"Son muy pocos los privilegiados que pueden salir del armario"

El Día
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Hablamos con Javier Alfaro, periodista y portavoz de GYLDA LGTBI+

Javier Alfaro, acostumbrado a escribir en esta sección, disfruta de su Código de Barras en el Picasso. - Foto: Ingrid

De su pluma, sin segundas, salieron veintiún Código de Barras y ahora es él el protagonista de esta sección. Hablamos de Javier Alfaro (Logroño, 1989), portavoz y secretario, monta tanto, de la asociación anteriormente conocida como GYLDA(acrónimo bajo el que se enconden las siglas de Gays y Lesbianas de Aquí) pero que ahora ha mudado su denominación a GYLDALGTBI+, una concatenación de letras tan reconocibles como el abecedario. 

Le hubiera gustado hablar de GYLDA en el difunto Asterisco, una víctima más, como tantas, de la pandemia. La cita, condicionada por las obligaciones laborales de sus antiguos compañeros, tiene lugar en el Picasso. La elección matinal viene de la mano del consabido café con leche y un bocatita «de jamón curado, pimiento y huevo». «Es uno de los pinchos que más me suelen gustar aunque cualquiera de la barra del Picasso me vale. Un bocatita con una Alhambra o una tostada es mi opción preferida», informa.

Atendidas las justificaciones gastronómicas pertinentes, Alfaro va al grano. Reconoce que las siglas que representan a su colectivo son múltiples «como lo es la diversidad sexual». «Hay muchas etiquetas dentro de esta minoría pero nosotros, por ejemplo, no añadimos la 'Q' y hemos optado por estandarizar las siglas LGTBI+ que creemos que son de sobra conocidas», agrega.

La cita sirve para conmemorar que hoy se cumple el primer aniversario del Centro LGTBI+ de La Rioja (Avenida Colón, 37), servicio implantado por el Gobierno regional y que cuenta con el apoyo de profesionales procedentes del ámbito del Derecho, el Trabajo Social, la Psicología y la Sexología.

Aunque se definen a sí mismos como minoría («porque la heterosexualidad es lo dominante»), da la sensación de que el armario está abierto de par en par. «¿Cada vez es más visible el hombre gay blanco? Sí. ¿La mujer lesbiana blanca?También. Pero en todos los sitios no es así. Los hispanoamericanos, por su herencia religiosa, tienen muchos problemas a la hora de exponer su orientación sexual. Lo mismo se puede decir de los musulmanes o de otras minorías étnicas», ejemplifica.

En su opinión, «son muy pocos los privilegiados que pueden salir del armario o mostrarse como son», se despide antes de que la conversación derive en temas muchos más pedestres y mundanos.