«Logroño es una ciudad perfecta como laboratorio de ideas»

Javier Alfaro P.
-

El arquitecto Javier Peña, cabeza visible de Concéntrico, relata cómo se gestaron sus primeros proyectos en la capital y lo arduo que fue ponerlos en marcha

El arquitecto Javier Peña posa en el parque Felipe VI de Logroño, uno de los más nuevos de la ciudad. - Foto: Óscar Solorzano

El arquitecto Javier Peña (Logroño, 1985) es el alma de las propuestas creativas urbanas más rompedoras de Logroño en los últimos años, Concéntrico y Lovisual. El primero,  el festival internacional de arquitectura y diseño de Logroño ya prepara su novena edición para mayo y la décima para el año que viene. El segundo, necesitado de apoyo económico del comercio local, están en pausa «hasta que la situación mejore un poco» pero ya con una nueva idea «rompedora y diferente pensada para la siguiente edición que será el año próximo o quizá en 2025».

Aunque pueda parecer que Javier Peña solo se dedica a estos proyectos, no para. Reconoce que lo suyo no es construir edificios ni diseñar viviendas, sino más bien, realizar labores de consultoría urbana, además de dar clases, comisariar exposiciones o, incluso, ser jurado de un festival de cine. Muchas de estas cosas heredadas de su primer trabajo en el estudio de Ariadna Cantís, comisaria de arquitectura, que le abrió los ojos a una realidad muy amplia.

Antes de Concéntrico ya hubo ensayos y pruebas, en Logroño y en otros lugares. «Esto no llega de la nada, yo empecé a hacer proyectos desde la carrera, y ya en la Escuela de Arquitectura de Madrid, siempre tenía curiosidad por los espacios urbanos, por la ciudad y cómo se entiende el lugar en el que se vive».

Aunque afirma que cada vez va realizando «menos proyectos», ha presentado muchas ideas a diferentes concursos y propuestas de ciudades e instituciones. Por eso, también apostó por su ciudad desde el inicio. Al principio en Logroño Verde, pero pronto ganó la muestra de Arte Joven con Flux Ciudad «que eran 260 papeletas electorales con fragmentos del Plan General Municipal que permitía que cualquiera propusiera sobre él a modo participativo»; también presentó el Bingo Urban Tour, «un fake para hacer turismo por nuevos barrios sin identidad», Ciudad Doméstica, proyectos en otras ciudades... «y en todo ese camino, perseguía los mismos objetivos que Concéntrico pero sin su implicación y relevancia al ser cosas individuales».

Los inicios tampoco fueron fáciles. «De todos los emails que envié con el proyecto inicial, la mayoría quedaron sin respuesta. Desde la primera reunión que tuve en el Ayuntamiento pasaron meses hasta que nos reunimos en enero de 2015 para presentar en marzo de ese año con Garnica, la Fundación Cultural de los Arquitectos de La Rioja, la Esdir y algunos más, y desde entonces hasta ahora».

«Desde el principio se ha invitado a repensar las formas de vivir y de compartir el espacio, con más éxito y repercusión de lo que imaginábamos, porque se hace en Logroño no solo porque yo sea de aquí, sino porque las dimensiones de Logroño lo hacen un lugar perfecto como laboratorio de ideas».