Apertura triste de bares y comercios

Bárbara Moreno
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Entre quejas, resignación y condescendencia abrieron ayer los negocios de hostelería y comercio de La Rioja después de haber estado todo un mes cerrados y aún no han visto las ayudas

Una terraza del centro de Logroño, durante la jornada de reapertura de la hostelería. - Foto: Óscar Solorzano

Por fin llegó el 22 de febrero tan ansiado por comerciantes y hosteleros riojanos para poder abrir sus negocios después de un mes de clausura. De entre los hosteleros, algunos, los menos, han podido ofrecer comida a domicilio o para que los clientes fueran a recogerla. Y entre los comerciantes, también en un porcentaje muy pequeño, han podido vender online durante este mes. Pero aún así, la facturación se ha resentido, y han caído en algunos casos al 100%,  las ayudas no han llegado, y estos profesionales siguen teniendo sus incertidumbres sobre el futuro, sobre si va a haber otro cierre o no, o sobre qué hacer con sus empleados, sobre si sacar a todos del ERTE, o no.

Son todo dudas, y pocas certidumbres. Y lo cierto es que el primer día de apertura de los servicios no esenciales ha sido gris, como el mismo día que amanecía ayer en La Rioja. Aunque algunos comerciantes se  alegraban que en las primeras horas ya habían hecho sus primeras ventas. 

En cualquier caso, los comerciantes se quejaban ayer a El Día de La Rioja de que han tenido que cerrar cuando no ha habido contagio en tiendas, y porque ven cómo han sido los grandes olvidados por los gobiernos porque son los que han tenido que cerrar mientras que los grandes supermercados o por ejemplo Leroy Merlin o Media Markt o los hipermercados «acumulan mucha más gente y la posibilidad de contagio es mucho más alta que en nuestras pequeñas tiendas que controlamos lo que se toca y lo limpiamos, así como el aforo y controlamos también que todo el mundo se limpie las manos al entrar». 

A primera hora de la apertura del comercio ya se vio movimiento en las tiendas de grandes marcas como Inditex, donde muchos fueron a descambiar productos que habían comprado por internet. Y otros clientes también fueron en busca de ofertas ya que las tiendas solo pudieron estar abiertas menos de dos semanas en rebajas, y para sorpresa de muchos, las grandes marcas han retirado todos los productos de rebajas (mientras que en un año normal hay restos hasta marzo), y han dejado toda la tienda con la colección de nueva temporada. Sin embargo, desde el comercio local indicaban que ellos tenían que vender primero las rebajas para poder hacer dinero o recuperar algo y sacar más productos de la nueva temporada, aunque es cierto que ya tenían prendas de la nueva colección expuesta.

Día triste en las terrazas

Algunos hosteleros estaban ayer ya celebrando que tenían las terrazas a medio gas, lo cierto es que a pesar de la lluvia, muchos logroñeses salieron a tomarse un café, un pincho, o lo que terciara. Pero las cafeterías por ejemplo sin terraza se quejaban de la apertura de solo un 30% en el interior, teniendo en cuenta que la situación epidemiológica ya está mucho mejor, y porque siguen insistiendo en que «se ha demostrado que los brotes y los contagios no se han dado en la hostelería». 

Ypor otro lado está la preocupación de los hosteleros de bares pequeños como los de la Laurel, San Juan o San Agustín entre otros, zonas en las que buena parte de su clientela es servida en barra y ahora no se puede hacer uso de ella, por lo que muchos han decidido no abrir de momento, ya que en el interior de los bares, y con un aforo del 30% muchos solo podrían servir en una sola mesa.