Adiós a 76 años de El Barato

Bruno Calleja Escalona
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Primero en Herrerías y desde 1957 en la Plaza del Mercado, la histórica tienda ha sido referente del textil económico. Bajo su letrero de madera, la persiana bajará para siempre el último día del año

Un guarnicionero de la tienda de corcho de Antonio Pascual, que ocupó el local de la Plaza del Mercado antes de la llegada de El Barato. - Foto: Confecciones El Barato

Hay negocios que forman parte de la historia de la ciudad. Y uno de ellos dice adiós. Confecciones El Barato, la histórica tienda que desde 1957 atiende a su clientela en la Plaza del Mercado, echará definitivamente la persiana el día 31.

No siempre fue un establecimiento textil. A este local se trasladaba el 9 de agosto de 1901 la tienda de Corcho de Antonio Pascual desde la calle Sagasta. Aquel establecimiento vendía tapones de corcho de todo tipo desde 2,5 pesetas. El 2 de octubre de 1902, este comerciante buscaba un guarnicionero y dos años después tenía también boteros. 

El origen de Confecciones El Barato hay que buscarlo en la calle Herrerías, donde abría en 1947. Su nombre respondía al gusto de la época, de forma que en otros lugares había también comercios denominados igual, lo que complicaba la labor del cartero. 

Su propietario era Víctor Crespo Andrés, cuya suegra se dedicaba a la venta ambulante. En 1957 trasladaron el negocio a su ubicación actual, manteniendo el anterior como almacén. A la muerte del dueño, su hijo, Víctor Crespo Fernández, y su mujer, Felicidad García Trevijano, natural de Albelda, se hacían cargo del negocio, que vendía desde ropa interior a pantalones de gomas, pinzas, de caballero y señora, además de calcetines o viseras. Recibía los productos de fábrica para ofrecer precios competitivos. A la muerte de Víctor, Felicidad quedó al frente del negocio hasta su jubilación en 2014. Además de la venta en tienda, se desplazaba a los mercadillos de localidades limítrofes. En el piso que hay sobre la tienda, una modista hacía arreglos. En 2009, la casa y el local son reformados, obligando a la tienda a trasladarse a un local provisional en Portales, volviendo poco después al lugar genuino. En 2014, Felicidad colgó el cartel de cierre.

Uno de los elementos más destacados de la tienda es su cartel, inalterado desde hace décadas. El 1 de octubre de 2014, Olga Díez tomó el relevo a Felicidad. Incluyó la venta de ropa de alta visibilidad para empresas y ayuntamientos bajo pedido, además de reparaciones de ropa y de convertirse en punto de paquetería, pero dejó los mercadillos.

La escasa rentabilidad del negocio ha llevado a su actual propietaria a decidir el cierre el día de Nochevieja. Su recuerdo quedará en la memoria popular y en cuadros en los que aparece pintado el local.