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Baños despide a su hijo y cardenal universal Martínez Somalo

El Día
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El presidente de la Conferencia Episcopal, Juan José Omella, se ha referido al cardenal riojano como "un hombre que se ha ido con mucha paz". Las muestras de cariño se han sucedido a lo largo de toda la jornada

Decenas de personas se acercaron a mostrar sus respetos en la capilla ardiente - Foto: EFE

Los restos mortales del cardenal Eduardo Martínez Somalo han realizado este viernes su último recorrido por las calles del pueblo que le vio nacer, Baños de Río Tobía, de forma previa a la celebración de su funeral, que marca “un día histórico para el municipio y para la iglesia universal”.

Con estas palabras ha definido esta jornada a Efe alguien que la ha vivido muy de cerca, el párroco de la parroquia de San Pelayo Mártir, del municipio, Luis Antonio Foncea, durante la capilla ardiente abierta hasta pocos minutos antes de que se haya trasladado el féretro a la iglesia parroquial. Foncea, al igual que una parte de los vecinos de Baños de Río Tobía, conoció en persona a Somalo, quien fue asiduo a regresar a su pueblo natal desde el Vaticano en verano, hasta 2013, y coincidió con él cuando tuvo la oportunidad de saludar años antes a Juan Pablo II, de quien este cardenal era “su hombre de confianza”, ha precisado.

Un momento del funeral en la iglesia de San PelayoUn momento del funeral en la iglesia de San Pelayo - Foto: La 7 TELEVISÓN

Al inicio de esta jornada, ha proseguido el párroco de Baños, cuando ha asistido a abrir la capilla ardiente, “ya había gente en la puerta de la ermita que ha querido pasar a despedirse de su amigo Eduardo” y el aforo de 188 personas de la iglesia se ha llenado. 

Después de que decenas de personas se hayan acercado este viernes a la ermita para decir su último adiós al cardenal, quien ostentó el cargo de camarlengo de la Iglesia Católica entre 1993 y 2007, se ha procedido a iniciar la misa funeral, para su posterior entierro en el panteón familiar. Ceremonia oficiada por el presidente de la Conferencia Episcopal, Juan José Omella, quien ha recordado a Martínez Somalo como "un hombre que se ha ido con mucha paz".

El cardenal arzobispo de Barcelona y presidente de la Conferencia Episcopal, ha agradecido el servicio prestado por Eduardo Martínez Somalo a la Iglesia y a la sociedad y ha subrayado que fue "un riojano universal".

Omella ha pronunciado estas palabras durante su homilía en el funeral del cardenal riojano, fallecido hace una semana en El Vaticano, donde llegó a ser Camarlengo de la Iglesia.

El presidente de la Conferencia Episcopal ha presidido la ceremonia, oficiada junto a una docena de cardenales, arzobispos, obispos y sacerdotes, en la iglesia parroquial de Baños de Río Tobía, el pueblo natal del cardenal riojano, a donde ha sido conducido su féretro desde El Vaticano.

Al funeral han asistido, entre otros, la presidenta del Gobierno de La Rioja, Concha Andreu, y el presidente del PP riojano, José Ignacio Ceniceros, entre otras autoridades; ante la reducción de aforo impuesta por las normas covid en el templo, decenas de personas han seguido en una pantalla gigante, en el exterior del templo, la ceremonia, que también ha sido transmitida a través de internet.

Omella, que antes de su destino en Barcelona fue el obispo de la diócesis riojana, ha dado el pésame a la familia del cardenal en nombre de la Conferencia Episcopal y ha incidido en el carácter de "riojano universal" de Martínez Somalo "a quien hay que agradecer las responsabilidades que ocupó en la Iglesia" y "también hay que agradecer lo que fue como persona".

Ha recordado que el cardenal riojano, que falleció a los 94 años, se ordenó sacerdote en Logroño y estuvo destinado en Calahorra antes de iniciar la carrera diplomática, que fue la que llevó durante décadas a ocupar diferentes puestos en la curia vaticana.

"En un momento en el que se oyen muchos reproches", ha dicho, "queremos dar gracias por los consejos que él daba y por todo lo que ha aportado a la Iglesia desde los diferentes encargos que recibió de los Obispos y del Papa".

"Don Eduardo sabía que el esfuerzo, las dificultades, las pruebas no acaban nunca en la vida, más bien habría que decir que aumentan con el paso del tiempo y que llegamos a experimentar que la vida es combate, es lucha", ha asegurado, aunque "quienes nos hemos revestido de Cristo tenemos la certeza de que nos va guiando por caminos de paz, de amor, de reconciliación" y por eso "podemos mirar al futuro con esperanza", ha concluido.

 

"El pueblo le quería una barbaridad"

Las muestras de cariño se han sucedido a lo largo de toda la jornada. “El pueblo le quería una barbaridad por la cercanía que demostraba a todos, tratándoles por igual, y él ha querido mucho a su pueblo, y quiso venir a descansar aquí”, ha resaltado antes del funeral Foncea, uno de los muchos que se han acercado a la capilla ardiente-.

Entre los vecinos y conocidos que han visitado la ermita, se encontraba el sacerdote diocesano Fernando Loza, también sobrino de Somalo, al que se ha referido en declaraciones a Efe como “muy de Baños, de su gente y de las familias”, algo que ejemplifica que “conocía a todo el mundo, y no solo al pueblo físicamente, sino al espíritu de este pueblo”.

Loza, a quien el papa Juan Pablo II concedió el título de monseñor, ha recordado que su tío tuvo “puestos muy delicados” en el Vaticano, donde “ha sido fidelísimo al papa y a la santa Iglesia, y eso consuela dentro de la pena lógica por su muerte”.

“Él estaba deseando volver a Baños de Río Tobía, y me manifestó muchas veces que quería regresar a este pueblo a descansar en la tumba familiar con sus padres, sus hermanos y sus familiares, y lo hemos cumplido, lo hemos traído desde el Vaticano para cumplir ese deseo”, ha subrayado.

Ha mostrado su “consuelo” personal por el hecho de que los restos mortales de este cardenal “hayan pasado las últimas horas con la Virgen de los Parrales”, cuya figura preside el retablo de esta ermita y se sitúa justo encima del ataúd.

“Aquí, a los pies de la Virgen están su cadáver y los restos mortales, pero confío en que su alma y su corazón estén más arriba, en el corazón de la Virgen”, ha expresado el sacerdote.