7 dolorosos segundos

Gonzalo Ortega
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Rioverde Clavijo, que tuvo posesión para ganar o forzar la prórroga, terminó derrotado por Alimerka Oviedo con un triple sobre la bocina de Raúl Lobaco en un insólito final en el Palacio de los Deportes

Los jugadores del Clavijo se lamentan en el banquillo. - Foto: Óscar Solorzano.

Infinidad de cosas que pueden pasar en siete segundos. Pero sobre todo, hay deportes en los que siete segundos son un mundo. Uno de ellos, el baloncesto. El Clavijo, en los últimos siete segundos del partido,tuvo posesión para ganar ( 78 iguales) y terminó perdiendo frente a Alimerka Oviedo con un 'buzzer beater' de Raúl Lobaco, MVP del partido, pese a haber remado durante todo el encuentro, reponiéndose de una desventaja de hasta 14 puntos y que se convirtió en hasta ocho puntos a favor al empezar el último cuarto.

El enfrentamiento no comenzó bien para los intereses de Rioverde Clavijo, que terminó los primeros diez minutos nueve puntos por debajo y con mucho acierto desde el tiro exterior del conjunto ovetense, en un pequeño adelanto de donde iba focalizar su juego el equipo visitante, ante un Clavijo donde solo destacaron al principio Tamba y un tímido Nicolau.

El segundo parcial cambió completamente el guion que se había visto hasta el momento. Alimerka Oviedo se vio superior y, muy confiado en la victoria y respaldado por la renta que le avalaba (21-35), se dejó llevar ante un Rioverde Clavijo que comenzó a encontrarse mejor, a fluir más con su juego y a dejar crecer a sus figuras como Tamba y Kolo, con los que se empezó a vislumbrar un atisbo de que repetir victoria era posible. Sin rastro alguno de la eficacia anotadora que había registrado el cuadro asturiano en los primeros compases, el partido se fue al intermedio con 35-38 y todo por decidir.

El tercer parcial vino a ser una confirmación de los últimos minutos que se habían visto de juego en el Palacio. Un colosal Yasin Kolo, que crecía sobre el parqué poco a poco, volvió a encontrarse con su mejor versión, e incluso algo unas décimas superior a lo que había  jugado previamente con Clavijo, para echarse al equipo a la espalda y conseguir, triple y dominio de la pintura mediante, ponerse cinco por delante  y firmar un parcial de 13/5 para encender por completo al Palacio de los Deportes.

No obstante, otro arreón ofensivo de Alimerka Oviedo con dos triples, empató el encuentro a 50, en lo que ya se podía prever otro final no apto para cardíacos en Logroño. Ahí estaba Kolo, empeñado en ganar el partido protagonista una vez más para poner por delante al Clavijo con otro triple y un abusivo dominio bajo aro que, acompañado de una solida defensa, ponían a la escuadra de Jenaro Díaz cuatro por delante (57-53) a falta de una jugada con posesión local. Llegó el turno de David Knudsen, que, sobre la bocina, forzó un triple y tiro libre adicional para que los locales disfrutasen de la renta más alta antes de empezar el último y decisivo parcial (61-53).

Y con una renta de ocho que el Clavijo no supo administrar, comenzaron a sobrevolar los fantasmas en el Palacio. Con canastas rápias, pérdidas y falta de experiencia para gestionar una ventaja así, el partido se volvió a ver empatado con un Lobaco que seguía sumando puntos y un Alimerka Oviedo que había vuelto a encontrar esos necesarios puntos desde la línea de tres (66-65).

Comenzaron a intercambiarse las canastas, Jenaro quitó del campo a Kolo y el Oviedo lo leyó a la perfección para regresar al partido y empatarlo a 73 a falta de dos minutos y medio.

En ese tiempo los dos fallaron hasta que el conjunto ovetense se adelantó (73-75) a 1.09; Alberto Moreno empató a 52 segundos y el Oviedo, cómo no, recuperó el mando con un triple de Lobaco a falta de 38 segundos que Knudsen fue capaz de responder e igualar la contienda a 78 con medio minuto por delante. Una intensísima defensa de los locales le permitió tener todo a favor para protagonizar otro final soñado en el Palacio o, en su defecto, otra prórroga.

Sin embargo, en un abrir y cerrar de ojos, todo se torció. En esos 7 segundos, Knudsen sacó de fondo y en lugar de buscar a Alberto Moreno, combinó con Txemi, que perdió la posesión de manera inexplicable cuando cruzaba la línea divisoria. El caos se volvió aún mayor cuando Jenaro Díaz, frustado, lanzó un feo gesto a la grada de animación del Clavijo. Y la puntilla la puso Alimerka Oviedo, a falta de 2,9 segundos, cuando paró el partido para organizar su jugada y la ejecutó a la perfección: Raúl Lobaco, el jugador más en forma de los ovetenses, anotó el decimotercer triple de los visitantes y silenció el Palacio de los Deportes, incrédulo por el desastre que acaba de presenciar. Una más que necesaria victoria que se rozó con la punta de los dedos pero que terminó en pesadilla.

FICHA TÉCNICA.

RIOVERDE CLAVIJO. Moreno (11), Peñarroya (2), Txemi Urtasun (3), Nicolau (13), Tamba (12) -quinteto inicial- Alex Urtasun (3), De Pablo (6), Arbosa, Yasin Kolo (20) y Knudsen (8).

ALIMERKA OVIEDO. López (2), Chapela (2), Horton (9), Sanz (1), Martí (7) -quinteto inicial- Duskac (15), Josep Pérez (8), Stuckman (11), Elisias, Cosialls y Lobaco (26).

PARCIALES. 14-23, 35-38 (descanso), 61-53 y 78-81 (final).

ÁRBITROS. Esteve, Munar y Fanes. Excluyeron por faltas al visitante Martí.

INCIDENCIAS. Alrededor de 1.200 aficionados en el Palacio de los Deportes de La Rioja.