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El autoconsumo solar en hogares se multplica por 14 en 3 años

Feli Agustín
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En 2022 se solicitaron el 60% de las 759 instalaciones con las que cuentan las viviendas riojanas. Sumadas a las de administraciones y empresas alcanzan 1.200; a final de año se esperan 2.000

Instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo entre Villapatro y Avenida de Madrid. - Foto: Ingrid

El autoconsumo eléctrico en España vive su época más brillante, una tendencia imparable de la que La Rioja no es ajena y que, al menos a corto plazo, no parece que se vaya a revertir. 

Así lo indican las cifras oficiales al respecto, que confirman que la energía fotovoltaica para el consumo eléctrico en hogares, administraciones y empresas recorre una curva ascendente, que registró el año pasado su cotas más elevadas, alcanzadas por los precios desorbitados de la electricidad.

Según las últimas cifras, facilitadas por la Dirección General de Transición Energética y Cambio Climático, en la actualidad, las solicitudes para instalaciones solares en los domicilios ascienden a 759, con 3.285 kilowatios y una potencia media  de 4,32 Kw, frente a las 54, con 215 Kw, de noviembre de 2019;esto es, en los últimos tres años las solicitudes y la potencia se han multiplicado por 14. De ellas, el año pasado se registraron 454, esto es, el 60%, con  1.997 Kw de potencia.

Este crecimiento imparable en  las viviendas de la región es similar en el caso de administraciones y empresas y, así las cosas, en conjunto, la Consejería de Sostenibilidad y Transición Ecológica ha tramitado 1.200 solicitudes, que espera que alcancen las 2.000 a finales de este año. 

Así lo avanza el director general de Transición Energética y Cambio Climático, Iván Moya, que señala que, desde que está al frente del departamento, noviembre de 2019, el crecimiento ha sido sostenido, que se acentuó el año pasado debido a las ayudas de la Unión Europea, «y no esperamos menos a lo largo de este año», en el que hay todavía tiempo para presentar solicitudes para las subvenciones de autoconsumo;al respecto, informa de que su departamento recibe del orden de entre 80 y 100 al mes.

Las estimaciones de Jorge García,  vicepresidente de la Asociación Profesional de Instaladores Electricistas, de Energías Renovables y de Telecomunicaciones de La Rioja (AIER), coinciden con las cifras oficiales y considera que el número de instalaciones «ha aumentado por 10», tanto en el caso de particulares como de empresas, debido a las ayudas europeas, lo que ha provocado que «la gente se anime a poner instalaciones».

Además, entiende que «se han puesto más y de mayor potencia»; antes se instalaba «lo mínimo imprescindible» para alcanzar rentabilidad, un asunto que ahora ha cambiado, dinámica que se ha completado con la mayor instalación de baterías, que almacenan la energía. «Más instalaciones, más grandes y baterías son las principales novedades» en la colocación de las nuevas instalaciones fotovoltaicas en hogares y empresas, señala el responsable de energías renovables de AIER.

«Hay mucho movimiento, tanto entre particulares como empresas y administraciones», coincide el director general de Transición Energética, que argumenta que son, principalmente, tres las razones que explican este 'boom'.

Subvención y trámites. Cita las subvenciones para la instalación y generación, procedentes de los fondos europeos para la recuperación Next Generation, que han venido precedidas de cambios normativos en la política nacional, como la eliminación del «impuesto al sol», o mayores facilidades en la tramitación de solicitudes, que han venido acompañadas de avances tecnológicos, lo que ha facilitado el abaratamiento de las placas  o la mejoría de las baterías de almacenamiento. «Y luego que la luz se disparó», añade el director general, que entiende que esta situación hizo reflexionar a la ciudadanía de la importancia de la autonomía energética en un contexto geopolítico internacional convulso.

Razona que una de las grandes ventajas que presenta la transición energética, además de las mejoras medioambientales, la contribución a la lucha contra el cambio climático y la «reducción de la factura» para el consumidor, «también nos otorga una gran independencia energética como país» en la medida en la que «generemos nuestra energía»  ajenos a las circunstancias que afecten a terceros.