"El vino de Rioja se está adaptando a las nuevas tendencias"

Gustavo Basurto
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Es una de las voces más acreditadas en el mundo vitivinícola, como director general de la Federación Española del Vino. Conocedor privilegiado de la Denominación Rioja, ejerció durante casi una década como máximo directivo del Grupo Rioja

José Luis Benítez, en la sede de la Federación Española del Vino, de la que es director general. - Foto: Juan Lázaro

No hables demasiado mal de ti mismo o terminarán por creerlo. La frase es de la escritora belga Amélie Nothomb, pero la secunda con sus opiniones  sobre el Rioja José Luis Benítez cuando no deja de sorprenderse, desde el privilegiado mirador de la Federación Española del Vino, por el exceso de autocrítica en una Denominación buque insignia de los vinos españoles y que, a su juicio, hace razonablemente bien las cosas para evolucionar. Y la de este ingeniero agrónomo con formación en gestión empresarial por el IESE Business School no es un voz cualquiera. Además de director general de la FEV, Benítez preside el Observatorio Español del Mercado del Vino y conoce a la perfección las fortalezas  y debilidades de la Denominación de Origen Calificada (DOCa), donde dirigió de 2008 a 2017 el Grupo Rioja, principal asociación bodeguera de la región, después de haber estado al frente de Bodegas Bretón y de Marqués de Vitoria.

¿Qué pasa en el mundo para que regiones de tanto prestigio como Burdeos, Rioja o Ribera tengan problemas para vender sus vinos?
El problema no es de regiones, sino de la categoría vino tinto. En los últimos meses asistimos a una caída, en general, de la comercialización de vino tinto, tanto en países productores, léase España, Francia o Italia, como en las exportaciones. Chile había reducido en septiembre sus exportaciones en un 25 por ciento y en Francia también están cayendo las ventas al exterior, pese a que el champán, la gran máquina de su exportación, va hacia arriba. Y lo mismo pasa en España, donde por alguna razón, yo diría que coyuntural más que estructural, se está produciendo un cierto parón en la comercialización de tintos que lógicamente afecta más a las regiones en las que estos vinos tienen más peso. 

¿Qué le lleva a pensar que no se trata de una crisis estructural?
Si fuera estructural ya llevaríamos varios años sufriéndola. Es verdad que Rioja tiene unas peculiaridades y además se le han acumulado una serie de factores sucesivos que le han afectado, pero me parece prematuro hablar de crisis estructural. Me sorprende mucho que Burdeos se plantee ya el arranque de viñedos; pero allí hay muchas categorías y no creo que ningún vino de Rioja de la categoría media hacia arriba se plantee el arranque. Sí hay una realidad (caída en las ventas), que desde hace un año es global, aunque haya regiones, que lo estén sufriendo más. A Rioja le ha tocado todo, covid, brexit, aranceles...Un tercio de su exportación iba a Reino Unido, con lo que el brexit le ha afectado por las subidas de impuestos y un retraimiento del consumo.   

Hay un cierto consenso al hablar de un cambio en los gustos de los consumidores hacia otras bebidas o a estilos de vino diferentes a los clásicos. ¿Están tardando denominaciones de origen asentadas, como Rioja, en adaptarse a esas demandas? 
Precisamente Rioja lo hizo muy bien, contra viento y marea, e incluso contra las voces de algunos que ahora dicen que no se hace nada y que en su día no apoyaban la introducción de variedades foráneas y la potenciación de variedades blancas y de plantaciones de blancos, que se está demostrando que fue un acierto diez años después. La viña no es un negocio de año en año, sino para pensar a largo plazo. Es verdad que los blancos están tirando de la demanda y que se está evolucionado, y eso es un fenómeno general en los últimos años; pero no creo que eso sea la crisis de Rioja, porque también se está adaptando y tiene blancos, jóvenes más afrutados, garnachas más frescas, tempranillos frescos... Rioja se está adaptando a esas nuevas tendencias, que son una realidad y no solo no tiene problema con los blancos, sino que van bastante bien y ha sabido responder. Otra cuestión es que es una región de muchos millones de litros. 

Hay en el sector una opinión creciente en favor de priorizar calidad sobre cantidad. ¿Ha habido una relajación en Rioja en ese sentido?
No. He estado mucho tiempo en Rioja, que es una parte muy importante de mi vida, y ahora llevo varios años fuera, lo que permite verlo desde un prisma externo. Uno de los problemas que observo con Rioja es que se está todo el día hablando innecesariamente de problemas que no le importan a nadie y sin embargo la percepción que puede llevarse el consumidor es negativa. Si Rioja sale en los papeles para hablar de problemas, de escisiones, de que determinada bodega es mala..., al final eso genera una mala imagen. Y con esto no estoy diciendo que no haya que informar, pero es algo que no observo de otras regiones españolas. Y Rioja, por su dimensión y sus bodegas, es capaz de adaptarse a todo y se está adaptando. Cuando yo dejé Rioja se acababan de impulsar las nuevas categorías de viñedo singular, de municipio, de subzona, esta última, por cierto, una demanda histórica de algunas organizaciones que abogan ahora por salirse o que dicen que no se les escucha. 

¿Y los pasos dados son suficientes, dado que surgen esas críticas?
Son pasos y quizás haya que afinar o corregir un poquito el rumbo, pero llegar a acuerdos en un sistema de amplias mayorías exige renuncias. Al final, las bodegas grandes son las primeras que se han adaptado a los viñedos singulares y los tienen de muy buena calidad y he visto una evolución tremenda de marcas superconsolidadas a las nuevas tendencias y que son compatibles con quienes optan por mantener la esencia tradicional riojana de la crianza y la madera, porque los consumidores son muy variados. 

¿No ve en esa reivindicación de calidad en lugar de cantidad un posicionamiento de las pequeñas bodegas frente a las grandes?
No se puede decir que lo pequeño es bueno y lo grande malo. Lo primero, porque los grandes tienen de todo y también hay que llegar a los lineales. El nombre de Rioja tira y sigue tirando como buque insignia de los vinos españoles. Su calidad está fuera de toda duda y no hay un único Rioja, porque en una región de más de 60.000 hectáreas y casi 300 millones de litros tiene que haber de todo. Si quieres vender necesitas masa crítica y un conocimiento para que los pequeños de manera generalizada tengan una bandera de entrada que es llamarse Rioja. Esto es un conjunto, pero hay gente empeñada en decir que las bodegas grandes son malas, mientras que la bodega más grande de Australia hace el vino icónico más caro y los vinos de supermercado más baratos y nadie dice que sea mala. Además, las bodegas grandes un día fueron pequeñas hace 20 o 30 años; y a lo mejor una que hoy es pequeña en unos años será grande. En general, en Rioja las calidades son excepcionales; en donde fallamos es en la comercialización.

¿Es aceptable que se vendan en los lineales de los hipermercados crianzas o reservas a 4 euros o menos?
Yo diría que no, pero quizás haya que pensar si ese sistema de categorización tiene sentido o hay que empezar a utilizar otros, combinándolos, porque no se puede renunciar a ellos. Un consumidor al que le explicas que el crianza es mejor que el joven, que el reserva es mejor que el crianza y que el gran reserva es mejor que el reserva y ve en un lineal o en un restaurante un gran reserva más barato que un crianza, no lo entiende. No debería ser así, pero también es cierto que a veces en catas ciegas había vinos baratos que salían muy bien parados. Todo es compatible con avanzar y quizás tiene más que ver con la comunicación y el marketing que con la categorización del producto. 

¿La Ley de la Cadena Alimentaria asegura que no haya bodegas que paguen por debajo de costes de producción? 
Si hay alguna irregularidad, que las habrá, que se denuncien. La AICA (Agencia de Información y Control Alimentarios) es receptiva. Si un viticultor o una bodega tienen una prueba fehaciente de que se incumple la ley tiene derecho a denunciarlo. Hablar en general es injusto y, hasta donde yo sé, en general los precios en Rioja por supuesto que están por encima de costes de producción. Que no me diga nadie que un viticultor de Rioja está coaccionado, porque salvo un porcentaje mínimo de productores hay una fidelidad enorme y es difícil conseguir nuevos proveedores. La Ley de la Cadena lleva funcionado desde 2014 y en general se cumplen los contratos que se firman. Es verdad, que este pasado año el hecho de que el mercado del vino tinto en España esté un poco parado no favorece que tire de los precios en origen.

Rioja optó la pasada campaña por ayudas a la destilación para reducir stocks de vino en bodegas y por la vendimia en verde, esta última con escasos resultados. ¿Son medidas suficientes para salir de la crisis?
Personalmente creo que la vendimia en verde es una medida muy buena para momentos puntuales de crisis, pero en España ni tenemos costumbre ni se entiende. Primero, porque hasta el covid había la obligación de hacerla antes de abril y en España desde Madrid hacia al norte por esas fechas nadie sabe cómo vendrá la cosecha. Cuando a raíz del covid se retrasó hasta julio, se dio margen. Pero falta didáctica para explicar una medida que es muy interesante, porque si un año tienes problemas, puedes dejar de hacer tanto gasto y a cambio recibes un precio equivalente. 

¿Y la destilación?
Ese es otro cantar. Producir vino para destilarlo me parece un error. Con cargo a los contribuyentes, se destila algo que se ha producido; la solución es no producirlo. Y puedo entenderlo más en vinos sin DOP o IGP, pero si para algo deberían servir esas figuras es para regular la oferta y tienen la posibilidad de hacerlo. Salvo circunstancias excepcionales, pretender recurrir a la destilación me parece un error. Cuando un conjunto de productores tiene un problema de mercado, lo que puede hacer es regularlo, algo que ha hecho Rioja este año limitando los rendimientos, reduciendo el rendimiento de transformación y con medidas para reducir los litros disponibles, lo que me parece más económico y lógico que recurrir a medidas costosas y que no alivian.

¿Veremos arranque de viñedo en Rioja, como se plantea en Francia?
No tengo ni idea, pero ojalá ni se lo plantee nadie. Creo que Rioja tiene capacidad para vender lo que produce y antes de arrancar, me parece más lógico plantearse otras medidas de contención de la oferta. 

Ante la caída de ventas en clientes clásicos, como Reino Unido, y la situación en Rusia/Ucrania, ¿hacia dónde habría que orientar la búsqueda de nuevos mercados? 
Rioja lleva muchos años como líder de imagen del vino español, porque junto con Jerez es la siguiente región en exportación y diferenciación de mercados. Evidentemente si tus mercados tradicionales dejan de comprarte, tienes que buscar otros. Y creo que lo están haciendo.

¿Se equivoca la asociación alavesa de bodegas Abra si se sale de Rioja?
Tanto si hablamos de salirse del Consejo Regulador como de la Denominación me parecería un error. Se critica mucho el sistema de toma de decisiones en Rioja y por eso alguna asociación ha decidido dejarlo (el Consejo regulador), pero irse de un sitio en donde se puede opinar es un error, porque se deja de escuchar esa opinión. Y la posibilidad de convencer a los demás se puede hacer si estás dentro. Eso no quiere decir que la gestión sea perfecta y que no se pueda evolucionar y cambiar los criterios de representatividad. Pero existe en esta vida gente que sin pintar nada quiere mandar en un mundo que se rige por criterios de tanto eres tanto vales. Al final, los mayores son los que más venden, pero también los que más arriesgan y tiran del carro, invierten y aportan; y por tanto, a lo mejor tienen derecho a mandar más, cuando además llevan decenas de años de historia y de creación de marca. 

Tal vez no ven dentro de la DOCa suficientes herramientas para diferenciarse como pequeñas bodegas muy pegadas al terruño.
No es cierto eso que se dice de que no se han potenciado las subzonas. Si algún problema tiene el vino español es el de su imagen global y si algo nos falta es la imagen de marca de vino español, porque en un mundo tan competitivo el consumidor mundial identifica a los países con el origen; pretender que identifique cinco o diez zonas dentro del país es para los muy avezados. Pero dejar una marca prestigiosa como Rioja que tiene un valor como buque insignia... Allá cada uno, pero fuera hace mucho frío. 

¿Hay ejemplos en otras regiones vinícolas de una salida relevante de bodegas de una Denominación de Origen; cuál ha sido el resultado?
El de Corpinnat, en Cataluña, en Cava. No sé si Corpinnat ha funcionado, pero lo que sí sé es que Cava está funcionando muy bien pese a sus problemas. Pero hay que diferenciar. Es como cuando se dice que Rioja tiene que ser como Borgoña, los terroirs... Ese es un sistema que lleva 300 años y si pasamos a eso igual nos damos una torta. Lo cual no quiere decir que no se puedan coger ideas buenas. 

La FEV aprobó un manifiesto para la protección del paisaje del viñedo ante instalaciones de energías renovables y redes de alta tensión. ¿Tomará alguna acción ante el proyecto de tendido eléctrico Tauste-Jundiz que cruzaría toda La Rioja?
No nos compete, pero tenemos bodegas asociadas y si nos lo piden les echaremos una mano. Aquí el problema va más allá. Parece que se han cogido como mantras determinados cuestiones y que en torno a esas ideas todo es válido. Si Rioja tiene un problema de comercialización y sobre todo a las bodegas pequeñas les cuesta más vender, una de sus salidas más claras es el enoturismo y en eso puede ser líder. Y no todo vale. Cargarse paisajísticamente una zona con un potencial desarrollo hay que evitarlo. Se pueden buscar soluciones, porque también está el interés público. Hay que conjugar intereses, pero nosotros apoyaremos lo que nos pidan, porque hay que preservar al paisaje vitivinícola español, pero también entendemos que si queremos que llegue una conexión 5G a ese paisaje hay que asumirlo. Cuando voy a Logroño, me llaman la atención las crestas de los montes que lindan con Navarra llenos de molinos; si me pregunta si me gustan, a título personal diría que no, aunque entiendo que quizás sean necesarios. 

La FEV ha asumido la vicepresidencia de la asociación internacional Wine in Moderation, que promueve el consumo moderado de vino. ¿Qué mensaje se pretende trasladar?
Como productores y consumidores tenemos que tener claro que el vino tiene alcohol. Eso no es un problema en sí mismo, pero significa que el alcohol bebido sin moderación puede generar problemas. Nuestra responsabilidad con la sociedad es explicar que no debemos promover un consumo inmoderado. Todos los socios de la Federación Española del Vino y otros que no lo son, como consejos reguladores o Hostelería de España, se comprometen a promover un consumo moderado en su comunicación comercial relativa al vino. Puede ser algo tan sencillo como que si viene un grupo a catar a tu bodega, te asegures que si alguna persona tiene que conducir beba menos o escupa el vino. No se trata de vender más, sino de vender mejor, con más cabeza.