La Ciudad del Envase, en un brete

Feli Agustín
-

El Gobierno de Capellán mantiene la Fundación para la Transformación, aunque queda por definir la reformulación de los cuatro planes autonómicos

Simulación del Centro Tecnológico del Envase. - Foto: El Día

A pesar de que Gonzalo Capellán ha mostrado sus reservas hacia cómo, en qué y quién ha gastado los 286 millones que hasta finales de mayo había recibido La Rioja de los  fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, lo cierto es que mantiene, al menos de momento, la  Fundación para la Transformación, el entramado que creó Concha Andreu para gestionar esta ingente suma de fondos europeos, y a la que eximió de dar cuentas al Parlamento regional.

Frente a ella ha colocado a Arturo Colina, que fue durante 20 años director de la Fundación Caja Rioja, y al que ha encargado auditar la gestión de los fondos comunitarios, así como el análisis de los proyectos impulsados para su «reorientación y desarrollo».

Esta tarea, que quiere aportar luz a la «opacidad» y la «falta de información» con la que dijo que se había encontrado, transcurre  de una manera discreta -no ha trascendido nada-, aunque todo apunta a que dos de los planes, los de mayor desarrollo al menos en el aspecto teórico, Ciudad del Envase y el Embalaje y Valle de la Lengua, asistirán a un viraje radical.

Capellán ya mostró durante la campaña electoral su escaso afecto a la Ciudad del Envase, «a las empresas no les interesa», desagrado al que se suma el anuncio de su consejera de Economía de rechazar por «falta de seguridad jurídica» comprar terreno en el polígono El Recuenco de Calahorra, que ha de acoger el propuesto Centro Nacional de Tecnologías del Envase, lo que hace prever un cambio en este proyecto. Algo similar sucederá en Valle de la Lengua, con el que también ha sido muy crítico y después de la polémica que su Gobierno ha mantenido con el director del programa  Voces de la Lengua a causa de su salario.

Fundaciones. Entre las tareas que le quedan pendientes a Gonzalo Capellán figura la de revisar  el funcionamiento de, al menos, alguno de los entes públicos surgidos del Gobierno de Concha Andreu, entre los que figuran las polémicas fundaciones para la Transformación y LaRioja 360.

La primera de ellas está pendiente de la finalización de las auditorías sobre la gestión de los fondos europeos y de la que emanó la Fundación Ciudad del Envase y el Embalaje. Sin director desde que el Ejecutivo socialista cesara en marzo al que era su responsable, Gabriel Díaz Barrio, también parece que tiene los días contados.

Otra cosa es La Rioja 360 Avanza, nacida de la reformulación de La Rioja Turismo, cuyo papel habrá que definir y que no ha hecho sino generar polémica desde su creación. La conversión en indefinidos a dos cargos del PSOE que fueron nombrados a dedo fue el primer conflicto que la afectó, y que el Gobierno solventó eligiendo como gerente a la directora de Cultura, Ana Zabalegui. En abril, el PP denunció que la sociedad pública había iniciado la contratación de la dirección del Festival Actual con un contrato indefinido de 60.000 euros «vulnerando las previsiones del convenio colectivo, que fija como retribución máxima 40.000».