Amigos de la Tierra pide prohibir la caza en Logroño

El Día
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Según está organización, la actividad cinegética se practica en el 20% del territorio municipal y afecta al espacio vital de todos los ciudadanos

Imagen de un cazador. - Foto: Óscar Solorzano

Amigos de la Tierra de La Rioja pide "el fin de la caza en el término municipal de Logroño". En una nota de prensa, la entidad hace una pregunta: "¿Sabías que en el 20 por ciento de la superficie municipal de Logroño se permite la caza?". Existen experiencias nacionales e internacionales que el Ayuntamiento de Logroño podría imitar, tales como el Cantón de Ginebra en 1974, el Estado brasileño de Sâo Paulo en 2018 y el Ayuntamiento de Bilbao en 2019, en los que se prohibió completamente la caza en sus territorios.

Se hizo "al considerar que no sirve más que para generar un negocio para un lobby muy reducido, pero con importantes contactos políticos e institucionales. ¿Por qué no en Logroño?".

"Desde las administraciones públicas habitualmente se impulsa una política ambiental que orbita en torno a la utilización -simplista y contraproducente- de la caza como herramienta prioritaria de gestión ambiental del territorio. Si nuestros gestores evaluaran si cumple con los objetivos que persiguen al autorizarla, se darían cuenta que el modelo basado en la caza es uno de los principales responsables de los actuales despropósitos a los que asistimos, donde la pérdida de biodiversidad es manifiesta", afirman desde Amigos de la Tierra.

Esta política -prosiguen- "resulta indignante en terrenos de titularidad pública y espacios que deberían ser santuarios a la caza, gestionados directamente por las administraciones públicas riojanas. Es más, las políticas así impulsadas están prestando especial atención a un exiguo porcentaje de la población, mientras se ignora que la inmensa mayoría de la sociedad riojana no ejerce la actividad cinegética".

En el caso de Logroño, con más de 8.000 ha, "hemos podido comprobar que la caza se practica en el 20% del territorio municipal a pesar de que la utilización de la caza es una simplificación temeraria de un asunto complejo que afecta al espacio vital de todos los ciudadanos".

El incremento de la demanda de actividades de ocio y tiempo libre en la naturaleza en entornos periurbanos "permite plantearse una vía clara de desarrollo de un sector de servicios ajeno a una actividad minoritaria como la caza, que, además, muchas veces resulta excluyente frente a otros usos, como los recreativos".

Los aspectos relacionados con la conservación de nuestros ecosistemas, la seguridad y el bienestar de los ciudadanos de la capital riojana que paseen por la periferia municipal "parecen quedar relegados a la cola de las prioridades por el Ayuntamiento de Logroño, vista la gestión cinegética (de caza mayor y menor) permitida en el 20% del municipio, concretamente en dos cotos ("Igay", constituido en 2020, y especialmente "El Cortijo", en 2013)".

Y todo ello "incluso a sabiendas de que la presencia de nuestro patrimonio natural es relevante, a pesar de la urbanización e industrialización de la mayor parte del suelo municipal".

Para Amigos de la Tierra, el valor social y ambiental que los espacios periféricos municipales tienen para el público urbano -que las utiliza cada vez más como lugares de ocio desligado por completo de la caza y que valora los componentes recreativos, ecológicos, estéticos y éticos de la naturaleza- "está muy por encima de los aspectos utilitarios y cinegéticos en los que el Ayuntamiento de Logroño parece estar instalado".

"La inmensa mayoría de la población logroñesa, que no practica la caza, demanda otros usos en los espacios periurbanos, ya que las actividades recreativas en la naturaleza aportan diferentes percepciones estéticas, emotivas, de salud y también económicas".

Así, indican, decenas de logroñeses acceden a espacios naturales emblemáticos, como puede ser el Parque de la Grajera o a las orillas del Ebro, atraídos por la presencia de un entorno al aire libre, su todavía riqueza ambiental y por la presencia de espacios no artificializados. Estas consideraciones se vieron acrecentadas en tiempos recientes por la pandemia y el aislamiento que provocó.

Por eso, desde Amigos de la Tierra La Rioja "nos parece oportuno exigir a los grupos del consistorio municipal que, con los impuestos de la ciudadanía logroñesa, todo el espacio periurbano de la capital riojana tenga un tipo de gestión no cinegética".

Para ello, mediante ordenanza municipal, como la del uso y la protección de zonas verdes públicas en la ciudad de Logroño aprobada en 2002 (publicada en el BOR nº 130 de 26 de octubre de 2002), "pedimos al Gobierno municipal que se prohíban los usos cinegéticos y se declare un municipio libre caza, al menos en los territorios de titularidad pública".