Vecinos de Herrerías denuncian la degradación del entorno

El Día
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Los alrededores de la Iglesia de Palacio es, desde hace años, lugar de encuentro y pernoctación de personas sin hogar

Un indigente descansa en un banco frente a la Iglesia de Palacio. - Foto: El Día

Los vecinos del entorno de la calle Herrerías de Logroño se quejan de la presencia en los alrededores, especialmente en la pequeña plaza ubicada frente a la Iglesia de Palacio, de personas sin techo y de que algunas de ellas pernoctan en los bancos. Según los vecinos, «consumen alcohol» en la vía pública y en alguna ocasión «se han producido peleas entre ellos».
En concreto se trata del entorno formado por las Calle Herrerías, Calle Marqués de San Nicolás y Travesía de Palacio y la Plaza de Santa de Ana, en pleno centro de la capital.
«Antes bajaba con mi hijo al parque infantil pero desde hace un tiempo ya no lo hago» comenta uno de los vecinos, que lamenta que se apropien del espacio reservado a los niños. Algo que según explica a este diario le ha pasado a muchas de las familias de esa calle. 
Estas personas han convertido esa plaza y los aledaños en su hogar, allí comen, se reúnen y hasta hacen sus necesidades , «el olor a orín es insoportable».  Al finalizar el día, en la zona pueden verse latas vacías, bolsas de plástico y otra serie de desperdicios; imagen que los vecinos soportan diariamente.
Según explican, en esa zona también se concentran alguna personas drogodependientes que consumen a plena luz del día y en alguna ocasión se ha producido algún tipo de altercado. Lamentan que los niños tenga que ver algunas escenas  desagradables. 
El barrio ha recibido en la ultima época la llegada de parejas jóvenes que empiezan a tener hijos, explican desde la comunidad de vecinos  y se quejan de que no se pueda disfrutar de los espacios públicos del barrio, especialmente de las instalaciones de la plaza de Santa de Ana, justo enfrente de la Iglesia de Palacio. 
Denuncian que estás personas «se han adueñado de los bancos»  durante el día. Por la noche los usan para dormir y otros se acuestan debajo de los soportales de los edificios cercanos a esa plaza. 
«La situación se está alargando demasiado y estamos hartos, ya no sabemos que hacer», explican. Muchos vecinos tiene cierta sensación de inseguridad, especialmente en la noche «cuando vuelven a casa o salen a dar una vuelta».
«La zona se está degradando», denuncian, «se acumulan muchos desperdicios y cada día la plaza amanece con cartones de vino, botellas de cerveza y basura».  Una situación que afecta tanto a las viviendas de esas calles como a los negocios de la zona. 


IMAGEN DE CIUDAD.Otro vecino, critica que esta imagen de la ciudad se produce enfrente de la Iglesia de Palacio, un monumento muy visitado. «Veo a los turistas acercarse al tablón informativo y taparse la nariz por el olor mientras leen la historia del templo, es una pena».
 Creen que en pleno centro histórico de Logroño, unos de los principales puntos de paso de turistas, «la imagen que se proyecta de la ciudad es mala».
La situación de crisis sanitaria, provocada por la pandemia de la  Covid-19, ha incrementado la inquietud de los vecinos, ya que según denuncian, muchas de estas personas «no llevan mascarilla o no la usan correctamente». 
«En estos momentos este tipo de actitudes te producen cierta preocupación y muchos vecinos tienen cierta sensación de inseguridad», comenta un vecino.
En los últimos días han notado una mayor afluencia de personas sin hogar, lo que ha agravado el problema. 
Los vecinos están organizándose para estudiar emprender algún tipo de acción reivindicativa y pedir al consistorio que tome algún tipo de medida para buscar una solución definitiva para su barrio. Creen que la actuaciones llevadas a cabo hasta el momento han supuesto solo un parche que no ataja de raíz el problema. El sentir mayoritario de todos es el mismo; están cansados de soportar estas situaciones cada día y ver como van empeorando.  
El Día de La Rioja contactó con el Ayuntamiento para conocer su versión sobre esta queja vecinal de esta zona de la ciudad sin que finalmente haya habido respuesta por parte del consistorio.