"Hay que flexibilizar la normativa urbanística en los pueblos"

Gustavo Basurto
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Desde el 13 de septiembre, Jorge Loyo Mendoza preside esa especie de asamblea de alcaldes que es la Federación Riojana de Municipios, que representa al municipalismo y está llamada a defender los intereses de los 174 ayuntamientos de la región

Jorge Loyo, en la sede de la Federación Riojana de Municipios. - Foto: Ingrid

A Jorge Loyo (1973) no le hace falta patear el terreno para conocer lo que se cuece en los pueblos y lo que les hace falta, porque es alcalde de un municipio (Anguciana) que no llega al medio millar de habitantes, se gana la vida como agricultor cerealista y forma parte de la Federación Riojana de Municipios (FRM) desde hace años, antes como miembro de las directivas en los mandatos de José Miguel Crespo, Roberto Varona y Daniel Osés, y ahora como presidente, tras tomar el relevo del exalcalde de Nalda cuando fue nombrado consejero, precisamente de Política Local. 

¿Ha habido tiempo de poner ideas en marcha en estos cuatro meses?

Tengo la ventaja de que como formaba parte de la Junta de Gobierno anterior, mucho del trabajo que teníamos iniciado con Daniel es más fácil de mantener. Estamos intentando darle un nuevo impulso a la Federación, llegando más a nuestros alcaldes, alcaldesas y concejales y que los ciudadanos sepan para qué está la FRM. Queremos divulgar nuestra labor, que es servir de apoyo a todos los alcaldes y alcaldesas.

La Federación tiene el cometido de prestar ayuda a los municipios, aunque por lógica parece que son los pequeños los que la necesitan. 

Atendemos a todos, desde pequeños a otros más grandes, cabeceras de comarca e incluso a Logroño, porque al final representamos a todos los municipios en todos los órganos y foros en los que estamos. Es cierto que nuestro labor más importante y donde queremos estar es el pequeño municipio, que al final es donde el alcalde o alcaldesa tiene más complicado el trabajo, porque dispone de menos personal, asesores y menos concejales. Ese apoyo logístico lo seguiremos ofreciendo e incluso incrementándolo, con acciones de formación y asesoramiento para que tengan la mayor información y puedan ayudar a sus vecinos.

¿Y la Federación recibe suficiente respaldo oficial para esa tarea?

No nos podemos quejar, aunque si hablas con cualquier alcalde todos diremos: 'que hay de lo mío'; eso va en el ADN del cargo y en una región con 174 municipios, muchos de ellos muy pequeños, aún más, aquí la conexión es más directa con los consejeros o el presidente, porque coincides en muchos sitios. Con la legislatura pasada, pasamos cuatro años complicados, por la atención, por el cambio de gobierno (Gobierno de La Rioja) o por lo que fuera, pero ahora el apoyo de la Consejería de Política Local y del presidente del Gobierno de La Rioja es total. Quieren contar con nosotros, porque somos una herramienta para llegar a esos pequeños municipios que necesitan apoyo.

Usted es alcalde de un pueblo de menos de 500 habitantes. El reto demográfico lleva décadas en las agendas de todas las administraciones, pero el medio rural pierde población. ¿Qué está fallando?

Me gustaría saberlo, porque si lo supiera sería el primero en poner todo el trabajo y las horas necesarias para revertirlo. Yo tengo un símil: el reto demográfico es como un tren en marcha al que vemos venir, pero no sabemos qué hacer para que no pase ni descarrile. Este Gobierno (regional) ha empezado a tomar medidas. Pero es cierto que es un problema que no sabemos  muy bien dónde reside...no sé si es el propio avance de la sociedad, el modelo de vida en el que queremos tenerlo todo cerca y muy rápido o el tema de las comunicaciones. La pandemia nos demostró la seguridad que ofrecen los pueblos y que vivir en ellos te garantiza esa atención personal que no se da en las ciudades. En la ciudad puedes vivir en un bloque de pisos y no te encuentras con el vecino, pero en un pueblo si un día no se ha levando la persiana de un vecino, terminan llamando a los hijos para preguntar qué pasa. Quizás esa comodidad y esa afinidad que tenemos en los pueblos no sabemos transmitirla y venderla. 

Sin empleo es difícil que los jóvenes se queden en los pueblos. ¿Se puede hacer algo desde los ayuntamientos?

Se puede y debemos hacer algo. A mí me preguntaron qué le iba a pedir a los Reyes Magos como presidente de la Federación y dije que trabajo en los pueblos. Los avances que ha habido en la agricultura y la ganadería, que nos daban trabajo en los pueblos, han hecho que lo que antes llevaban diez o doce familias ahora lo llevan una o dos personas. Antes en una bodega trabajaban 600 personas y ahora con la mecanización se necesitan muchas menos. Pero también es muy importante también facilitar la vivienda para la gente joven, que a lo mejor tiene un terreno de su padre o de su abuelo y quiere vivir en su pueblo. Y las propias administraciones, ya sea la local, regional o nacional, hacen difícil desarrollar esa vivienda, porque hay planes generales o desarrollo de polígonos. La gente no entiende que desde la administración se le pongan trabas para hacerse una casa en un terreno que tiene en su pueblo para quedarse a vivir.  

¿No hay apoyo oficial para promover vivienda en los pueblos?

Me consta que a través del Instituto Riojano de la Vivienda (IRVI) y desde la Consejería se van a tomar medidas, con ayudas a la rehabilitación para que los jóvenes puedan vivir en los pueblos. Pero hay una asignatura pendiente, que es que desde Logroño no se puede legislar lo mismo que para Anguciana o para Valdemadera. No se trata de hacer urbanismo a la carta, pero sí facilitarle las cosas a ese hijo del pueblo que quiere quedarse a vivir y criar allí a sus hijos. 

¿Sobra rigidez en la normativa urbanística?

Los planes generales son muy genéricos y no es lo mismo desarrollar 30.000 metros cuadrados en Logroño que 5.000 en un pueblo. Hay que cambiar esto y facilitar no solo ese desarrollo sino la propia rehabilitación de una vivienda. Evidentemente hay que cumplir la ley de residuos o la de eficiencia energética, pero no cuesta lo mismo tirar una casa en Canales de Sierra, que hay que hacer un transporte de residuos y escombros, que derribarla en Logroño. Somos reos de la propia normativa y hay que flexibilizarla para que la gente vuelva a los pueblos. Desde los municipios tenemos que facilitarles las cosas a quienes quieren mantenerse en los pueblos y montar sus empresas, ponerles la alfombra roja para que esas inversiones lleguen al medio rural. 

¿Falta suelo industrial?

No lo sé, pero igual hay mucho y está donde no debe estar. Igual hay que tener suelo industrial en mi pueblo, pero no 30.000 metros, porque quizás baste con una parcelita de 500, que es lo que el herrero, el fontanero o el electricista quiere para mantenerse; ese es el ejemplo. 

¿Hay competencias que sobrepasan la capacidad de gestión de los pequeños núcleos?

Hay que cambiar la mentalidad desde la propia administración. Muchos alcaldes se quejan de que la normativa y el papeleo que hay que hacer es el mismo teniendo un secretario una hora a la semana que en el Ayuntamiento de Haro, que tiene diez funcionarios o el de Logroño, que tiene muchos más. Para solicitar fondos europeos, un pueblo pequeño tienen que cumplir los mismos requisitos que un municipio grande.  Necesitamos flexibilidad, porque en La Rioja el 37 por ciento de los municipios tienen menos de cien habitantes; ¿cómo van a acceder a fondos europeos si no tienen un auxiliar o un secretario que le haga ese trabajo y que a la vez tiene que llevar la contabilidad, el padrón y no sé cuántas cosas más. Por eso, desde la Federación estamos impulsando que se facilite esa gestión para poder solicitar los fondos europeos y que lleguen.

¿Y debe ser el Gobierno regional quien tutele cuestiones como la gestión de esos fondos o en el planeamiento urbanístico, que exceden a la capacidad de esos pueblos?

Ahí va a estar la Federación Riojana de Municipios y queremos ser el apoyo para esos alcaldes que en un momento dado no sepan qué hacer o donde acudir. Primero, porque representamos a los 174 municipios en todos los órganos, como en la Federación Española de Municipios. Cada vez hay menos población y cada vez cuesta más tener un alcalde, por lo que queremos desde la Federación que se sienta apoyado y querido para seguir teniendo pueblos.

Empleo, vivienda...También son importantes las infraestructuras de comunicación. ¿Cómo está el mundo rural riojano en ese capítulo?

Cualquier alcalde diría que mal, porque siempre pedimos más, pero creo que se va haciendo un trabajo y en carreteras, aunque todo es mejorable, no hay malas comunicaciones. En La Rioja es fácil acceder a todos los sitios y se acaban de licitar reparaciones de carreteras. Donde sí tenemos que mejorar en las comunicaciones a efectos de fibra óptica y cobertura de internet. No puede se que en 2024 haya pueblos que todavía tengan una cobertura de redes sea muy deficiente, pero me consta que desde la Consejería se va a invertir y se instará al Gobierno central para que lleguen inversiones. La gente ahora pregunta por el wifi y la cobertura de internet hay que hacer que el teletrabajo llegue, como llegó en la pandemia. Hay que incidir en eso ante todos los gobiernos.

Hay problemas recurrentes en Cameros con la telefonía móvil y cobertura de internet muy pobre en otras, como en Ocón. ¿Es admisible que ocurra esto en pleno siglo XXI?

Sí, nos lo transmiten y nosotros lo hemos expuesto en todos los foros en los que estamos, tanto en la Delegación del Gobierno para las competencias nacionales, como en otras administraciones. Yo, al menos, durante estos cuatro años de mandato  trabajaré para que el cien por cien de los municipios tengan buena cobertura, independientemente de qué ayuntamiento sea. 

A esos problemas se le suman los robos de cableado de cobre en tendidos de telefonía. ¿La despoblación propicia inseguridad al sentirse los ladrones menos vigilados?

Desde la Federación, con la colaboración de la Guardia Civil, vamos a tener unas jornadas sobre videovigilancia, porque muchas veces una cámara bien puesta, que no es un 'gran hermano', evita que los cacos se lleven lo que no es suyo o a lo que los municipios nos cuesta tanto. Evidentemente, los alcaldes estamos preocupados, ya no solo por los robos en las casas, sino también por los bienes municipales, por los cables o como pasó en Foncea, que se llevaron un tendido de la noche a la mañana arrancando los postes. Los ayuntamientos siempre estamos a disposición de los cuerpos y fuerzas de seguridad para colaborar. 

¿Hacen falta más cuarteles?

Más que cuarteles, personal. Nos pasa a todos, que tenemos problemas para tener secretarios, personal...Si hablas con la Guardia Civil, más que cuarteles se necesitan dotaciones, porque antiguamente había en todos los pueblos porque se movían a caballo. Pero es un problema que trasciende de lo local. Evidentemente, el pueblo que tiene cuartel no quiere perderlo, pero si no hay números para tener un cuartel vacío igual es mejor que en el de al lado haya quince o veinte que den un servicio acorde a las necesidades.

Comentaba antes que Agricultura y Ganadería necesitan ahora menos personal. ¿Hasta qué punto es el turismo una alternativa de desarrollo rural?

Hay dos tipos, el turismo vacacional o de verano, que en mi caso, que vengo de Rioja Alta, ya lo tenemos con gente del País Vasco que viene a pasar un mes o dos en verano; y otro de visitas de fin de semana o de una semana que tenemos que vender. No sé si es la solución, porque tampoco esto puede ser Jurassic Park ni debemos abandonar la agricultura, y si queremos enseñar viñas a los turistas hay que tener agricultores, y para que se vean esos rebaños por el campo tiene que haber ganaderos. Tenemos que cuidar nuestros pueblos y el territorio para poder venderlos al turismo. 

Sobre el cuidado del paisaje, hay un debate acerca del impacto de líneas eléctricas y parques eólicos y fotovoltaicos, que, por otro lado, también aportan ingresos a los pueblos. ¿Dónde está el punto justo?Me parece perfecto que se proteja el patrimonio y que no tengamos que utilizar el photoshop para quitar de una foto de un viñedo unas torres eléctricas que lo afean. Pero el otro día escuchaba en una charla que los humanos terminan absorbiendo el impacto visual y llegará un momento en que las torres formarán parte de nosotros. Pero si esos cables se pueden soterrar, como en su día se  soterró el gasoducto que cruza toda La Rioja. Porque lo mismo que todos queríamos tener gas, todos queremos tener móviles, pero no queremos antenas cerca, y queremos coches eléctricos y alguien deberá facilitarnos esa electricidad y a precios económicos. Hay que buscar ese equilibrio, porque al municipio en donde se ponen es como que le ha tocado la lotería, pero los de alrededor se comen las líneas de evacuación. Lo que hay que hacer es que se pueda soterrar o que el impacto visual sea el menor posible. 

¿Qué opina del proyecto de línea de alta tensión Tauste-Júndiz?

Es una luz que se produce en Tauste y se verterá en Júndiz y La Rioja se come la línea, que además pilla zona de viñedos. Igual lo que se genere en Tauste hay que verterlo en Tauste o cerca. El problema es que no hay una legislación sobre redes nacionales y cada promotor hace sus líneas de evacuación. Todo eso evoluciona más rápido que la normativa. La postura de la Federación es favorable al progreso, pero con un criterio de protección, porque si no acabaremos enseñando cables, torres, autopistas, AVEs y no paisajes de viñedo, cereal, girasol o colza. Yo estoy a favor, por ejemplo, de las placas solares, pero no en cualquier sitio. 

¿La Federación se plantea recurrir o alegar contra esa línea eléctrica?

Vamos a verlo y a valorarlo y la Federación se posicionará, porque representamos a 174 municipios. Yo puedo tener mi opinión, pero después cada alcalde tomará la decisión, porque ellos son los que tienen que presentar la alegación, aunque la Federación pueda presentar una genérica, pero siempre avalada por la Junta de Gobierno, en la que estamos 15  que representamos a todas las zonas y a todos los partidos políticos. Creo que es mejor que cada ayuntamiento haga su labor y nosotros asesoremos.

¿Hay que mejorar los consultorios médicos o sería necesario un tercer hospital, por ejemplo en Rioja Alta?

Hay que dejar trabajar al equipo de la Consejería de Salud. Como alcalde, puedo ver los datos a nivel local, pero la Consejería los ve a nivel regional. Lo mismo que faltan secretarios, policías o fontaneros, faltan también médicos. El presidente anunciaba hace poco un nuevo centro sanitario en Logroño, que está en el centro de la región. Por ejemplo, yo tengo en Haro un centro de especialidades al que van especialistas varios días a la semana. Evidentemente nos gustaría tener más, pero realmente ahora nos desplazamos a Logroño para cualquier cosa y por qué para ir al médico. Hay que dejar trabajar a la gente de la Consejería de Salud, que creo que tomarán las mejores decisiones con sentido común, porque eso lo pagamos todos.     

¿Hay suficiente cooperación intermunicipal; es necesario potenciar las mancomunidades? 

En La Rioja somos pioneros en aunar esfuerzos y lo hemos demostrado históricamente, con mancomunidades para compartir gastos de secretarios, de servicios sociales, las tuvimos de recogida de basuras antes de que fusionaran en el consorcio, y las hay de turismo. Hay tres grupos de acción local que trabajan para traer fondos europeos y está el Consorcio de Bomberos. Y la Federación también quiere ocupar ese espacio.