La luz roja de alarma se enciende en Rute

Gustavo Basurto
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Hispania Nostra incluye los restos de la basílica de Ventas Blancas en su Lista Roja de patrimonio en peligro por su deterioro imparable

Imagen de los restos de la basílica de Rute, en un paraje en los alrededores de Ventas Blancas. Los últimos trabajos realizados se centraron en desbroce y limpieza de este enclave. - Foto: Óscar Solorzano

Estas ruinas son una ruina. De los retos de lo que fue la basílica de Santa María de Rute, que sobreviven al paso del tiempo entre viñas en un paraje de Ventas Blancas, alguien podría decir aquello de que 'quedan cuatro piedras', pero la relevancia histórica y patrimonial que tuvo este centro religioso convierten a este magro vestigio en una joya a conservar y recuperar. 

Así lo entiende la prestigiosa organización de defensa del patrimonio monumental español Hispania Nostra, que acaba de incluir a esta iglesia de la pedanía de Lagunilla del Jubera en su Lista Roja de bienes en peligro por su «avanzado estado de deterioro y abandono».

La decisión de Hispania Nostra de incorporar a Rute en ese ranking de patrimonio en peligro se produce después de que su comité de expertos haya analizado la denuncia presentada por la revista de cultura e historia logroñesa Lararium y su director, Bruno Calleja Escalona, que hicieron llegar a la asociación fotografías y una descripción del estado de la basílica para tratar de lanzar una voz de alarma sobre la necesidad de intervenir en el lugar.

«Las ruinas del edificio, entre las que se conserva la cimentación, un arco y parte de una bóveda de media naranja, se encuentran dentro de una finca que ha sido arada en varias ocasiones, destruyendo gran parte de estos elementos. Algunos de ellos, como el arco, presentan grietas y desprendimientos, además de un avanzado estado de erosión de la piedra», detalla Hispania Nostra en la ficha que dedica a la antigua basílica riojana.

Los expertos de esta entidad de defensa del patrimonio alertan de que más allá de los problemas estructurales que le aquejan, la iglesia «se encuentra en un completo estado de abandono, lo que ha devenido en el crecimiento de maleza y oquedades, dificultando con ello enormemente el acceso a la misma, así como una correcta lectura de los restos y la disposición de las dependencias».

Origen visigodo. ¿Por qué suscitan tanto interés estos restos, que son de propiedad privada, y se lanza ese mensaje sobre la necesidad de tomar cartas en el asunto para tratar de frenar su deterioro? En parte, por su propia antigüedad. El  origen del templo parece remontarse a la época visigoda, en torno a los siglos VI y VII. Pero además, los trabajos arqueológicos realizados en su día sacaron a la luz una curiosidad relevante como es el descubrimiento del enterramiento de una mujer embarazada, realizado según el ritual visigodo.

Como continúa refiriendo Hispania Nostra en su informe, con datos aportados por Calleja en su solicitud, en el siglo XII (hacia 1162) la iglesia se transformó en monasterio, lo que conllevó una ampliación del edificio primitivo para acoger al grupo de monjes de la Orden del Císter traídos a tierras riojanas desde Sacramenia (Segovia). 

No obstante, pronto aquella primigenia comunidad monástica se trasladó al cercano cenobio de San Prudencio Monte Laturce (1181). A partir de esa mudanza, Rute fue paulatinamente perdiendo importancia, reconvertida en ermita, en primer lugar, y finalmente abandonada. Tras ello, sus restos fueron reutilizados como almacén de aperos de la finca. En la década de 1970 se llevaron a cabo una serie de excavaciones arqueológicas, en las que se hallaron restos que permitieron  confirmar la existencia de estructuras anexas y un baptisterio en piscina, así como restos humanos y otros objetos de relevancia, como monedas. El 14 de abril de 1980 fue declarada Bien de Interés Cultural, apunta el informe.

En septiembre, la voz de alarma sobre el progresivo empeoramiento de los restos de Santa María de Rute la daba un vecino de la localidad, que alertaba sobre los efectos de las copiosas lluvias sobre las ruinas, que provocaron que el dintel de una ventana cediese y se cayesen también piedras de  lo que queda de una pequeña cúpula.

Cierto es que un mes después, la Dirección General de Cultura del Gobierno de La Rioja acometía en el antiguo complejo religioso trabajos de acondicionamiento del terreno para frenar la erosión, así como el desbroce y limpieza de la zona y también un análisis cronológico de los morteros, todo ello supervisado por un arqueólogo. 

2023, un mal año para el patrimonio 

Si hubiera que hacer balance del año que está a punto de finalizar en cuanto a las altas y bajas en las listas que elabora Hispania Nostra sobre la salud del patrimonio español, el resultado en La Rioja sería negativo. A lo largo de 2023 han ingresado en la Lista Roja tres bienes en peligro, El Arca de la Misericordia de Huércanos, en el mes de abril; el castillo de Ocón (julio);y la basílica de Rute (diciembre). En el otro lado de la balanza, han abandonado ese triste ranking dos elementos, los bancos azulejados de Pradillo y el viaducto de Ortigosa, que han pasado a la Lista Verde al haberse atajado su deterioro con intervenciones de restauración. En la Lista Roja hay otros 18 bienes, entre los que hay desde castillos a iglesias y ermitas, murallas, palacios y monasterios. En el peor de los escenarios, la Lista Negra, la de aquellos bienes ya destruidos, figura el palacio de Inestrillas, en Aguilar del Río Alhama. El 31 de enero de 2021 se derrumbó.