«Estamos en riesgo de perder una lucha de años»

Mónica Burgos
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Marea Blanca y Amnistía Internacional unieron sus movimientos para luchar por el acceso al aborto en La Rioja. Ahora, temen la pérdida de años de esfuerzo y consecución de derechos

Marea Blanca y Amnistía Internacional organizaron diferentes encuentros con ciudadanos y autoridades. - Foto: El Día

Cambiar la realidad y conseguir un derecho fue el motor que llevó a la unión de Marea Blanca y Amnistía Internacional el pasado 2021, desde entonces, ambos movimientos suman sus fuerzas para lograr la consecución del acceso a la interrupción voluntaria del embarazo dentro de la comunidad de La Rioja.

«Lo que hicimos fue poner en blanco y negro nuestra  preocupación porque no se estaba garantizando ese derecho, si no que las mujeres de La Rioja se veían obligadas a salir fuera de la comunidad con todo lo que ello implica, incrementando aún más su situación de vulnerabilidad» señala Zoralys Rojas, miembro de Amnistía Internacional La Rioja.

En el primer tramo de lo que sería una carrera de obstáculos por la consecución de la prestación, su objetivo era apelar a la sociedad civil y hacerla consciente de la realidad en torno a la problemática, para lo que organizaron una la charla coloquio con personal médico, de ginecología, enfermería, y colectivos de mujeres entre otros. 

El segundo abordaje se orientó hacia los grupos políticos del Parlamento de La Rioja, para lo que, en mayo de 2021, organizaron una mesa de diálogo en la que participaron mujeres parlamentarias de todos los partidos políticos, a excepción de Vox. «Sirvió para colocar ese tema en la agenda parlamentaria del momento».

Un tercer paso decisivo fue la reunión con la consejería de Salud y la gerencia del SERIS, cuando se consiguió la puesta en marcha del centro de atención sexual y reproductiva de La Rioja, 'La Casita'. «Fueron reuniones en los que se asumieron compromisos y estuvimos detrás presionando».

En 2022 llega la nueva ley de aborto que, expresa Zoralys, «nos da un marco todavía más fuerte para que la excepción no se siga convirtiendo en la regla en La Rioja». 

Es en octubre de 2022 cuando la consejería de Salud de La Rioja de la pasada legislatura informa de que se está trabajando para realizar los abortos voluntarios en el hospital San Pedro, y en febrero del 2023 cuando finalmente aseguran que las intervenciones ya se estarían realizando por el método los farmacológico en la comunidad, y que se contemplaba la incorporación de profesionales de otras comunidades para ejecutar los quirúrgicos. «Para nosotras fue un anuncio y un logro muy importante».

Volver a empezar. Sin embargo, el final de la pasada legislatura y el cambio de Gobierno sitúan de nuevo esta problemática en un limbo en el que prima el silencio y la falta de explicaciones, pero también la certeza de que las mujeres riojanas siguen teniendo que salir fuera de la región para poder interrumpir voluntariamente su embarazo cuando se requiere el método quirúrgico. «Estamos muy preocupadas porque hay un riesgo alto de que los logros alcanzados se vean revertidos, y nos preocupa enormemente porque ha sido una lucha de años, no solo nuestra, si no de las que nos precedieron».

Marea Blanca y Amnistía Internacional regresan en 2024 a una batalla que, aunque nunca cesó, creían avanzada. No obstante, el ánimo y la fuerza no decaen, y ya abordan las estrategias y líneas de actuación con las que seguir avanzando. «Este año es como arrancar desde cero, aunque esta vez con el amparo de la ley para que se prime el derecho humano para las mujeres riojanas, y evitar que se dé validez jurídica a quitar las garantías fundamentales de las mujeres».