles cuáles eran sus canciones del verano favoritas la volvió a encumbrar: María, de Ricky Martin, lideró el ranking con un 25 por ciento de los votos, seguida de Ave María, de David Bisbal, con un 20. El Aserejé de Las Ketchup, por increíble que parezca, ocupó la tercera posición, con un 15 por ciento de apoyos.
Fuera del podio quedaron, según ese informe, otros pesos pesados de este subgénero, como la Macarena de Los del Río con un (13 por ciento), la histórica Barbacoa, de Georgie Dann, (10 por ciento) y la Bomba, de King África, elegida por el nueve por ciento de los encuestados. 
Así, la duda, surge de inmediato: ¿qué tiene este tema para que triunfe de esa manera, en su día y después? La respuesta es sencilla, como su letra, repetitiva y pegadiza; y danzarina, como su rítmica melodía. 
María es el nombre de un sencillo del cantante puertorriqueño Ricky Martin, incluido en su álbum A medio vivir. Sus autores son Robi Rosa, K.C. Porter, y Luis Gómez-Escolar. 
Lanzado el 21 de agosto de 1995 en las emisoras de todo el mundo, fue el primer single de Ricky Martin certificado en Estados Unidos. Además, se convirtió en la canción principal de la telenovela brasileña Salsa & Merengue en 1996, lo que la llevó a ser muy bien recibida en ese país. Un posterior remix con letras en spanglish y ritmos afrocaribeños elevó al máximo sus cotas de popularidad en Europa, convirtiendo a María en un éxito de ventas en todo el planeta. 
Ricky Martin lo había conseguido. Había situado el sonido de su tierra en el Olimpo del sector. Cuatro años después, en 1999, el mercado estadounidense se estaba abriendo ya lentamente a la música latina gracias a varios intentos de artistas pioneros -desde Santana a Miami Sound Machine- en décadas anteriores. Enrique Iglesias, Jennifer López y Marc Anthony sonaban en las radios de ese país, pero cantar en inglés parecía ser requisito para hacer de lo hispanoamericano un producto popular y digerible.
María ya había demostrado que esa costumbre podía romperse. Y, entonces, llegó la confirmación: Livin’ la vida loca, tema escrito por Draco Rosa.


Millones de copias

La canción alcanzó el número uno en los Billboard y se coronó como uno de los singles más notables de la Historia de la música, al vender millones de copias. Para crearlo, Ricky Martin unió fuerzas con el productor de origen cubano Desmond Child. «La discográfica nos dijo: ‘Suena fantástico, ahora escríbanla en inglés. ¡Nadie va a entender lo que significa ‘la vida loca’!’. Yo les respondí: ‘sí lo harán, no es tan difícil’», relata Child. 
El sencillo rompió las barreras a las que la música latina se enfrentaba en el mercado estadounidense. Una lucha que había iniciado María y que Livin’ la vida loca culminó, convirtiéndose en un ícono. Además de abrirle las puertas de entrada a otros artistas, Ricky Martin se convirtió en una estrella a nivel mundial cuya fama traspasó las fronteras del lenguaje. Durante cinco semanas, el hit estuvo en el puesto número 1 de la lista Billboard Hot 100. Vendió más de ocho millones de copias -la misma cantidad de Hey Jude de The Beatles.